La hora de Hollywood
A.J. Brickmann
¡Ahh, los Óscares! Cada mes de febrero, la fiebre de los Óscares
embiste al mundo de las estrellas del entretenimiento y el ambiente producido por miles de
millones de fanáticos del séptimo arte preparan el terreno para la presentación anual
de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de los Estados Unidos.
Un mes más tarde, esas hordas de seguidores originarios de todas partes del orbe se
aglutinan frente a sus televisores para averiguar quiénes se llevarán esa curiosa pero
tan importante estatuilla dorada al final de la noche.
Después de aproximadamente tres cuartos de siglo de reconocer la
excelencia en el arte de hacer películas, la entrega del galardón se ha convertido en la
más famosa de las actividades que realiza la Academia de Artes y Ciencias
Cinematográficas. La presentación de los premios es también una de las más conocidas
actividades que realiza esta organización para mantener su muy variado año de tareas,
programas y eventos, así como una extremadamente amplia agenda de trabajos en el ámbito
laboral.
El reparto anual de los premios ha marcado una pauta en el mundo del
entretenimiento todos los años desde 1929. La presentación número 71 de la historia de
la Academia tendrá lugar en el Pabellón Dorothy Chandler del Centro Musical del Condado
de Los Angeles, California, el próximo 21 de marzo de 1999.
El "modus operandi" de la Academia
Todas las votaciones para los premios de la Academia son efectuadas
en el marco de una elección secreta, auditada y vigilada por la firma contable
Pricewaterhouse Cooper, de Los Angeles, California, reconocida por su imparcialidad. El
secreto es mantenido por los auditores y los resultados de la votación no son revelados
sino hasta que los sobres son abiertos en el escenario durante la presentación. Debido a
que el universo de las personas que laboran en la fabricación de sueños es de
inconfesables proporciones, la Academia solamente otorga el Óscar a quienes hayan
destacado por encima de los de su especialidad, tanto frente como detrás de las cámaras.
Los premios a los logros más importantes tanto individuales como
colectivos durante el año están representados en 24 categorías; cinco de ellas
están restringidas solamente para los miembros de más alta jerarquía en la Academia.
Los directores solamente son nominados por sus logros en ese campo. Todos los miembros, en
cambio, pueden ejercer su voto en la categoría de Mejor Película.
Por otra parte, como adición a las categorías en las que pueden votar
todos los miembros de la Academia, la Junta de Gobernadores del organismo está encargada
de elegir a los ganadores de los reconocimientos a la labor técnica y científica del
cine; los premios honorarios y otros galardones, además del premio Irving G. Thalberg
consistente en un busto de bronce del aclamado productor que le es entregado a
los productores responsables de la más alta calidad durante la realización de una
película.
Otros importantes reconocimientos que entrega la Academia son el premio
Jean Hersholt a la Labor Humanitaria, y el premio Gordon E. Sawyer para los innovadores en
el campo tecnológico del séptimo arte. Ambos son dos estatuillas con la forma del
Óscar. ¿Valdría la pena si tuvieran otra forma?
Ayer y ahora
En su primer año, los premios de la Academia fueron presentados en
una cena privada en el Salón Blosoom del hotel Hollywood Roosvelt, evento al cual
acudieron unas 250 personas. Debido a que el interés del público se hacía cada vez más
grande, los directivos de la Academia decidieron que a partir del siguiente año se
acabarían las entregas en privado.
La radio fue el primer medio de comunicación en entrar al evento, para
después ser imitada por la televisión en 1953, provocando que el número de seguidores
se incrementara dramáticamente a lo largo y ancho de los Estados Unidos y Canadá. A
partir de 1966, las transmisiones a color acentuaron el glamour y la brillantez de
la entrega de los premios.
Desde 1969 la transmisión de la entrega de los premios de la Academia
rebasó las fronteras alcanzando, a mediados de la presente década, a millones de
fanáticos en más de 100 países. |