| La Revista Peninsular, Edición 466 Viernes, 25 de Septiembre de 1998. Mérida, Yucatán, México. |
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| Un aniversario más de La Revista: con esta edición
nuestro semanario cumple una década de existencia. "La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino también parecerlo": con excepción tal vez de Luis Echeverría, también los mexicanos hemos tenido nuestro Clinton en muchos presidentes. Lluvia de críticas a desafortunadas declaraciones: ahora sólo las mercenarias plumas de Palacio salen en defensa del alcalde cerverista de Mérida. Ellas sí estaban fuera de lugar: ¿qué necesidad tienen los empresarios yucatecos de obligar a sus esposas a "sentir lo que siente el ganado cuando es transportado en camiones de redilas"? Notas cortas..., pero importantes |
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México, D.F.-¡Quién lo hubiera pronosticado! Con esta edición, La Revista cumple sus primeros diez años una década de existencia. En Yucatán no le dieron más de dos meses máximo tres de vida. "Será como todas las demás: llamarada de petate", anticiparon los innumerables cafetólogos que cotidianamente frecuentan los principales centros de reunión en la capital yucateca, al recibir el primer ejemplar de nuestro semanario aquella lluviosa mañana del viernes 30 de septiembre de 1988. El pronóstico tenía razón de ser. El pasado nos condenaba.
Y es que como bien reconoció Carlos Castillo Peraza en emotiva carta de felicitación personal enviada hace un año al Director General de nuestro semanario: "En Yucatán, revistas muchas han llegado y se han ido. Lo menos que se puede afirmar de la que tú encabezas es que llegó hace nueve años y todavía está allí, corriendo la carrera de obstáculos hebdomadaria más allá de las marcas que otras publicaciones de su especie establecieron". Sí, hace diez años hubiera sido una temeridad pronosticar nadie se hubiera arriesgado al ridículo que La Revista pudiera subsistir, no la década de vida que con esta edición celebramos, sino ni siquiera una cuarta parte de las metas alcanzadas. "Bien podría decirse que, en el periodismo semanal de provincia, se trata del único maratón con vallas cuyo recorrido no tiene hasta ahora punto final. Longitud, escollos, resistencia, todo se junta en esa casa editorial en el catálogo de buenos tiempos y de tempestades. Lo importante es que la nave flota y avanza", en la misma carta enviada al Director de La Revista, el destacado político e intelectual yucateco cuidadosamente resume en unas cuantas líneas todos los problemas que hemos tenido que superar especialmente los económicos para haber podido prevalecer por tantos años. Y sin embargo, a pesar de los muchos logros obtenidos en el tiempo transcurrido, de la capacidad que hemos demostrado para sobrevivir con cierto éxito en un medio hostil y por momentos adverso, nuestro futuro continúa siendo incierto e inseguro. Por eso, "porque no ha sido, ni es, ni será fácil lo que han hecho en, por y con La Revista a pesar de errores y de valladares; por lo que en las circunstancias representa de trabajo humano llegar a la edad que La Revista llega ahora, recibe, Eduardo, un abrazo para ti y para todos los que mantienen a La Revista en la carrera con su esfuerzo cotidiano", es que agradecidos recibimos hace un año las alentadoras palabras de reconocimiento y esperanza que espontáneamente brotaron de la lúcida mente y el generoso corazón de un hombre de la talla autoridad moral, política y social de quien las dijo y ratificó con su firma. Diez años no son muchos. En la historia de Yucatán equivalen a los que Víctor Cervera Pacheco pretende gobernarlo. En la de México, son los seis años de Carlos Salinas más los cuatro que van de Zedillo. Así es de relativo y de trascendente el tiempo cuando se le ve con el alma con sencillez recordamos aquel primer día que asistimos a Sanborns de La Fragua, invitados por el fundador Humberto López de esta sección del semanario Contacto con la Política Nacional sin saber que con el tiempo llegaría a convertirse en el centro de reunión por excelencia en esta capital para hablar, opinar y comentar y desde luego escuchar sobre los sucesos políticos y sociales peninsulares más relevantes del momento. Sí, así es de