Mientras el PRI advirtió que todo lo que hagan ahora quienes suspiran
por la candidatura a gobernador serán sólo "ejercicios de sombra y
calentamiento", porque no por autodestaparse, como hizo el eterno suspirante Rubén
Calderón Cecilio, "significa que él será el abanderado priísta". En el
PAN, por otra parte, se preguntaron si este personaje sostendrá sus aspiraciones cuando
surja "el delfín" de Cervera Pacheco y no se doblegará como lo hizo la
última vez ante el Gobernador.
El presidente estatal del PRI, Jorge Carlos Ramírez Marín,
expresó que su partido será inflexible en los tiempos y formas para la elección de sus
candidatos, y aunque no pueden limitar a nadie ni impedir que expresen sus deseos, sí
pueden ser enfáticos al decir y advertir que quien desee la candidatura a gobernador
deberá respetar los tiempos y formas del partido y no los que en lo personal pretendan
imponer.
"Antes tendrán que apoyar y trabajar conjuntamente con su partido
para las elecciones federales del año 2000; quien quiera luchar por la candidatura a
gobernador, primero tiene que apuntarse en la lucha del PRI por la Presidencia de la
República", subrayó Ramírez Marín.
En charla con La Revista, al preguntarle sobre el
"autodestape" que hiciera a fines del pasado mes de diciembre en los desayunos,
almuerzos y demás eventos que organizó Calderón Cecilio tanto en Mérida como en
el interior del Estado, el dirigente priísta dijo que el ex diputado federal tiene todo
el derecho del mundo para manifestar lo que quiere, pero sólo es eso, "nada
más".
Añadió que el PRI está muy lejos (incluso "la distancia que
falta recorrer para la auscultación es kilométrica") de llegar a ese que podría
ser uno de los primeros pasos antes de la elección interna de su candidato a gobernador.
Precisamente ahora trabajamos en el plan para las elecciones
federales del año 2000 indicó.
Insistió en que el hecho de que Calderón Cecilio diga que
"quiere ser" candidato, es porque está en su derecho, porque es mexicano, es
yucateco, tiene militancia y trayectoria priísta, "pero de eso a que en verdad vaya
a ser el candidato, está por verse, porque igual están otros que, como él, quieren ser
gobernador desde la primaria. Si se hiciera una lista, éstos sumarían 50 ó 100, pero
hoy en día lo que sí podemos asegurar es que nadie es todavía ni aspirante".
Reiteró que el PRI será inflexible en los tiempos y formas que se
siguen para esto; primero los aspirantes deberán demostrar su voluntad de unidad y apoyo
en la lucha para las elecciones del año 2000, y quienes prefieran hacerlo por su cuenta,
"a los llaneros solitarios que los bendigan otros".
Ramírez Marín puntualizó que el camino más corto a la
gubernatura en el PRI no está en los desayunos y actividades personales que hagan, sino
en el ofrecimiento de trabajo que puedan hacer a su partido, pero hasta la fecha no ha
recibido a nadie que le haga este planteamiento.
Tal vez los grandes, "o quienes se sienten grandes, deberían
aprender el ejemplo de los chicos, de esos que trabajan a diario en su municipio buscando
espacios del propio partido para participar", expresó el dirigente priísta.
Por su parte, el presidente estatal del PAN, José Castañeda Pérez,
recordó que desde hace ya muchos años Calderón Cecilio viene buscando esta
candidatura en el PRI, por lo que mantiene una campaña permanente en los pueblos
regalando sillas de ruedas y vehículos para los municipios, lo cual es una loable labor y
"qué bueno que de esa forma manifieste que quiere ser candidato; ojalá muchos más
hicieran lo mismo".
Pero también recordó que Calderón fue el último que
sucumbió y desistió a su lucha por ese mismo cargo hace cuatro años, cuando lo doblegó
"el sistema" y se dejó vencer por Cervera Pacheco, por lo que habría de
verse primero si esta vez no sucumbirá y también "se quebrará" cuando salga
"el delfín de Cervera Pacheco".
Señaló que definitivamente está en todo su derecho de manifestar sus
inquietudes y aspiraciones. Además, es una persona con la que se puede dialogar, al menos
mucho más que con otros. "Lástima que sea del PRI, porque debe recordar que su
partido, al menos hoy en día y aquí en Yucatán, sólo obedece al gobernador Víctor
Cervera".
Aunque en su opinión, y considerando que se trata de un priísta más,
al platicar con La Revista sobre este caso Castañeda Pérez dijo que
"tan malo es el pinto como el colorado, porque tanto Calderón como los demás
del PRI son producto del mismo sistema; valdría la pena saber, más que su curriculum que
anda pregonando en sus comidas, cuál es su propuesta".
Consideró que "para saber si en verdad tiene los tamaños
suficientes como para luchar por lo que cree, que opine y se pronuncie abiertamente sobre
las barbaridades del gobierno de Víctor Cervera, de la manipulación que hace ese
remandatario a los poderes Legislativo y Judicial, de cómo ha manipulado la justicia, que
diga qué opina del caso Medina-Abraham, de los apoyos a algunos medios
escritos locales, como el pasquín Por Esto!, que hable del programa de
fertirrigación, etc."
Es más, que tan sólo diga cuál ha sido el principal logro y el
peor error de Cervera Pacheco en su gobierno; a ver si se atreve y se arriesga a
tener que salir escondido del Estado en la cajuela de algún auto, como algunos tuvieron
que huir del Gobernador de Quintana Roo por decirle sus errores. Entonces se podría saber
qué tanto quiere y cuál es su capacidad para ser gobernador subrayó. (D.D.M.,
Mérida, Yucatán, Méx., enero de 1999)