| Somos partidarios del pluralismo como forma
principal de convivencia de todas las fuerzas. La tolerancia y la construcción de
consensos debe ir a la par con la firmeza para el impulso de nuestras iniciativas con el
fin de generar auténticas fuerzas sociales capaces de impulsar los cambios que
propugnamos ofrece la senadora Amalia García Medina de llegar a ser la
vencedora en la contienda interna por la presidencia nacional del PRD. Aunque un empate técnico ha roto las posibilidades de declarar formalmente a un
ganador en esta contienda, la Senadora lleva una ligera ventaja por encima de su
adversario Jesús Ortega Martínez.
De acuerdo con algunos de sus puntos de vista, plasmados en la
propaganda que exhibe en su página en Internet, ofrece construir una nueva mayoría
ciudadana en el año 2000, para renovar el Congreso de la Unión y ganar la presidencia de
la República.
El PRD junto con la ciudadanía y las fuerzas progresistas del
País deben de construir desde hoy a la fuerza política capaz de ganar las elecciones
federales del año 2000, donde se renovará el poder Ejecutivo y el Legislativo
plantea.
La construcción de esa fuerza del cambio debe ser el principal
objetivo de la nueva dirigencia nacional del PRD. La construcción de esta gran
convergencia progresista es la condición indispensable para hacer posible el triunfo en
el año 2000. Hoy el PRD debe consolidar las alianzas con la sociedad y con las
personalidades con las cuales los triunfos y la alternancia en el poder han empezado a ser
una realidad; la política de alianzas debe sentar las bases para la alternancia en el
poder.
Un partido para la reforma democrática del estado
En otra parte, señala:
Concebimos a la reforma democrática del Estado como el cambio
profundo de las leyes, institucionales y prácticas, que condujeron a la subordinación de
los poderes Legislativo y Judicial al Ejecutivo, a la eliminación práctica del
federalismo y al corporativismo autoritario de las organizaciones sociales, de las que han
impedido la competencia electoral equitativa entre los partidos políticos y el respeto al
voto de los ciudadanos, la libre y oportuna discusión de los problemas de la Nación en
los medios masivos de comunicación y la efectiva fiscalización del desempeño de los
gobernantes. Queremos una nueva constitucionalidad que configure un Estado de Derecho que
propicie relaciones sociales con justicia social e instituciones democráticas, y
reconozca que la participación de los ciudadanos en el gobierno no es un asunto limitado
a las elecciones, sino corresponsabilidad permanente entre ellos y las autoridades.
Una tentación siempre presente en la izquierda es la de inventar
el futuro y dejar que la derecha gobierne el presente. La izquierda mexicana integrada en
el PRD evitará caer en esta tentación. Inventar el futuro, imaginar el México del siglo
XXI, es una obligación ineludible, pero no implica renunciar a la vocación de gobernar
el presente intentando transformarlo con realismo y con rigor. Ante esto, es indispensable
aplicar en la práctica la idea de que los candidatos son del partido y los gobernantes
son del pueblo y deben representar la voluntad mayoritaria del Pueblo Mexicano.
El PRD probará que se puede gobernar desde la izquierda para
todos. Para ello se requiere el fortalecimiento inmediato y significativo de la capacidad
de elaboración programática y política de los órganos de deliberación y dirección
del Partido. |
¿Quién es
Amalia García?
Amalia García realizó sus estudios
profesionales en la Universidad Autónoma de Zacatecas.
Militó en organizaciones de izquierda en la Facultad de
Ciencias Políticas de la UNAM y en la Universidad Autónoma de Puebla.
Formó parte del Comité Central del Partido Comunista
Mexicano, donde fue impulsora de la corriente de los Renovadores.
Como diputada federal de 1988 a 1999, impulsó las
primeras agencias especializadas en Delitos Sexuales, y reformas a los Códigos Penal y de
Procedimientos Penales. Desde la Cámara, enfrentó al Subprocurador Antinarcóticos, Javier
Coello Trejo, por los brutales delitos que cometieron policías judiciales a su cargo
y logró que sentenciaran a varios.
Como presidenta de la Comisión de Seguridad Pública de
la Asamblea de Representantes del Distrito Federal emprendió un movimiento de grandes
dimensiones, con la finalidad principal de combatir la corrupción, culminando tal
movilización con la salida del jefe de policía, Santiago Tapia, sentenciado por
dar protección a narcotraficantes. Actualmente es consejera de la Comisión de Derechos
Humanos del Distrito Federal.
Convocó al plebiscito ciudadano de 1993 en la Ciudad de
México con el fin de obligar al gobierno a una reforma para que los capitalinos eligieran
a su gobernante, lo cual abrió paso a que el 6 de julio de 1997, finalmente, se
realizaran elecciones democráticas en el Distrito Federal, que llevó a la elección del
actual jefe de Gobierno de Distrito Federal Cuauhtémoc Cárdenas.
Ha participado en diversas organizaciones ciudadanas
impulsando la reforma democrática del Estado, entre los que se encuentra el llamado Grupo
San Angel y los promotores de los Veinte Compromisos con la Democracia, compartiendo
esfuerzos con grandes figuras del ámbito político social y cultural, entre ellos Carlos
Fuentes, Demetrio Sodi, Elena Poniatowska, Francisco Cano, Alejandro
Aura, Carlos Monsiváis, Ricardo García Sáinz y Guadalupe Loaeza,
entre muchos otros.
Ha sido candidata a la presidencia nacional del PRD
contendiendo con Heberto Castillo y Andrés Manuel López Obrador. Ha
sido consejera nacional e integrante del Comité Ejecutivo Nacional del PRD.
Diseñó y encabezó la estrategia que contribuyó a que
el PRD se convirtiera en un partido de gobierno sólo en 1997 el PRD triunfó en 70
distritos en las elecciones federales, y en 1998 ganó las gubernaturas de Zacatecas y de
Tlaxcala.
Desde diversos foros ha impulsado los derechos de los
jóvenes y las mujeres en México, y actualmente son estos grupos la base de su fortaleza;
su compromiso con ellos es garantizar equidad y renovar al PRD.

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