La Revista Peninsular, Edición 388
28 de Marzo de 1997. Mérida, Yucatán, México
PAN, PRI y PRD en la redLas campañas políticas llegan a Internet
- Elecciones 1997, parteaguas de fin de siglo
Rogelio Gómez-Hermosillo M.- ¡Ahora sí!, piensa... luego vota
L
os tres principales partidos políticos de México han ocupado ya sus respectivos sitios en Internet, mediante vistosas páginas electrónicas que contienen gran cantidad de datos, cifras, informes, fotografías, etc., haciendo propaganda en favor de sus candidatos y de sus propuestas, por diversos puestos de elección popular.Hace unos días, se presentó la página del candidato de Acción Nacional a la jefatura de gobierno del Distrito Federal. La página Web de Carlos Castillo Peraza es una publicación modesta en recursos tecnológicos pues sigue en construcción, pero inaugura en México la época moderna de las campañas políticas. Su dirección es: http://www.ntmk.com/castillo/
Similar a la campaña que hicieran en España los partidos políticos que se disputaron la presidencia hace poco más de un año, PAN, PRI y PRD han emprendido una lucha cibernética que parece haber ganado con mucha anticipación el PRI, debido a la gran cantidad de elementos que ofrece.
También LA REVISTA dio cuenta en ediciones pasadas de la amplitud de recursos electrónicos que atrajo la campaña política norteamericana, al contender "Bill" Clinton, contra "Bob" Dole y Ross Perot. Como en otros campos, los diseñadores de páginas de Estados Unidos desplegaron grandes recursos en la red, al grado que las páginas eran interactivas, es decir, quienes las consultaran podían solicitar y obtener datos así como intercambiar informaciones.
En el caso de Clinton y Dole, sus páginas ofrecían logotipos para imprimir, confeccionando desde la propia computadora del usuario el tipo de dibujo que cada quien deseara de su candidato, al mismo tiempo que obtener mensajes dedicados a quienes las visitaban. Esto sin tomar en cuenta los recursos de audio y video que también estuvieron disponibles a través de Internet.
En el caso de México, en lo que se refiere exclusivamente a la campaña para el 6 de julio, puede decirse que al menos vía esta red, el PRI lleva amplia ventaja a la oposición que apenas comienza a diseñar sus recursos informativos en el ciberespacio.
Su página de superior diseño y magnitud, ofrece espacio para todos sus candidatos a los comicios del 6 de julio, y se le encuentra en la dirección: http://www.pri.org.mx/candidatos/candidatos.htm
Así, cuentan con su página José Antonio González Curi, candidato del PRI al gobierno de Campeche; Fernando Moreno Peña, candidato del PRI al gobierno de Colima; Alfredo del Mazo González, candidato del PRI al gobierno del Distrito Federal; José Natividad González Parás, candidato del PRI al gobierno de Nuevo León; Fernando Ortiz Arana, candidato del PRI al gobierno de Querétaro; Fernando Silva Nieto, candidato del PRI al gobierno de San Luis Potosí; Armando López Nogales, candidato del PRI al gobierno de Sonora.
Vale recordar que tanto el PAN como el PRI tienen páginas desde hace mucho tiempo en Internet, a las que usted puede accesar a través de la edición electrónica de LA REVISTA Peninsular: http://www.larevista.com.mx donde contamos con ligas hacia esos sitios. De cualquier modo, las direcciones son http://www.pri.org.mx y http://www.pan.org.mx
El PRD apenas se incorporó en estos días con "su hoja" -así le llaman ellos- en la dirección: http://www.prd.org.mx
Contiene la Historia del Partido, la integración del Comité Ejecutivo Nacional, datos del III Consejo Nacional; Documentos Básicos; Los Nueve Puntos de la Agenda Perredista con el Gobierno; Sentimientos de la Nación Hacia el Siglo XX1; Instituto de Estudios de la Revolución Democrática; Posición del Partido ante Sucesos Nacionales e Internacionales y Comunicados de Prensa.
