Hace 80 años...

Del Zapata de ayer
Al neozapatismo de hoy

Una página en Internet dedicada a la memoria de Emiliano Zapata despliega al mismo tiempo serias acusaciones contra quienes han querido emular a este personaje mexicano y vincularlo con el Ejército Zapatista surgido en el gobierno de Carlos Salinas, en 1994.

Con una muy bien documentada serie de informaciones, en su mayoría de contenido histórico, registra también alto grado de crítica hacia el EZLN y a la imagen del llamado subcomandante Marcos.

Son muchas las direcciones que en la red ofrecen información sobre el tema de Zapata, predominando las que tienen contenido neozapatista, entendiendo este concepto como el que se relaciona con la guerrilla que persiste en Los Altos de Chiapas.

A continuación ofrecemos una serie de extractos tomados de la página en Internet, en la dirección: http://www.zapatistas.com (o bien cambiando la terminación final como .org), así como algunas de las fotografías que contiene.

Emiliano Zapata nació en Anenecuilco, Morelos, en 1879 y murió fusilado en Morelos el 10 de abril de 1919. Fue el penúltimo de los 10 hijos de Cleofas Salazar y Gabriel Zapata, un hacendado mestizo que entrenaba caballos. Quedó huérfano a los 17 años de edad.

El Zapata de ayer.

El Zapata de ayer.

Los que lo conocieron en su niñez cuentan acerca de una experiencia que por siempre marcó su vida: cuando Zapata tenía 9 años, vio a su padre llorar porque la autoridad injustamente se había adueñado de las tierras comunales de su pueblo. Juró que esto no sucedería de nuevo, y que recuperarían las tierras perdidas. La reforma agraria fue su meta desde entonces.

Desde muy joven se destacó por sus cualidades de liderazgo y su amor por los caballos; su mayor placer consistía en cabalgar sobre el lomo de su caballo preferido usando botas y espuelas nuevas y de buena calidad. A pesar de ello, nunca perdió su sencillez. Hablante de náhuatl y de español por igual, el dirigente revolucionario gozaba de un gran respeto por parte del campesinado del sur.

En 1897 fue arrestado por participar en una protesta contra la usurpación de tierras campesinas. Al ser perdonado continuó agitando a los indígenas de la región, por lo que fue incorporado al 9° Regimiento del Ejército, bajo el mando directo de Ignacio de la Torre, yerno del presidente Díaz.

En 1909 fue elegido presidente de la Junta de Defensa de las Tierras de Anenecuilco. Pocos meses después concurrió a una reunión en Villa de Ayala donde comentó el Plan de San Luis, y el 10 de marzo de 1911, también desde Villa de Ayala, se lanzó a la lucha revolucionaria junto con otros 72 campesinos. Su consigna, "Tierra y libertad", ha sido quizá la más famosa de sus frases.

Mientras tanto, la Revolución Mexicana llegaba a su apogeo. Francisco I. Madero, un terrateniente del Norte, había perdido las elecciones de 1910 frente al dictador Porfirio Díaz y huido hacia Estados Unidos, donde se proclamó presidente y retornó a México. Zapata decidió apoyar a Madero y en 1911 sitió junto con su gente la ciudad de Cuautla y cerró el camino hacia la Capital. Una semana más tarde, Porfirio Díaz huyó del País y designó a un presidente sustituto. Mientras tanto, Emiliano Zapata y un ejército de cinco mil hombres tomaron la ciudad de Cuernavaca, Morelos.

¿El Zapata de hoy?

¿El Zapata de hoy?

Críticas a Marcos

Para quienes comparan a Zapata con Marcos, en la página en Internet que "alguien" diseñó en su homenaje se afirma que la imagen de este personaje está siendo pisoteada:

Pretendiendo ser una especie de Emiliano Zapata montado elegantemente sobre su caballo favorito, Marcos espera vender al mundo una imagen desfasada y cursi que no va más allá del Llanero Solitario o del "hombre Marlboro". Nada podría ser más ridículo, excepto las actitud de sus siempre presentes "admiradoras", quizá el único rasgo característico de Emiliano Zapata que Marcos decidió no ignorar. Pero, ¿por qué en lugar de la multitud de amantes no adoptó la valentía, el honor de palabra, la rectitud?

Ser el sex symbol de las ONG’s no es precisamente lo que cualquiera llamaría zapatismo.

 

Palabras al viento

Emiliano Zapata era un hombre de palabra, no de palabras al viento. El autonombrado Ejército Zapatista de Liberación Nacional, contrariamente al Ejército Revolucionario del Sur, no sigue una línea de pensamiento —o acción— coherente. Lejos de ser "defensores de los indígenas", los zapatistas de Marcos sólo adoptaron al indigenismo por ser el último grito de la moda, al igual que usan un nuevo navegador de Internet para luego abandonarlo cuando se actualiza con algo más llamativo. La causa indigenista no estaba en su agenda previo al alzamiento de 1994; ni siquiera en las declaraciones del mismo 1 de enero de 1994. Únicamente adoptaron dicha causa una vez que sus demás excusas para la rebelión armada no fueron aceptadas.

Aun cuando estudiamos las ideologías de Zapata y del subcomandante Marcos, encontramos sustanciales e innumerables diferencias, que los colocan en una posición muy distante el uno del otro; cabe ejemplificar las siguientes:

Emiliano Zapata fue uno de los grandes héroes de la Revolución Mexicana y sus aportaciones fueron importantes tanto para el País como para toda América Latina. Su objetivo principal fue obtener una justa Reforma Agraria, resumida usualmente en pocas palabras: Que se le quiten las tierras a los ricos terratenientes para repartirlas de forma igual entre los campesinos. En eso consiste principalmente la Reforma Agraria, sin embargo, no queda duda que la propuesta de Zapata llega mucho más allá de una simple repartición de tierras.

