| El
viejo PRD "morirá en la raya": ahora dice que hay que sacar a Fox
de Los Pinos
¿Qué haremos con tantos viejos en desuso? El PRI, Bartlett,
Cervera, Cárdenas
"¿Los encarcelamos nosotros o se los dejamos a Vicente?",
preguntan en el gabinete saliente
¿El cumpleaños de Eric Rubio reflejó que el PRI
yucateco no ha muerto o que son unos cínicos los cerveristas?
Por
Baltasar Barbolla

Cárdenas. Ardido
|
México, D.F.
No cabe duda que, como dice el refrán, "todo por servir se acaba". Lo
usamos en vez de aquel que reza que "no hay mal que dure cien años... ni cuerpo
que lo aguante", que sonaría un poco rudo. El lunes pasado los periódicos
dieron cuenta de las declaraciones del eterno candidato presidencial del PRD, el viejo Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano, quien sin medir las consecuencias de su dicho se
atrevió a acusar impunemente al presidente del País, Ernesto
Zedillo, como el causante del arrollador triunfo en las urnas del
candidato de la Alianza por el Cambio, Vicente Fox Quesada, y por tanto de la
recolección de casi 16 millones de votos a su favor.
Definitivamente, no sé qué
pienses, pero para mí que el señor ya dio el viejazo y no lo dio solo. Lo secunda un
reducido grupo de sus simpatías que está feliz por el tono de sus declaraciones agrias ¿o
amargas? en torno al presidente Ernesto Zedillo, a quien fustiga y señala
como el causante de que Vicente Fox haya ganado las elecciones (?). Su rabia contra
el mandatario electo sólo tiene contrapeso si la comparamos con la que demuestran viejos
conocidos dinosaurios del PRI como Manuel Bartlett, quien como el de Yucatán, se
empeñan en buscar culpables en el ojo ajeno cuando ellos tienen la responsabilidad en el
propio con el comentario de nuestro analista de confianza abre la plática en
nuestro tradicional centro de reunión en Sanborns de Lafragua, en esta ciudad
capital, donde los vientos de cambio arrecian en esta temporada vacacional.
De acuerdo con ese juicio,
¿dónde quedó la lucha de miles de personas que se empeñaron por que este país tuviera
elecciones medianamente libres? ¿Dónde deja Cárdenas el mérito que tuvieron
tantos hombres y mujeres que sin aspirar a puesto alguno han peleado incluso a costa de su
vida por que la democracia llegue a este país? ¿Dónde queda la propia lucha que miles
de perredistas, gente de izquierda y disidentes por sistema han impulsado para lograr este
cambio y que ahora aplauden a rabiar que se haya sacado al PRI de Los Pinos? vienen
las preguntas en cascada de parte del grupo que se indignó al conocer el sentido de estas
nuevas, desafortunadas declaraciones del ex gobernador de Michoacán.
¿Quién nos iba a decir que en la
letra chiquita del libro opositor del Ingeniero figuraba un párrafo que dice: "Hay
que sacar al PRI de Los Pinos pero tengo que ser yo, si no, no cuenta y será chafa quien
lo consiga..." señala con burla el periodista, quien se acuerda de que
tan sólo hace unos días Cárdenas proclamaba el fraude a favor de Labastida
ejercido por Zedillo.
Cree el hijo del General que las
cosas son buenas cuando el sol azteca y su recalcitrante conducta de "no a todo"
son los que triunfan. Ciertamente el ex gobernador de Michoacán sigue conservando cierto
prestigio ante sus militantes, en especial ante la vieja guardia y unos cuantos miles de
jóvenes de "diversa" conducta y disciplina, pero por fortuna éstos cada
vez son los menos con sus siete millones de votos. Lo poco que quedaba en mi mente nos
atrevemos a pensar que en la de muchos miles de mexicanos sobre Cárdenas como
demócrata y "estadista", se ha borrado para dejar pasar el verdadero
rostro de la soberbia alcanza a señalar con cierto tono de coraje y decepción
nuestro amigo integrante de un grupo cívico, a quien el dicho de Cárdenas cayó
como un balde de agua fría, en especial porque de su bolsa ha tenido que costear a varios
amigos perredistas que no tienen oficio ni beneficio.