Los orígenes de la presencia de partidos con informaciones propias en Internet, tienen el antecedente de la campaña política en Nayarit, donde el PRI colocó en línea páginas de sus candidatos, aunque ya no están disponibles en la red. Por cierto, a través de la Universidad Autónoma de esa entidad, el tricolor mantiene numerosas secciones.
Las nuevas páginas del PRI alusivas a la campaña política con vista a las votaciones del 6 de julio, ofrecen discursos, fotografías, semblanzas y currículum de los candidatos, además de gran cantidad de aspectos relacionados con la vida interna de ese instituto político. El PAN todavía no hace lo propio para sus candidatos y sólo ofrece su declaración de principios, documentos básicos, propuestas, estadísticas de triunfos y gobiernos municipales obtenidos a la fecha, etc.
Por cierto, sus cuadros comparativos resultan además de ilustrativos, muy interesantes para los aficionados de las estadísticas o para los analistas políticos.
En cuanto a la nueva página de Castillo Peraza, vislumbra un amplio futuro y llegará lejos, en el corto tiempo que le queda de aquí a las elecciones de julio. Por de pronto, ofrece información actualizada de sus discursos, la agenda de sus actividades cada día y los textos de los boletines y comunicados que hace su oficina de campaña.
También muestra la lista de sus colaboradores principales, en la que destacan sus principales colaboradores Luis Correa Mena, Xavier Abreu Sierra y Rommel Uribe Capetillo.
En el lenguaje de los entendidos, la página de Castillo Peraza no tiene dominio propio, es decir, fue asignada como un espacio de otra sección, en este caso de la empresa Netmark que se dedica al diseño e instalación de sitios. En Internet -y de nuevo según los expertos- esto hace que no se pueda encontrar desde un directorio de búsquedas como Hotbot, Yahoo, Lycos, Altavista, etc.
De hecho, si uno escribe "Carlos Castillo Peraza", es más fácil que vengan todos los nombres iguales al de él que haya en el mundo, así como todos los artículos y entrevistas en periódicos del político local, pero jamás aparezca su nueva página Web de campaña. Cabe señalar que nuestro coterráneo ya contaba con un apartado en la red, en la página del Organismo No Gubernamental "Centro de Estudios para la Reforma del Estado", donde se ofrece información curricular sobre él, pero no fotografías ni mensajes políticos. Se le puede accesar marcando: http://www.ntmk.com/cere/
Según se puede consultar en la propia página de Netmark, que ha puesto en línea ambos proyectos, el equipo de trabajo de esta compañía mexicana está compuesto por: Arturo Díaz Cáceres: director de sistemas, e-mail: adc@ntmk.com; Isidro Díaz Cáceres: director de arte, email: chiro@ntmk.com; Jaime González Ruiz, director de desarrollo, e-mail: jgr@ntmk.com; Claudio Prud'Homme Luque, director creativo, e-mail: prudis@ntmk.com; Juan Carlos Niño, ventas, e-mail: jcnino@ntmk.com; Arturo Ybarra A., director de planeación,e-mail: aya@ntmk.com
En su página, Castillo Peraza incluye seis secciones, que llevan a otras divisiones. Tiene varias fotografías en sus oficinas, comiendo tacos, y en contacto con otras personas.
Las secciones se dividen en los temas: Mi persona, Estadística, Propuesta, Noticias, Sociedad y Participa, que están en construcción. La sección de propuesta contiene otras ligas no concluidas hacia los aspectos políticos, económico y social y ahí mismo contiene la lista de sus colaboradores en la campaña: coordinador de la campaña a la jefatura de gobierno: Luis Correa Mena; subcoordinador general: Lic. Xavier Abreu Sierra; asistente al coordinador: Ing. Bernardo Graue; Area de Comunicación: Lic. Adriana Cuevas Argumedo; Area de Relaciones Públicas: Lic. Germán Martínez; Dirección Operativa: Lic. Armando Salinas; Dirección para la Expresión Ciudadana: Lic. José Luis Luege; director administrativo: Fernando Moreno Cobo; Secretaría Particular: Lic. Felipe Duarte; Colaboración y Reclutamiento: Ing. Sandra Herrera; Coordinación del Programa Básico de Organización o Movimiento por la Ciudad: Ing. Romel Uribe.
