La Revista Peninsular, Edición 432
30 de Enero de 1998. Mérida, Yucatán, México
Peligroso resultado en el 2000Ingobernabilidad y desorden, o transición pacífica -José Antonio Crespo
José Antonio Crespo "Con un líder, el PRI todavía puede resurgir..."
La situación política en México puede agravarse en el año 2000 si el resultado de las elecciones presidenciales no satisface a los partidos perdedores, dejando surgir un clima de ingobernabilidad y falta de autoridad a la figura del nuevo presidente, advirtió el escritor José Antonio Crespo Mendoza.
Paralelamente, contra lo que la sociedad espera, si el PRI logra perfilar la imagen de un verdadero líder como candidato, podrá mantener el poder del Ejecutivo federal, y recuperar espacios perdidos.
-Veo muy difícil que esto último suceda porque no hay candidatos con ese perfil... Hay gente popular a la vista, pero no para ganar -precisó.
Durante una charla con este semanario el miércoles pasado, minutos antes de participar en el ciclo de conferencias que organizó el Frente Cívico Familiar, el analista y politólogo vaticinó que la cerrada pelea que se anticipa en el proceso para elegir presidente en tres años más, deja entrever que el futuro de México descansa en dos vertientes totalmente opuestas: ingobernabilidad y desorden, o la transición pacífica.
-La moneda está en el aire y veo que cualquier cosa puede romper la transición... Es una situación muy peligrosa y delicada -advirtió.
-¿Qué sucedería si el resultado electoral arroja un porcentaje muy similar para cada uno de los tres principales partidos? -preguntó LA REVISTA.
-Es algo muy factible y que seguramente ocurrirá... No tiene que ser un 33% a partes iguales, sino con un 30 ó 35% del ganador, automáticamente los demás partidos reclamarían -indicó.
Puntualizó que una alternativa de solución sería emprender la segunda vuelta electoral, a partir de lo cual se podría legitimar al gobernante electo.
-La segunda vuelta que se estila en Europa y que la hay en algunos países hispanoparlantes tiene esa finalidad: reunir mayor fuerza por la vía del voto para quien vaya finalmente a ser la autoridad -recordó.
Alertó sobre la influencia que comienzan a ejercer quienes a través de viejas prácticas han comenzado a tener éxito al interior del PRI, como lo son los considerados "duros", cuyos resultados electorales han sido de carro completo.
-Tenemos los ejemplos de todos conocidos: Bartlett, Madrazo y próximamente podría incorporarse Cervera..., y esto no es bueno para el país -indicó.
En la entrevista con el profesional, explicó que si bien la democracia no debe entenderse como el avance de la oposición, sí persigue que las votaciones sean esencialmente libres y que las personas electas por esa vía desarrollen un mejor trabajo en favor de la sociedad.
-Qué bueno sería que los triunfos del PRI estuvieran legitimados por el voto limpio. De hecho, incluso no podemos cuestionar o calificar de ilegal que sean obtenidos a cambio de obras; lo malo es que se le pongan un sello... -afirmó en alusión a los pisos de cemento que llevan el nombre del Sr. Cervera.
-Qué bueno que la sociedad vote por un gobernante que ha realizado un trabajo y que la ha cubierto de satisfactores... Así sucede en todos los gobiernos -expresó.
Próximo a sacar un libro sobre el tema, el Dr. Crespo dijo que la desaparición del PRI como tal no se dará a mediano plazo, al menos no antes del año 2000, y sí, por el contrario, se vislumbra una recomposición de sus fuerzas con miras a mantener el poder presidencial.
Por último, indicó que hay un sector del PRI que quiere el cambio, pero es precisamente el que no se impone, aunado a la actitud del Presidente que se ha hecho a un lado, sin aportar los elementos para que ese cambio se logre y se consolide en su propio partido.
-Quienes no quieren ese cambio se mueven en Tabasco, Puebla y Yucatán... -concluyó. (Mérida, Yucatán, Méx., enero de 1998)
Página principal Portada Inicio de Nota