Unos párrafos escondidos en el presupuesto que envió el gobierno del
Estado al Congreso el 3 de diciembre de 1998, recomiendan "austeridad y disciplina
en el ejercicio presupuestal".
Entre sus recomendaciones, ordena que las publicaciones se envíen a
medios de comunicación del servicio público.
De ser esa la vía de enlace con el pueblo, el Gobernador corre el
riesgo de que sus acciones y programas de gobierno sean el secreto mejor guardado, pues
nadie las conocerá.
A poco más de dos mil 445 millones de pesos asciende el presupuesto de
Cervera Pacheco este año.
Entre otras partidas, ordena se gasten barril sin fondo en
el organismo conocido como Radio Solidaridad, $1288,889.36.
Esta empresa, dependiente en lo administrativo del Instituto Mexicano de la Radio, es la
caja de resonancia que tiene Cervera para desprestigiar a sus adversarios. Bajo
este concepto Cervera ordena, por ejemplo, que se ataque a los integrantes de la
oposición, en especial a los partidos políticos, y al Ayuntamiento de Mérida.
En otra partida adicional, contemplada como "Comunicación y
Difusión Social", el Ejecutivo dispone una erogación de $5749,979.48, y
otra partida adicional, siempre dentro del rubro "Comunicación Social", Cervera
Pacheco distrae $244,603.46.
La presupuestación anterior nada tendría de extraño de no ser porque
en el Título Tercero del mencionado "Proyecto de Presupuesto de Egresos", en el
renglón denominado "Disciplina presupuestal", existe un capítulo
dedicado a las "Disposiciones de Racionalidad y Austeridad".
Por ejemplo, en su Artículo 35 establece que "Las erogaciones por
los conceptos que a continuación se indican deberán reducirse al mínimo indispensable,
y su uso se sujetará a criterios de austeridad y racionalidad:
I. Gastos menores, de ceremonial y de orden social; comisiones de
personal al extranjero, congresos, convenciones, ferias, festivales, exposiciones.
II. Contratación de asesorías, estudios e investigaciones
deberán estar previstas en los presupuestos y su celebración se informará dentro de los
15 días inmediatos siguientes a la Secretaría; estas contrataciones se sujetarán a los
siguientes criterios:
Que los servicios profesionales sean indispensables para el
cumplimiento de los programas autorizados.
Que las contrataciones cumplan con lo dispuesto por la Ley, y
demás disposiciones que de ésta emanen.
III. Publicidad, publicaciones oficiales y, en general, las
relacionadas con actividades de comunicación social. En estos casos las dependencias y
entidades deberán utilizar preferentemente los medios de difusión del sector público.
Las erogaciones a que se refiere esta fracción deberán ser
autorizadas, en el ámbito de sus respectivas competencias, por la Secretaría General
de Gobierno, a través de la Dirección de Comunicación Social.
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De este modo, es casi un hecho que la Secretaría General de Gobierno
sea "la que diga cómo se aplicarán los fondos". Conociendo las actividades del
Ejecutivo en torno a "Comunicación Social", no es difícil interpretar que esta
dependencia será la que ordene a quién se insulta, cuándo, cómo y por qué.
Más aún, en su Artículo 36 dice que "Las unidades
administrativas de las respectivas dependencias y entidades establecerán programas para
fomentar el ahorro por concepto de energía eléctrica, combustible, teléfono, agua
potable, material de impresión y fotocopiado, control de inventario, ocupación de
espacios físicos, así como otros renglones de gasto corriente, mismos que deberán
someter a la consideración de los titulares y órganos de gobierno, respectivamente, a
más tardar el 31 de marzo. Estos programas deberán ser remitidos a la Secretaría, o a
la Oficialía Mayor".
* * *
Si el Ejecutivo propone ahorro, disciplina, racionalidad y sobre todo,
austeridad, resulta insólito que recomiende el uso de los "medios" a su
servicio, que han probado, en repetidas ocasiones, ser voceros inexactos de la verdad,
cómplices del dolo y enemigos de la objetividad. (Mérida, Yucatán, Méx., enero de
1999)