En su apartado de Estadísticas, contiene una crítica hacia las encuestas que se realizan -algunas no lo mencionan como favorito-, explicando los motivos de su poca confiabilidad, al mismo tiempo que cita el caso de lo ocurrido en Puebla con ese tipo de levantamientos de las preferencias electorales del público.
Con todo esto, sumado a la lógica presencia en la radio y televisión de los candidatos, a sus intervenciones en la prensa, revistas y carteleras, el público no podrá quedar aislado de la propaganda política y, necesariamente, tendrá que enterarse de cuando menos la propuesta de alguno de los aspirantes.
Queda una duda en el aire: ¿Estarán las páginas de los candidatos exhibidas en el ciberespacio el día de las votaciones, o se sujetarán a lo que marca el Cofipe de no hacer proselitismo tres días antes de los comicios? El artículo 190-2 de ese ordenamiento precisa que durante la jornada y tres días antes, no se permitirá reuniones o actos públicos de campaña, de propaganda o de proselitismo electorales. Habrá que investigarlo y verificarlo en esas fechas. (Mérida, Yucatán, Méx., marzo de 1997)
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Elecciones 1997, parteaguas de fin de siglo
Rogelio Gómez-Hermosillo M. El domingo 6 de julio de 1997 serán electos 500 diputados federales, 32 senadores, gobernadores para los Estados de Campeche, Colima, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí y Sonora, el jefe de gobierno del Distrito Federal, 214 ayuntamientos y casi 200 diputados locales.
Aunque las llamadas elecciones intermedias se consideran menos importantes por no ser presidenciales, el ambiente en torno a las de 1997 se agita y se calienta por múltiples razones: la crisis económica y política del país, el estreno de una nueva reforma electoral, la posibilidad de la elección directa del jefe de gobierno del D.F., la coincidencia con otras elecciones locales en Estados con alta competitividad como Nuevo León y Sonora, o de conflictos en ocasiones anteriores como San Luis Potosí.
¿Puede perder el PRI la mayoría en la Cámara de Diputados en 1997? ¿Gobernará un partido de oposición al D.F.? ¿Logrará nuestro país la credibilidad y la transparencia electoral antes de terminar el siglo XX? ¿Habrá una modificación sustancial del escenario político después de las elecciones de 1997?
Claroscuros de la cultura electoral
Es ya un lugar común afirmar que a partir de 1988 en México hay un reciente interés ciudadano por los procesos electorales. En esta idea, se dice que hemos iniciado un lento camino, a veces desesperante, hacia una nueva realidad electoral, con credibilidad y transparencia.
Con el voto de más del 75% del total de los ciudadanos inscritos en la lista nominal, en las elecciones de 1994 se registró una participación históricamente alta.
Los medios de comunicación se abrieron como nunca a la información sobre los diferentes partidos políticos. Pudimos presenciar el primer debate televisado de candidatos presidenciales de nuestra historia.
Por primera ocasión en el órgano máximo de autoridad electoral los partidos carecen de voto y el Consejo General del IFE quedó integrado por seis ciudadanos de conocida trayectoria.
Igualmente, desde 1989 se empezó a vivir la alternancia en el poder en las gubernaturas de -a la fecha- cuatro Estados gobernador por el PAN.
Sin embargo, los índices de credibilidad electoral no han aumentado notoriamente, amplios sectores de la ciudadanía no confían en que su voto se respete o, peor aún, mantienen serias reservas frente a los partidos políticos.
Por otra parte, la observación de Alianza Cívica da cuenta de la permanencia y estabilidad de prácticas fraudulentas que aún inciden en los resultados electorales.