relativo el tiempo cuando se le ve con el alma. Porque, desde entonces, todos los días del año desde hace diez, con excepción de aquellos cuando hemos viajado invitados por nuestro semanario a la Península de Yucatán, tenemos la costumbre aun cuando sólo sea un ratito de darnos el tiempo para sentarnos en nuestra mesa de Sanborns el rincón de La Revista a tomar un café, refresco o simplemente fumarnos un cigarrillo con todos aquellos que nos alimentan de la "sabrosa" información que necesitamos para escribir nuestra habitual colaboración. Diez años se dicen fácil. Han sido más de 466 semanas hay que recordar que inicialmente empezamos como una revista quincenal de intenso trabajo que nos ha dado cientos de satisfacciones y algunas sólo algunas decepciones. Ser en la actualidad al margen de falsas modestias y vanas pretensiones el único semanario en su genero en toda la provincia mexicana y el cuarto en todo México con el mayor número de ediciones publicadas, es uno de los muchos méritos que nos enorgullecen. Mucho más tomando en consideración que hace diez años los "expertos" cafetólogos yucatecos y no pocos observadores del quehacer político nacional pronosticaban que no llegaríamos ni siquiera a sobrevivir el primer año. "No, no es sencillo hacer una revista semanal. Se requiere capacidad para organizar un equipo humano, esfuerzo para dotarlo de los instrumentos necesarios, imaginación para perseguir los temas que no hayan agotado los diarios, talento para hallar enfoques novedosos y constancia para que, siete días tras siete días, ese crucigrama sin plazo de gracia vea la luz". Y sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido, nuestro futuro es incierto. Paradigmas de la vida. Decimos * * * "La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino también parecerlo". En este viejo refrán que con frecuencia cuando niños escuchábamos de nuestros mayores, está reflejada la conducta moral que deberían también asumir en su vida privada todos los hombres y mujeres que ocupan algún cargo publico. Viene este comentario a colación porque desde hace más de seis o siete meses, en este y cualesquier otros centros de reunión que frecuentamos en esta capital de la República, necesariamente los asiduos concurrentes hablan y opinan sobre las relaciones sexuales del presidente norteamericano William Clinton con una joven y atractiva empleada de la Casa Blanca por vez primera, en nuestro tradicional centro de reunión capitalino, se dejan escuchar algunos comentarios sobre la vida privada de los gobernantes.
Con excepción tal vez del ex-presidente Luis Echeverría y ahora de Ernesto Zedillo, todos los presidentes mexicanos sucumbieron en el ejercicio del poder a las pasiones que tientan a hombres y mujeres por igual, al llegar el otoño de la vida. ¿Quién no recuerda los muchos amoríos que le atribuían a Miguel Alemán con las más bellas mujeres de entonces, entre las que destacaban estrellas de cine María Félix así como las más exuberantes y voluptuosas bailarinas de la época? ¿Cómo olvidar las muchas historias que se dejaban filtrar sobre las "encerronas" del ex-presidente López Mateos con jovencitas que le eran ofrecidas por sus más cercanos colaboradores? ¿Quién no recuerda las "memorias" de Irma Serrano "la Tigresa" donde con cínica presunción detalla sus más "íntimas" relaciones con el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz? Al único de los mandatarios mexicanos que nunca se le llegó a conocer relación extramarital alguna en el ejercicio del poder como ahora tampoco se le conoce a Ernesto Zedillo fue a Luis Echeverría Alvarez. Y sin embargo, sufrió una de las mayores humillaciones que pudiera hombre alguno sufrir, cuando una de sus nueras Rosa Luz Alegría se convirtió en "querida" de quien habría de sucederlo José López Portillo en el trono sexenal el escándalo del presidente norteamericano resulta "una nada" comparado con los amoríos de quienes fueron presidentes de México. Casada con el mayor de los hijos de Echeverría, después de platónico romance con un lisiado intelectual activista del movimiento estudiantil de 1968 Marcelino Pereyó la bella mujer se divorció del hijo del Presidente al finalizar la administración echeverrista para públicamente convertirse en inseparable "compañera" del nuevo emperador sexenal. Tanta fue la debilidad de López Portillo por la joven mujer y la influencia que llegó ella a ejercer sobre él, que la designó secretaria de Estado titular de Turismo, responsabilidad nunca antes delegada en una mujer. Pervertida la moral familiar, la Primera Dama Carmen Romano siguió los mismos pasos de su marido para acrecentar el escándalo. Muchos son los romances que le atribuyen a quien fuera esposa del entonces presidente. El más evidente de todos ellos, sin duda alguna, fue el que mantuvo con Uri Geller, un parapsicólogo israelí que visitó México en aquellos años cronológicamente salen a relucir los escándalos propiciados por los emperadores mexicanos que nos han gobernado desde 1950. Discreto, de Miguel de la Madrid se dijeron muchas cosas. Sin embargo, pocas de ellas pudieron ser comprobadas. No así de quien sería su sucesor. Con Carlos Salinas de Gortari, la Presidencia de la República terminó de perder la escasa autoridad moral que pudieron haberle dejado quienes han sido inquilinos de Los Pinos. Acusada la familia y el mismo Presidente de proteger al narcotráfico, la imagen presidencial continuó devaluándose y desprestigiándose. Hermanos, cuñados, primos, yernos y cualquiera incluyendo amantes que estuviera emparentado con la "familia real" se aprovecharon de la "Presidencia de la República" para hacer y deshacer a su antojo. Carlos Salinas terminó divorciándose y en el exilio. Si no fuera por la recta conducta desplegada por Ernesto Zedillo Ponce de León hasta hora, bien se podría decir que la Presidencia de la República ha resultado una maldición que corrompe y prostituye todos los valores de una familia decente el documentado legado no admite cuestionamientos. El relato de esta crónica que corre paralela al escándalo sexual que hoy tiene al presidente de la nación más poderosa del mundo en el filo de la navaja, bien podría servirnos de referencia comparativa entre los dos países. Llama la atención abrir los periódicos mexicanos y leer a los más destacados analistas, columnistas y articulistas opinando y comentando el problema de mister Clinton, mientras ¿convenientemente? guardan silencio y nada dicen de la inmoralidad que prevalece en las familias que gobiernan México. En otras palabras, hablan de "la paja en el ojo ajeno" pero nada dicen de "la viga en el propio". O lo que pudiera ser lo mismo, "farol de la calle, oscuridad en la casa". Sí, en nuestro país tal parece que tenemos la libertad de criticar y censurar la conducta familiar de cualquier presidente... que no sea de México, especialmente cuando se encuentran en funciones impecable, el diáfano razonamientos invita a la reflexión. Si todos los presidentes de México siguieran la línea de conducta intachable que ha mantenido hasta ahora el actual, estamos seguros de que el buen ejemplo cundiría en todos los rincones de la República. Gobernadores, presidentes municipales, legisladores, funcionarios públicos y también los sectores privados tendrían que comportarse de igual manera. Lamentablemente no es el caso de nuestro país, donde la corrupción y la impunidad tienen sus orígenes en las más altas esferas del poder. Bien lo señalamos al principio: "La mujer de César no sólo debe ser honrada, sino también parecerlo". Porque es en nuestra vida pública donde ponemos en práctica los muchos o pocos valores familiares que nos inculcaron en el seno del hogar; es por ellos que debemos ser más cuidadosos. Decía Séneca, y decía bien, que "más mueven los ejemplos que las palabras". Nosotros compartimos este pensamiento el escándalo sexual norteamericano aterriza en el fértil suelo mexicano. * * * Desafortunadas, muy desafortunadas y torpes las declaraciones del Alcalde de Mérida al censurar y descalificar la extraordinaria pieza oratoria pronunciada por Francisco Javier Otero Rejón en la Sesión Solemne de Cabildo con motivo del 188 aniversario de la Independencia de México. ¿Qué le sucede a Xavier? ¿Le quedó grande la silla? ¿Acaso lo ha seducido la personalidad autoritaria de Cervera Pacheco? ¿Le tiene miedo, temor? ¿Está amenazado? ¿Qué le pasa? Xavier no era así cuestionan con severidad, en este nuestro tradicional centro de reunión capitalino, la timorata actitud asumida por el Alcalde a últimas fechas.