Su ego y la inmensa "cola"
que tiene como ex priísta también se los pueden sacar a relucir a la hora de las
intolerancias. Fíjate que hasta el empleado de Gobernación, Gilberto Rincón,
que entró a dividir aún más el terreno en aras de favorecer a Labastida, se
ha visto menos visceral que el Ingeniero agudo señala el periodista. Creo
que señalar entre líneas, a medias o claramente a Zedillo como el autor del
triunfo de Fox equivale a reconocer que el PRI puso a Silva Herzog en la
contienda del D.F. para dejarle libre el camino a Andrés Manuel, como se sospecha
en esta capital del País, hecho que nos parece un poco más viable. Eso pensaríamos de
no ser porque el tabasqueño a quien auguramos una gran carrera política es
un excelente candidato y tiene lo necesario para llegarle a la gente. Siento que se han
excedido en las opiniones.
A mí me parece interviene
el rabanito del grupo que Cárdenas está aprovechando tomar, de
inmediato, el lugar que el PRI no ha sabido asumir. Ya anunció que será la sombra de Vicente
y que ahora la prioridad es "sacar a Fox de Los Pinos". El papel opositor
del Ingeniero seguirá vigente, nos guste o no. Con Fox o sin él. Por fortuna para
muchos mexicanos, los miles que lograron el cambio son más que los que abanderan la causa
cardenista o perredista. Ellos no fueron suficientes solos ni tampoco acompañados de sus
varias alianzas con los ilustres desconocidos, que además les permitieron contar con el
mayor presupuesto electoral, lo cual demuestra que el dinero no lo es todo en política y
sí, en cambio, puede crear problemas, como sucede con el reclamo que hoy le hace el PT al
PRD. Lo peor es que con esos pocos ya se pelearon; ¿se imaginan si se hubieran subido al
caballo de Fox? Habrían terminado mal las cosas. Sensatamente, mejor vamos a
esperar a que Vicente asuma su puesto en unos meses más y después nos dedicaremos
a observar al Ingeniero y lo que queda de él para determinar cuál
será su comportamiento. Antes sería sumarnos a las descalificaciones que está haciendo
gente del PRD en aras de desahogar su coraje y envidia por no haber podido aportar lo
necesario ni para su candidato presidencial ni para su candidato a la gubernatura del
D.F., cuya asamblea, siquiera, quedará equilibrada. Creo que Fox está poniendo
todo su empeño en salir adelante reconciliando intereses, y no me extrañaría que hasta
consulte a Cárdenas antes de terminar de escoger a su gabinete, para ver qué le
parece y si no tiene ninguna objeción.
¿Cómo reaccionará Cárdenas
cuando Fox comience a poner en práctica las propuestas que impulsó el perredista
en campaña? se pregunta.
Te lo anticipo: se opondrá... ya
verás adelanta el analista. Hay quienes incluso en el seno del PRD no
sólo lamentan la llegada de Fox sino que se angustian por que el PRI va a salir,
porque era más fácil negociar con un igual.
* * *
Pero no sólo los procardenistas tienen
problemas de intolerancia, fanatismo y lucimientos personales; también en el PRI se
están dividiendo los restos por las mismas razones mesiánicas. Al mismo tiempo hacen
trizas al presidente Zedillo, ya que mientras diez presidentes de países del mundo
le dieron su pleno respaldo y reconocimiento tras su decisión de reconocer el triunfo de Vicente
Fox apenas lo hizo el Instituto Federal Electoral el domingo 2 de julio a las 11:07 de
la noche, otros lo señalan como culpable de la derrota de Labastida. Quienes a eso
llaman "prisa" presidencial por sentar en la silla al candidato de la
Alianza por el Cambio o bien "traición" al PRI, deben sentirse apenados.