El comportamiento de la mayoría de los medios de comunicación en los Estados y en la TV nacional es claramente inequitativo.
Las prácticas de presión, amenaza y chantaje contra los sectores más pobres mantiene altos patrones de eficacia mediante la utilización de los diversos programas públicos (Procampo, becas, vivienda, lecherías, maíz, etc.), los trámites y permisos, en fin, la dependencia -real o imaginaria- que millones de mexicanos tienen con respecto al gobierno y que se utiliza para presionar su voto en favor del partido oficial.
Además, la flagrante violación a los gastos de campaña demostrada en el caso de Tabasco, pero también evidente en otros Estados como Yucatán, cuestiona aún más la credibilidad en los procesos legales y desalienta la confianza en las reformas legales y su aplicación.
En síntesis, la realidad electoral aún se mantiene con graves claroscuros. Cada vez más ciudadanos se interesan y participan en los asuntos electorales. Las violaciones burdas a la ley el día de la votación, como el robo de urnas, el acarreo o los "tacos", ya no son determinantes y son cada vez más esporádicas.
Los procedimientos y las estructuras electorales van mejorando. Junto a ello, la cultura de la compra y la coacción del voto en los sectores populares -mediante el poder que ofrecen los programas, servicios y trámites gubernamentales, la falta de transparencia en el gasto, el comportamiento oficialista de muchos medios de comunicación- posibilita altos niveles de desconfianza y de sutil manipulación de resultados, y se aleja de una elección libre según los parámetros internacionales.
Los cambios con la nueva Reforma Electoral
La primera fase de la nueva reforma electoral fue la modificación de 16 artículos constitucionales. Luego, se trabajó a marchas forzadas para contar con la nueva redacción de más de 150 artículos del Código Electoral (Cofipe) antes del 31 de octubre, meta que no se logró sino hasta varios días después.
Los principales cambios aprobados giran en torno a la integración de los organismos electorales y sus atribuciones: Instituto Federal Electoral y Tribunal Electoral, a los derechos de los partidos y a regular condiciones de equidad de recursos y acceso a medios de comunicación.
También se modificó el régimen de gobierno en el D.F. y la conformación de las Cámaras de Diputados y Senadores. El Consejo General del IFE quedó conformado por un presidente y ocho consejeros electorales, ratificados por votación de dos terceras partes de la Cámara de Diputados. Asimismo, habrá consejeros representantes de los partidos políticos con presencia en el Congreso, con voz pero sin voto.
El Tribunal Electoral quedó incorporado como órgano especializado al Poder Judicial. A la Suprema Corte de Justicia se le facultó para conocer recursos de inconstitucionalidad en materia de leyes electorales federales y estatales.
En la Cámara de Diputados ningún partido podrá tener más de 300 representantes o sobrepasar el 8% de su votación nacional. La Cámara de Senadores se integrará mediante tres procedimientos. Dos senadores para la mayoría, un senador para la primera minoría y un cuarto senador por representación proporcional con una duración de dos años y 10 meses. En el año 2000 se renovará totalmente el Senado. Los recursos públicos prevalecerán sobre los privados y se distribuirán 30% por igual a todos los partidos y 70% de acuerdo a su votación anterior para diputados. Se establece el derecho de los partidos al uso de los medios de comunicación social.
Sin embargo, se presentan grandes diferencias entre el PRI y los partidos de oposición en torno al tope de recursos de campaña, la vigilancia de los ingresos y gastos de los partidos, y las formas de acceso a los medios de comunicación electrónica.
Asimismo, falta ver si los miembros del Consejo General del IFE tienen una clara trayectoria de honestidad e independencia y si se podrá depurar el conjunto de los órganos electorales antes de la elección de 1997.
Para evitar la compra y la coacción del voto, los delitos electorales existen desde 1993 y fueron redefinidos en 1994 para tipificar las acciones de presión, chantaje y amenaza sobre los votantes; sin embargo, hasta ahora no han sido aplicados y las acciones de presión permanecen impunes. Se requeriría un Ministerio Público especializado, con vocación de defensa ciudadana, y una efectiva y profunda campaña educativa para disuadir a los delincuentes y ofrecer garantías de voto libre de los ciudadanos de los sectores más populares.
