La Revista Peninsular, Edición 438
13 de Marzo de 1998. Mérida, Yucatán, México
Ana ColcheroDe TV Azteca a Chiapas
Desde Quintana Roo
D
e actriz a conferencista. De protagonista de telenovelas, a ser ahora parte de un episodio de la vida real del país. Ana Colchero es ahora escuchada, vista y, por qué no -hay que reconocerlo-, admirada por mujeres y hombres por su sinceridad al hablar.Invitada por la agrupación Estas Mujeres, en una jornada más de "Hilando el Futuro", la actriz ofreció una plática a una centena de asistentes a un encuentro donde se hicieron subastas, rifas y colectas para reunir fondos en apoyo a las mujeres que perdieron sus telares -principal sustento de la chiapanecas- durante la matanza de Acteal a fines del año pasado.
Las cámaras, reflectores, escenografía y guiones para telenovelas fueron cambiados por esta polémica actriz, quien es quizás la única que se ha dado el lujo de rechazar oportunidades de trabajo tanto con Televisa como con TV Azteca por así convenir a sus intereses, ya que ahora prefiere convivir y ayudar personalmente a las indígenas más pobres del país.
En su participación en el evento, Colchero se pronunció por una mayor participación de la sociedad civil en las acciones de gobierno de sus comunidades y ciudades, por una valoración de la equidad en la participación de la mujer en la sociedad y por una real municipalización en Chiapas.
Según dijo, todas las bases zapatistas están desplazadas, al igual que otras comunidades como Las Abejas, "lo cual les provoca unas condiciones de vida peores que las que tenían, que en verdad ya eran lamentables".
Insistió en que los mexicanos deben tener una mayor participación en la vida de sus comunidades, pero "no solamente en Chiapas, sino que cada uno de nosotros tenemos que luchar por nuestro espacio, y lo que siguen pidiendo los indígenas es que todos procuremos un mejor país; de ese modo va a haber respuesta para Chiapas".
No se trata, aclaró, de mandarles algo para comer y mitigarles sus necesidades por un día o unas horas, sino propiciar que este país inicie un cambio radical.
Hizo relatos sobre sus experiencias con los indígenas atacados durante la matanza de Acteal; recordó episodios dolorosos, aunque ajenos, inevitablemente dolorosos como mujer y como ser humano.
Sensible en su manera de expresarse, Colchero afirmó que las mujeres chiapanecas que tienen que amamantar a sus hijos prácticamente les dan agua porque sus cuerpos no tienen ni la más mínima recepción de nutrientes.
Señaló que es necesaria y urgente la municipalización de Chiapas y de algunos otros estados, donde la forma de organización social no responde a las necesidades de la población y éstas piden y crean sus propias estrategias de gobierno.
Mencionó que en el caso del municipio de Ocosingo es urgente y básico remunicipalizarlo por comunidades, lo cual, aclaró, no sería de ninguna manera un problema de ruptura, porque "sabemos que la autonomía la ejerce hasta el Banco de México; que es un problema de gobernabilidad interna de un municipio que no sobrepasa a la Constitución de la República.
Opinó que el Ejército Zapatista comenzó abiertamente la lucha en defensa de sus derechos, y sus bases de apoyo están dando una batalla impresionante y sólo esperan una resolución positiva del otro lado.
No se podía evitar la pregunta de si se le verá en las telenovelas en el futuro. "Tal vez", respondió. "Pero no este año". (E.M.L., Cancún, Quintana Roo, Méx., marzo de 1998)
Página principal Portada Inicio de Nota