Todo es posible sin prisas responde un antiguo militante priísta que en su ya lejana juventud era unos de los panegiristas más leales que mantuvo Cervera como enlace en algunos círculos de poder en esta capital. Ya nada podría sorprendernos... Ni de uno, ni del otro. Tanto de Cervera como de Xavier, cualquier cosa podemos esperar. El uno, por su perversidad. El otro, por su falta de carácter. Posiblemente Cervera le conozca a Xavier alguno de esos indiscretos "pecadillos" o "debilidades" que acostumbran ocultar los hombres que tienen fama de honrados para no pasar vergüenzas sociales y del cual Víctor esté enterado al escuchar las cintas de las intervenciones telefónicas. Pudiera ser alguna debilidad, adicción o entretenimiento superada tal vez que tuvo el Alcalde en el pasado. Nada podríamos asegurar, pero resulta extraño que desde que Víctor ocupó por vez primera como interino la silla de gobernador, frecuentemente hacía mención de su "relación" con Xavier y que éste era el único "panista" con el cual podía "entenderse". A quienes estábamos entonces cerca del interino nos llamaba la atención especialmente cuando la brutal represión que ordenó contra los chemaítas escucharlo lamentarse de que Xavier no fuera el dirigente estatal del partido blanquiazul para llegar a un "acuerdo". Y es que eran días difíciles para el actual regobernador revelan información que pudiera explicar la sumisa actitud del alcalde panista. Porque bruto, lo que se dice bruto, Xavier no es. Tampoco es muy brillante como aseguran ahora sólo ahora, que se muestra indefenso y sometido las plumas mercenarias de Palacio que mantiene Cervera Pacheco. Desde luego, existe la posibilidad de que le haya quedado grande la silla. O tal vez sólo tal vez que no pueda romper la vieja costumbre de ser un "segundón" y esté dejando en manos de personas sin experiencia y mucho menos sensibilidad política, las equivocadas muchas decisiones que le han valido la lluvia de críticas y adversos comentarios a su joven administración. Lo que se dice miedo..., no lo creo. Xavier no es cobarde, aunque sí pusilánime. Me inclino más por el chantaje. Así acostumbra Cervera a operar. Algo le sabe Cervera a Xavier que nosotros ignoramos especulan, con ciertas bases, al opinar. Hace algunos días, precisamente en el comedor de La Revista en Mérida, escuché a uno más de los ya tantos desilusionados simpatizantes de Xavier lamentarse de la metamorfosis que ha sufrido el Alcalde a partir de que lo "adoptara" el regobernador, para terminar asegurando que "ya casi" está por decir que se equivocó al votar por él no escuchamos (¿no la hay?) una sola voz que salga en defensa o justifique la dócil conducta del nuevo alcalde "cerverista". Su "fuera de lugar" nuevamente dejó al Alcalde fuera de lugar la opinión es general. * * * No le fue suficiente la burla al obligar a los empresarios a llevar a sus esposas a una gira donde nada tenían que hacer. No, no fue suficiente la afrenta. Había también que humillarlos haciendo pública la vergüenza el demoledor comentario nos llega en boca de uno de los tantos reporteros más de veinte que fueron testigos del innecesario agravio a las esposas de los dirigentes de las cámaras empresariales por parte del regobernador del Estado en complicidad con sus maridos. ¡Bien por don Víctor! Hizo sufrir a esas "encopetadas".¿Qué se creen esas señoras? los reporteros de los medios oficiales festejaban al disfrutar la perversidad programada. Más grave aún, al día siguiente publicaron la reseña completa en el pasquín que le sirve de vocero oficial a Cervera Pacheco y que para ello mantiene con recursos del erario publico. "Ya, viejo. Creo que nos regresamos... Yo no voy, mejor vámonos", casi le suplicaba su esposa al infeliz presidente estatal de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, Humberto Rodríguez Palomeque reza textualmente la crónica que ordenó publicar el regobernador en el pasquín oficial para exhibir y terminar de humillar a los dirigentes empresariales.
"Vámonos, vámonos, vamos a pasear y a conocer este lugar...", inútilmente trataba Rodríguez Palomeque de "convencer" a su esposa para que "pusiera buena cara" y no lo dejara "mal" en presencia del perverso gobernante y su lacayuna comitiva. "Claro, vamos a sentir lo que siente el ganado cuando lo transportan en camiones de redilas", intervino Alejandro Mier y Terán Fortuny aceptando con resignación la parte de la vergüenza que le correspondía nos cuentan el viacrucis que los empresarios obligaron a sus esposas a recorrer para no molestar o dejar de satisfacer el enfermizo ego caciquil del disminuido remandatario. ¿Era necesario que los empresarios devaluaran la dignidad de sus esposas las ofendieran obligándolas a sentir lo que sienten los animales cuando son transportados en camiones de redilas, para quedar "bien" con un gamberro? la pregunta no encuentra respuesta entre los asistentes de esa mañana del martes a nuestro tradicional centro de reunión capitalino. ¿Cuánto más tendrán que degradarse? Si ya fueron capaces de humillar a las madres de sus hijos, ¿qué le habrán de permitir a Cervera después? severo el cuestionamiento que obliga a la reflexión. Ellas sí, no Otero Rejón, estaban fuera de lugar sentencian para concluir. Nos vemos el próximo viernes. (B.B., México, D.F., septiembre de 1998). |