La lucha para una Reforma Agraria representó, por primera vez, las necesidades y los intereses de los campesinos (la mayoría indígenas) cansados de trabajar para ineficientes terratenientes. Por lo tanto, la primera consideración que tenemos que hacer sobre la Reforma Agraria es que la intención de Zapata era la de representar a los campesinos y colocarlos como una nueva e importante fuerza socioeconómica en el nuevo escenario del País.

Queda también claro desde un principio, que el objetivo principal de Zapata era el de crear un puente entre una parte de la sociedad civil olvidada por siglos, y la sociedad política, que solía ser representada sólo por la minoría del País.

Marcos nunca ha seguido la idea de la Reforma Agraria; claro, ha denunciado con énfasis las injusticias que el modelo neoliberal ha causado en el campo mexicano, y sobre todo el importante recorte salinista del Art. 27 Constitucional. Sin embargo, en sus discursos políticos nunca aparece el campesino, sino el indígena. De esta forma, Marcos ha cambiado completamente la fuerza social por la cual había luchado y representado Zapata.

Esa es la primera diferencia importante que se debe rescatar entre los dos: hacer un discurso político representando a fuerzas sociales diferentes no puede estar siguiendo la misma línea.

Otro elemento que establece una diferencia entre Zapata y Marcos concierne, como se señalaba antes, la relación entre sociedad civil y sociedad política.

Zapata buscó insertar a los campesinos en una nueva realidad política mexicana; por otro lado, Marcos lucha por la autonomía de municipios: es difícil pensar que así se podrá entablar el diálogo con un gobierno que ha sido muy centralizado por siglos. En resumen, más que el puente entre sociedad civil y política, Marcos incita a la ruptura.

Existe otra diferencia importante entre Zapata y Marcos y se refiere al concepto de democracia. Una vez más, la Reforma Agraria nos echa la mano a entender lo que era la democracia para Zapata. Don Emiliano no sólo luchaba para aumentar la participación ciudadana en el sistema político, sino ya en 1910 había perfectamente entendido que democracia significaba igualdad de oportunidades, una Reforma Agraria llevada al cabo correctamente le hubiera consentido al campesino poder competir en el mercado al igual que otros.

Marcos, por su parte, se sigue haciendo publicidad con el lema "Todos somos Marcos", seguido por algunos simpatizantes italianos que salen del País con el lema "Todos somos indios del mundo".

Qué estupidez a finales del siglo XX hay todavía quien insiste en ver la democracia como la homogeneización de una realidad altamente heterogénea.

Marcos con su caballo, sus armas y su origen mestizo desea encarnar el papel de Zapata, pero, por lo visto parece que no está interesado en compartir las ideas de fondo del héroe revolucionario. Así cualquier movimiento armado en contra de un viejo orden se puede esconder atrás del nombre de don Emiliano Zapata.

Entre antifaces y el brillo de los reflectores

Aún más, Emiliano Zapata nunca escondió su rostro. ¿Qué tan deshonroso pudo haber sido el pasado de Rafael Sebastián Guillén para que deba esconderse tras un pasamontañas? ¿Qué es lo que teme que descubramos de él?

Reconociendo la necesidad de la población en encontrar un héroe verdadero, Emiliano Zapata aceptó que su destino fuese morir antes de ver concretada la Revolución: "Para que la Revolución triunfe, es necesario que yo perezca antes", dijo. ¿Estaría este falso Zapata dispuesto a hacer lo mismo? La publicidad de la que gozaría su muerte ya no podría disfrutarla entonces… Por lo tanto, prefiere alargar el conflicto, alargar el sufrimiento de comunidades enteras y la angustia del pueblo mexicano en general para satisfacer fines personales.

La vergüenza del neozapatismo

Así como Marcos no tiene parecido con la esencia de Emiliano Zapata, el EZLN no posee en absoluto nada del zapatismo. Y para todos los mexicanos —y el resto del mundo— es una verdadera vergüenza que nos consideren lo suficientemente tontos como para creerlo. Ya basta del engaño. Que el verdadero Zapata sea recordado con honor. Ese es nuestro compromiso como mexicanos.

Ley Federal de la Reforma Agraria

La Ley Federal de la Reforma Agraria del 16 de marzo de 1971, publicada en el Diario Oficial de la Federación de la misma fecha, derogó al Código Agrario del 31 de diciembre de 1942; a su vez, es reglamentaria del Artículo 27 constitucional, de interés público y de observancia general.

En la actualidad, los derechos individuales de los ejidatarios se acreditan por medio de un certificado expedido por la Secretaría de la Reforma Agraria.

Asimismo, el Fondo Nacional de Fomento Ejidal estipula que "tienen derecho a la restitución de tierras, bosques y aguas los núcleos de población que fueron despojados en el periodo del 1 de diciembre de 1876 al 6 de enero de 1915; y a la dotación de aquellos que carezcan de ellos, siempre que existan cuando menos con seis meses de anterioridad a la fecha de la solicitud.

De esta manera, la causa de Emiliano Zapata sigue vigente hasta nuestros días, alcanzando la justicia en la distribución de las propiedades agrarias.

* * *

Entre otras publicaciones que se recomienda consultar en esa página en la red, figura una obra realizada por el hasta hace unos días titular de la Secretaría de la Reforma Agraria, quien dejó su puesto el 6 de abril pasado, faltando poco para celebrarse el aniversario de Emiliano Zapata. La bibliografía es: Warman, Arturo. "El Proyecto Político del Zapatismo".

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