Redistritación electoral
En 1997 también estrenaremos distritos electorales. Dados los cambios demográficos del país, se hacía urgente una redistritación para mantener el principio de equidad en la representación política de los diputados.
El mayor cambio se presenta en el D.F., que reduce su representación de 40 a 30 distritos. Los que aumentan más son Chiapas, que pasa de 9 a 12 distritos; el Estado de México, de 34 a 36; Guanajuato, de 13 a 15.
Según el IFE, los criterios de redistritación fueron en primer lugar demográficos, en segundo geográficos, y en tercero sociales y culturales. Sin embargo, queda la duda si el ajuste no tiene efectos positivos en favor de un partido y negativos para otros.
Gran novedad: la elección en el D.F.
Por fin se logró la elección directa del jefe del gobierno del D.F. A cuatro años de la realización del plebiscito ciudadano de la ciudad de México (21 de marzo de 1993), una de sus demandas cristalizó en la Constitución.
La centralización histórica de nuestro país y el peso político del D.F., junto con la creciente conciencia y capacidad de participación política de los habitantes de la ciudad de México, hacen de esta elección un acontecimiento especial y dotan a la elección de 1997 de un polo central de definición.
La elección -indirecta o directa- de los delegados políticos en el D.F. cambiará la realidad política de la ciudad hacia el pluripartidismo. La Asamblea de Representantes se convertirá también en una Cámara de Diputados local, con mayores atribuciones y derechos de legislación y gestión sobre los asuntos de la ciudad, pero sin lograr todas las atribuciones de los Congresos de los Estados.
Después del grave fracaso de la elección de consejeros ciudadanos realizada en 1995, con un índice de abstención de poco más del 97%, falta todavía conocer si se mantendrá esta figura para marzo de 1997, como está previsto en la Ley; esto puede constituir un "anti-climax" previo, si nos atenemos a la experiencia anterior, por las serias limitaciones que la ley plantea sobre la utilidad y funciones de los consejeros ciudadanos y por la segura polarización en la elección del jefe de gobierno del D.F.
Lo antiguo: las tendencias históricas
Las tendencias de votación hasta 1988 llevaban un doble signo: la baja de la votación priísta, y la baja de la participación para ubicarse alrededor del 50%. Sin embargo, ambas tendencias fueron modificadas en la elección de 1991.
La abstención se ha reducido significativamente: primero al 36% en 1991, y después por debajo del 25% en 1994. Por lo tanto, la próxima elección será un buen indicador de cuál es la tendencia de participación electoral en México, si regresa a niveles históricos (alrededor del 40% de abstención) o si se mantiene en altos niveles de participación (alrededor del 70%).
La votación del PRI ha registrado un repunte importante: en 1991 al superar el 60%, y en 1994 al lograr casi la mitad de los electores. Esto, en un escenario de oposición dividida, permite triunfos holgados en la mayoría de los distritos y asegura la mayoría en la Cámara de Diputados. Sin embargo, los recientes triunfos locales del PAN en ciudades importantes posibilitan un resultado diferente. El peso de los votos del D.F. y de los Estados en disputa intervendrán directamente en la elección federal.
Lo imprevisto: movimientos políticos preelectorales
Aún falta tiempo para la definición de candidaturas y para conocer la alineación definitiva de los competidores en la próxima elección. Sin embargo, ya desde ahora se empiezan a realizar movimientos que, de fructificar, aumentarían la atracción sobre varias de las elecciones del próximo 6 de julio.
La postulación de Manuel Camacho es prácticamente imposible. Es improbable que la Suprema Corte falle a su favor en la querella presentada por la prohibición de contender para el nuevo puesto electivo en su calidad de ex-regente. De cualquier forma, Camacho manifiesta reiteradamente su interés por incorporarse de manera activa a la lucha política en 1997, para lo cual cuenta con diversas opciones.