Pero bien dicen que nadie es
profeta en su tierra... Así piensan los priístas, pero en la mente del pueblo el juicio
es otro. Si el mandatario mexicano estaba desacreditado al finalizar su gris sexenio, con
ello borró toda huella de esa mala gestión. Zedillo no pasará a la historia por
nada de lo que hizo o dejó de hacer en su parda administración de seis años, sino por
reconocer de manera valiente el triunfo del candidato opositor al cuarto para las doce
interviene el analista de nuevo, quien se niega a considerar al PRI como un
bastardo.
Sin duda, la mayor equivocación
que se le puede atribuir al señor Presidente del País no es la de abandonar a su suerte
al partido (otrora) de las mayorías sino por escoger mal al candidato de aquel poderoso
partido tricolor. Nadie más que Zedillo intervino en la decisión de que Labastida
fuera el candidato. Esa elección interna, la cargada y el apoyo casi unánime que se le
tendió al hoy candidato perdedor del PRI de parte de todos los gobernadores, lo
confirmaron reflexiona nuestro asesor.
Qué distinto hubiera sido con un
candidato como Roberto Madrazo sugiere el periodista sin ocultar sus simpatías
por aquel vecino peninsular.

Madrazo. Refundar el PRI.
|
Curiosamente es el tabasqueño
quien más interesado está en refundar a ese instituto político, aún a pesar de la
derrota estrepitosa a la que lo llevaron Labastida y Vicente Fox. Se
dice que sólo Madrazo puede rescatarlo. Eso quedó claro para muchos en la
reunión presidencial del martes en Los Pinos, que duró tantas horas. Dicen que de un
momento a otro el Sr. Gobernador de Tabasco decidirá si se disciplina o si renuncia. Roberto
puede dejar pasar las votaciones de su Estado para hacer su anuncio de que formaría otro
partido, con grandes posibilidades de éxito ya que si a alguien le conviene que el PRI
"truene" es a Madrazo, porque de ese modo tendría libre el camino
para hacer y deshacer con su nuevo instituto político indican.
Dejar a Dulce en la
dirigencia del huérfano instituto se considera una buena medida, porque primero hay que
devolverle la humildad al instituto político y esto se consigue quedándose en el sitio
de la derrota, aguantando con estoicismo las burlas, las presiones y las quejas, pero en
especial asumiendo la obligación de sacar la cara por el partido que en todo caso la
hará llegar al Senado por la vía plurinominal cierran la plática de moda
enjuiciando a la ex gobernadora de Yucatán por lo mal que se portó después del 2 de
julio.
Así que quienes no encuentran
qué hacer con Cárdenas en el PRD, tienen el mismo problema que los priístas que
no encuentran qué hacer con Bartlett, y menos con Cervera. Son dinosaurios
que sólo dan problemas, mala fama y hasta hacen peligrar el futuro moral del PRI porque
se imaginan que hoy se hace más vigente la preocupación de quién será el que los
acuse, persiga y encarcele. ¿Se lo dejarán a Fox o a Zedillo?, se andarán
preguntando. Quizá tendrían menos años de cárcel con el actual presidente que con el
entrante dice con cierta rudeza el joven periodista al recordar que le quedan
cinco meses al PRI en el gobierno.
* * *

Eric Rubio. Fiesta.
|
La reunión de cumpleaños que
ofreció Eric Rubio en la bella hacienda de su familia en Mérida el 7 de julio
pasado, más pareció un velorio que una fiesta particular. Y lo decimos así, con todo
respeto, porque en buena parte de las pompas fúnebres se dan cita lo mismo conocidos del
difunto que acreedores y hasta sus enemigos que gustan de confirmar que el entierro sea
real, y todos, tarde o temprano, terminan contando chistes, riendo y bebiendo en
las funerarias se reparte café en honor al ausente, que en este caso se llamaba
Partido Revolucionario Institucional nos llega a la mesa un relato parcial de lo
que ocurrió en aquella elegante casona de San Antonio Cucul.
