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La Procuraduría de Justicia de Chihuahua
publica a manera de pesquisa en los medios impresos de comunicación nacional, las
fotografías de Sergio Andrade Sánchez y Gloria de los Angeles Treviño Ruiz,
a quienes se busca para que rindan informes respecto al paradero de Karina Yapor Gómez,
desaparecida desde octubre de 1998. La artista, conocida como Gloria Trevi, y su representante Andrade Sánchez son buscados por la justicia de Chihuahua, para que comparezcan ante ella y brinden su versión respecto a su responsabilidad en la desaparición de la menor chihuahuense y el nacimiento de un hijo de ésta en España. Lo anterior, luego de que el pasado 24 de marzo se interpusiera una denuncia de hechos en contra de esta pareja y de María Raquenel Portillo, quienes bajo engaños obtuvieron la tutela provisional de Karina Yapor, contra quien se presume se cometieron actos de corrupción de menores, lenocinio y privación ilegal de la libertad. La denuncia fue interpuesta por la madre de la menor, Teresa de Jesús Gómez, quien junto con su esposo, Miguel Jorge Yapor, han exigido a las autoridades estatales y federales den con el paradero de la niña y sus presuntos corruptores. Una vez desahogados los testimonios de los padres de la menor, así como de Delia González, presunta víctima de la pareja, y de Flavio Castelo Molina, padre de Wendy Selene Castelo, señalada como colaboradora de éstos en el reclutamiento de menores, la Procuraduría de Justicia de Chihuahua dictó órdenes de presentación a Treviño Ruiz y Andrade Sánchez, cuyas fotografías empezarán hoy a circular a nivel nacional para su localización. La publicación de las fotografías de Sergio Andrade y Gloria Trevi atiende, según se supo, al desacato que éstos han hecho a los citatorios que les fueron enviados por la Procuraduría de ese Estado para que aclaren su responsabilidad en la desaparición de la menor Karina Yapor, a quien se suponía instruirían artísticamente. En la pesquisa publicada por la Procuraduría de Justicia de Chihuahua en periódicos de nivel nacional, se incluyen los teléfonos de dicha dependencia, así como la dirección de correo electrónico a la que puede escribir la ciudadanía en caso de contar con datos que ayuden a la justicia a dar con su localización. |
![]() Fragmentos del reportaje que el periódico El Heraldo de Chihuahua publicó el mes pasado sobre la vida de Sergio Andrade y sus vínculos con el medio artístico, en busca de la corrupción de menores
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Jacksonville, Carolina del Norte.
(José Luis García y Gerardo Aguirre, enviados del periódico). Judith
Chávez jamás podrá olvidar que a los 16 años de edad alcanzó la fama y el
prestigio; los escenarios la convirtieron, de la noche a la mañana, en uno de los más
prometedores talentos en la década de los 80s. Pero el precio fue muy alto, tanto,
que ahora confiesa, por vez primera, quiénes y cómo, entre los telones del espectáculo,
prostituyen y abusan de niñas y jovencitas con la promesa de lanzarlas al estrellato. El lenocinio es cosa de juego, no es nuevo entre los poderosos promotores de estrellas del espectáculo; pero nadie puede imaginarse que en los sótanos de ese submundo, donde la belleza que se muestra en la pantalla de televisión es simplemente una marioneta, la violación de niñas y jovencitas es la carta de recomendación para llegar a la fama. El caso de Karina Yapor Gómez, la joven chihuahuense que Sergio Andrade, Mary Boquitas y Gloria Trevi se llevaron para "becarla" y hacer de ella una artista, despertó de pronto la conciencia de muchas mujeres hoy amas de casa que en su momento fueron víctimas silenciosas del promotor. Hoy deciden hablar, pese a que en varios casos los esposos de estas mujeres sabían del pasado artístico de sus compañeras, pero no del horror al que fueron sometidas para alcanzar la fama. Una de estas mujeres abre las puertas de su hogar y también las ventanas de sus recuerdos; motivada por la ayuda que necesita la familia de Karina Yapor, Judith Chávez es pieza clave para encontrar a Sergio Andrade. Ella sabe dónde está y así lo asegura, lo puede encontrar y lo hará, pero sólo por la vía legal, nada de trampas, nada de "cuatros", todo por los cauces legales. Aquí en un condado de Carolina del Norte, El Heraldo de Chihuahua habla con Judith Chávez, aquella jovencita que fue violada por personajes poderosos del espectáculo, y quien fuera la primera compañera de Sergio Andrade..., la primera víctima de una pesadilla que no termina. Los recuerdos de Ga-Bí Su nombre artístico era Ga-Bí y fue lanzada al estrellato al final de la década de los 70s con una entrevista realizada en el estudio de 24 Horas por Jacobo Zabludovsky. Judith guarda celosamente seis libros con cientos de fotografías, videos de aquellas entrevistas, imágenes de su espectáculo en uno de los cuales, por cierto, aparece Fernando Allende como bailarín de Ga-Bí tan sólo para darnos una idea de que la figura de Judith en aquellos años era fuerte. También guarda entre sus recuerdos los vestidos que usó en los dos festivales de la OTI en que participó, y por supuesto, las dos placas que recibió en los mismos. Pocos pueden imaginarse qué hay detrás de los famosos OTI o había, pues una cosa es verlo por televisión y otra lo que ocurre en los sótanos de ese submundo, donde se pudre el mismo olor de la prostitución y el abuso sexual. Judith fue parte de esos sótanos y de esas imágenes ficticias que se muestran en televisión; desde la sonrisa irónica de Raúl Velasco, hasta la hipocresía y chantajismo de Paty Chapoy. Pero también desde un simple abrazo, hasta una violación o varias. Hoy Judith está voluntariamente refugiada en los Estados Unidos, donde profesa el cristianismo. Felizmente casada con un militar de rango del ejército norteamericano, Judith no ha dejado los escenarios y dentro de poco estrenará en Broadway su primera producción en este país. Desde hace muchos años, Sergio Andrade ha lastimado física y mentalmente a decenas de jovencitas; las atrae con promesas de hacerlas famosas, forma su propio "harén", que se caracteriza por el aislamiento, las orgías y la esclavitud, en toda la extensión de la palabra. Pero él sólo no puede hacerlo: sus "lugartenientes" son Mary Boquitas y Gloria Trevi, quienes hacen el papel de "reclutadoras" de niñas incautas que buscan el estrellato y, al observar la fama de ambas cantantes, no podrían dudar, ni sus familias, de que están en buenas manos. "No les des margaritas a los cerdos, porque las pisotearán", dice Judith Chávez, que identifica a Mary Boquitas y a la Trevi como las "diosas" que Sergio Andrade usa de ganchos para tener a su disposición a decenas de adolescentes, por cierto, de un impresionante parecido entre todas ellas. ¿Cómo define Judith Chávez a Sergio Andrade? preguntan los enviados del periódico Como un sadomasoquista que gusta de pervertidos juegos sexuales. Le agradan las colegialas, que elige por su parecido físico y a las que amarra de las patas de una mesa, como si fueran sus esclavas. Pero el problema es que pocas personas se han atrevido a denunciarlo; de hecho, Sergio Andrade cambia de residencia de la noche a la mañana, y sus rutas preferidas para explotar y abusar de las jovencitas inicia en México, luego va por Perú, Venezuela, Ecuador y Chile, hasta llegar a su punto final: España. |