Por una parte, Camacho podría utilizar el registro de partidos minoritarios para contender por una senaduría o una diputación. Desde esa ocupación partidaria intentaría construir una fuerza política propia para participar en la elección presidencial del año 2000. Esto sería muy sencillo, dada la disposición mostrada tanto por el Partido Verde (PVEM) como por el Partido del Trabajo (que tiene registro para participar en la próxima elección).
Por otra parte, el ex-regente podría incorporarse a una alianza más amplia, que se aglutinaría en el registro del PRD. En esta alianza podrían incorporarse otras disidencias priistas -por ejemplo, miembros del grupo "Compromisos por la Nación" como Víctor Flores Olea, Ricardo García Sainz y David Ibarra; o Demetrio Sodi de la Tijera, quien encabeza una agrupación diferente, más plural y de mayor presencia nacional denominada "Causa Ciudadana, el México que queremos" -, así como nuevos sectores sociales de clase media y alta como las mujeres de Polanco y las Lomas, o los vecinos movilizados contra los megaproyectos y el cambio del uso del suelo, junto con los movimientos populares urbanos tradicionalmente aliados al PRD.
El PRD intenta construir esta amplia alianza para mejorar sus posibilidades de competir con el PRI y el PAN, que hasta ahora aparecen en las encuestas como los competidores centrales para el gobierno del D.F.
Sin embargo, antes tiene que resolver la conformación de su planilla de candidatos, de tal manera que puede realmente abrir espacios al conjunto de fuerzas potencialmente agutinables en su espectro. Cuenta con los otros espacios de la elección, como la Senaduría, las diputaciones federales y locales y hasta las posibles delegaciones políticas a gobernar. Es esta la posibilidad para ganar la incorporación del propio Manuel Camacho y de ubicar una amplia coalición de candidatos "con arrastre" para el DF, como ha propuesto el nuevo presidente nacional del PRD.
Expectativas ciudadanas en las elecciones
La sorpresa definitiva está, en todo caso, en manos de los ciudadanos.
Dado que no se logró un régimen electoral totalmente renovado, que daría un fuerte impulso a la confianza y credibilidad, la reforma electoral de 1996 no será motivo central de una mayor o más activa participación ciudadana.
Las tendencias de participación permiten suponer que estamos en un lento y paulatino proceso de acomodo que se sustenta en mejores índices de participación, con menores posibilidades de conflicto postelectoral y con un mayor peso en las campañas y en la contienda propiamente política, más que en el cuestionamiento de las reglas del juego.
La competitividad está asegurada en el D.F. y en Nuevo León. De la definición de las candidaturas de los partidos dependerá la competitividad de la elección en San Luis Potosí, en Sonora y en Querétaro.
Sin embargo, a nivel nacional el punto clave estaría en la conformación de la Cámara de Diputados. Por el ánimo y el descontento ciudadano frente a la crisis existe la posibilidad de que el PRI pierda por primera vez la mayoría en la Cámara. De resultar así, nos encontraríamos de golpe con un nuevo escenario político nacional: un Poder Legislativo con mayoría diferente al Ejecutivo.
Hasta ahora parece evidente que para la conciencia ciudadana el Poder Legislativo, y en particular la Cámara de Diputados, no ha representado un espacio significativo de atención o disputa. Por ello podemos suponer que una votación mayoritaria para el PAN tendría más qué ver con un voto de castigo y una exigencia de solución a los graves problemas que aquejan a las mayorías -la situación económica, la inseguridad pública, la corrupción- que a una decisión consciente y clara en favor de la división de poderes, los contrapesos y las posibilidades de acción del Legislativo. De hecho, más allá del sismo político que puede significar una nueva mayoría en la Cámara, el efecto directo, institucional, no se corresponde con las expectativas de cambio de los votantes.