La heredad de los Rubio
Barthell abrió sus puertas a propios y extraños, tal y como es la costumbre de su
anfitrión. Había de todo, desde sobrinistas y dulcistas hasta cerveristas, pasando por
los dos más grandes ismos que hay en estos tiempos; el cin-ismo y el oportun-ismo.
Por cierto, no vimos manzanillistas* afloran los datos.
Seguramente fue realmente un
convivio muy nutrido de la llamada clase política dijo alguien en la mesa.
No te equivoques. El hecho
de que el hoy senador electo invite a tanta gente a su cumpleaños no significa que él
esté equivocado. Eric es incluyente, no sólo influyente. Con poco lo ves:
mientras él hablaba con humildad de que la sociedad le cobró la factura al PRI por lo
que han hecho sus miembros, Orlando predicaba sin pudor alguno
que el triunfo de Vicente Fox en Yucatán obedeció a la instalación de casillas
especiales. Que varios no hayan hecho honor a esa apertura es otra cosa. El hoy senador
electo Rubio Barthell es un caballero y es de lo poco decente que le
queda a su partido.
Dicen quienes asistieron que desde temprano
un par de carropatrullas se dio cita en la puerta de la hacienda para tomar nota de todo
cuanto ocurriera en el lugar, y más tarde se hizo presente el propio titular de la SPV
para felicitar al candidato. La nota mala, como siempre, quedó al final, cuando dos
cerveristas de hueso colorado "discutieron" delante de otros invitados
por motivos partidistas: Milton Rubio y Rafael Casellas ofrecieron versiones
distintas de la derrota y terminaron dirimiendo en voz alta las muy respetables opiniones
de cada uno, según su entender. El Ing. Rubio Madera, más conocedor que ninguno
de los presentes de las artes del priísmo, tiene a decir de muchos
más autoridad a la hora de hablar en materia de política. Es un individuo que
invariablemente ha sabido servir a su partido desde cualquier trinchera institucional que
le han asignado, sin nunca chistar. Casellas, en cambio, no tiene esas tablas y
sólo puede hablar de los cheques que firmó para pagar lavadoras, máquinas de coser,
bicicletas, etc., y los trámites de importación que debieron hacerse para surtirlas.

Gamboa. Aplausos
|
El ingeniero Eric tiene la
admiración de muchos priístas pero goza de algo más que se llama respetabilidad; por
eso no debió haber ningún pleito o discusión entre sus invitados interviene
otro de sus simpatizantes al hacer notar las cualidades del hombre fuerte de D. Emilio
Gamboa, quien por cierto arribó a la propiedad entre aplausos de muchos de los
asistentes, procedente de la Ciudad de México para pasar un fin de semana en la playa y
asistir, desde luego, a la celebración de su amigo.
Además del choque entre Milton y
Rafael Casellas, la reunión no fue del todo grata para algunos. Allá estaban
también como invitados por "cortesía" se pensó que no irían
los clásicos priístas "incómodos" que, según los estudiosos,
aportaron el tanto que hizo posible la debacle presidencial del PRI en Yucatán, como Roberto
Pinzón, Angel Prieto, Myrna Hoyos, Lucely Alpizar, Orlando
Paredes y otros. Salvo esos casos, la mayoría se sintió como de costumbre, entre
amigos.
¿Por qué los culpas a ellos?
cuestionan al asistente del festejo.
Muy sencillo: los candidatos al
Senado, en especial los que le interesaban a Cervera, obtuvieron una votación muy
por encima de la que alcanzó Labastida, lo cual, en otras palabras, quiere decir
que los cerveristas no quisieron sufragar a favor de su candidato presidencial y regalaron
esos votos a Vicente Fox o quién sabe a quién. Así de sencillo.
La conjetura, si nos atenemos a las cifras
de la elección del licenciado Paredes, puede ser válida toda vez que fue colocado
por Cervera en esa posición y la logró refrendar con la ayuda de éste. Entonces,
¿quién traicionó a quién? Es buena la pregunta. Nos vemos el próximo viernes. (B.B.,
México, D.F., julio de 2000)
(*) Corriente política yucateca en
extinción
|