Sin embargo, todavía no se pueden hacer predicciones válidas. Lo que este breve recuento muestra es el conjunto imponderable de factores en juego el próximo año y cómo siguen abiertas las varias posibilidades de desenlace.
Por una parte, la maquinaria oficial está preparada y no se puede contar con un nuevo "asalto por sorpresa" al estilo 1988. Los estira y aflojes de la reforma electoral y las cartas bajo la manga de la redistritación son pruebas de la decisión priísta por mantener el poder mediante todos los medios a su alcance. La decisión de concentrar el ejercicio del gasto público en los últimos meses del año y en los primeros del próximo, no puede ser considerada una casualidad.
Por otra parte, la conciencia ciudadana ha aumentado considerablemente, el fraude burdo está descartado, la vigilancia nacional e internacional sobre el proceso es inevitable. Esto se conjunta con un balance positivo sobre los partidos de oposición que parecen estar en sus mejores condiciones históricas: el PAN con su avance notorio y creciente como alternativa de gobierno, y el PRD con su reciente renovación directiva y su disposición por convertirse en alternativa creíble y en fuerza significativa desde la centro-izquierda.
(*Extracto del artículo original publicado en Rostros y Voces de la Sociedad Civil. Su autor es miembro de la Coordinación Nacional de Alianza Cívica.)
Redistritación por estados
Estado Distritos hasta 1994
Distritos desde 1997
Aguascalientes 2
3
Baja California 6
6
Baja California Sur 2
2
Campeche 2
2
Coahuila 7
7
Colima 2
2
Chiapas 9
12
Chihuahua 10
9
D.F. 40
30
Durango 6
5
Guanajuato 13
15
Guerrero 10
10
Hidalgo 6
7
Jalisco 20
19
Edo. Mex. 34
36
Michoacán 13
13
Morelos 4
4
Nayarit 3
3
Nuevo León 11
11
Oaxaca 10
11
Puebla 14
15
Querétaro 3
4
Quintana Roo 2
2
San Luis Potosí 7
7
Sinaloa 9
8
Sonora 7
7
Tabasco 5
6
Tamaulipas 9
8
Tlaxcala 2
3
Veracruz 23
23
Yucatán 4
5
Zacatecas 5
5
Total 300
300
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Cruzada Cívica
¡Ahora sí!, piensa... luego vota
El Movimiento Ciudadano por la Democracia (MCD), ha emprendido una intensa campaña de promoción al voto, con vista a las elecciones del 6 de julio de 1997. Para apoyar esta labor, se diseñaron seis diferentes tipos de mensajes, que tienen la finalidad de orientar y exhortar a la sociedad a participar y no permitir que otros decidan por ellos.
Todos los carteles que se han elaborado contienen la leyenda "¡Ahora sí!, piensa... luego vota", y se planea repartirlos en comercios, oficinas, escuelas y domicilios, con la única petición de que sean exhibidos públicamente y que estén a la vista.
Uno de los carteles ilustra la fotografía de un elefante cuya trompa presiona a un ciudadano. El mensaje dice "Que no te presionen, porque nadie debe decidir por ti". Otro, con un hombre de sombrero cargando un racimo de plátanos, pide: "No lo vendas, porque tu voto vale más de lo que te puedan dar". El tercero de la lista que abajo incluimos, está ilustrado con el enorme gorila de King Kong y dice: "No le temas, el voto es libre y secreto".
El cuarto muestra a un individuo frente a un letrero con múltiples vías para escoger y señala: "No te limites, porque otros podrían ofrecerte mejores opciones". Después se incluye a tres jóvenes punks, escondidos en un tambor, y pide: "No lo desperdicies, porque está en tus manos mejorar este país". El último muestra a un agricultor, al que le recuerda: "No lo tires, porque con el voto tu vida y tu tierra pueden mejorar".
Estos carteles han comenzado a distribuirse a través de organismos filiales a MCD, como el Frente Cívico Familiar, a través del cual se planean colocar en los lugares más apropiados. (Mérida, Yucatán, Méx., marzo de 1997)
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