FIESTA.- Como
diría un poema de don Luis Rosado Vega, "hay fiesta en mi pueblo
señor..." las campanas repican a vuelo, hay música de voladores, anunciando la
vaquería, las mestizas portando su albo traje adornado con flores de múltiples colores
salen a la plaza a manifestar su regocijo, los huiros, olvidándose momentáneamente de la
dura brega (o friega), bajo el candente sol canicular de la península, salen también
endomingados para participar de ese gran jolgorio que significó para la gran mayoría el
triunfo sin mácula de Vicente Fox Quesada.
La gente salió con muñecos vistosos de
bichos antediluvianos manejando bicicletas campechanas...
.- Y claro que yes, ¿no viste que tenían
sus ruedas cuadradas?
.-¡Aaaahhh! mejor le sigues.
.- Sí señor, como siempre, el ingenio del
pueblo es insuperable, por ahí se vieron también las camisetas que por el frente decían
"Yo voté por Fox", y por la retaguardia manifestaban "Soy
sobreviviente del la era del RIP".
En el baile del jueves de la plaza grande,
era tal la alegría, el entusiasmo y las buenas vibraciones, que aun cuando un pelafustán
en un momento dado gritó "arriba Labastida!" nadie se lo tomó a mal, sólo
hubo un simulacro da darle pamba por parte de un grupo de mujeres de esas que ahora
se dice que son de la tercera edad y que antes con todo cariño se decía que eran unas
viejas chuchules, pero nada más, la gente seguía en lo suyo, unos bailando, otros
cantando; otros simplemente llevando el ritmo con el cuerpo, pero todos estaban contentos
llegando y se retiraban sin que hubiera ningún capataz que con lista en mano mandara
cuándo llegar ni cuándo irse. Esa es una de las ventajas del PAN que muy difícilmente
pueda imitar el PRI, allí no hay la convocatoria forzada por alguno de sus sectores y no
hay el comisario ejidal, o el líder obrero de Chan Chan, de Nerio o de Oxté,
o la vieja revoltosa del seccional de la colonia. La gente no se mueve, además de todo lo
demás, al autobús o la troca para el acarreo, la torta, el jugo y el punto de buena
conducta para alcanzar algún beneficio para sí o para los dzirises.
PERO como ya me estoy poniendo muy
fúnebre y la cosa no está para ponerse fúnebre, ya son muchos los años del pueblo
yucateco dando la batalla pacífica en las plazas y en los centros de votación; y hoy que
se vislumbra un panorama distinto pues no hay que ponerse así ¿que no?
POR QUE, o mejor dicho, porque hay
tanto de qué hablar que el simple espacio destinado a un comentario no alcanzaría, por
eso ya va siendo hora de escribir la historia reciente del PAN de Yucatán, la que muy
bien puede llamarse "El PAN Nuestro", en donde habría que mencionar a muchos
hombres y mujeres que dieron su tiempo, su esfuerzo, su prestigio, su libertad, su vida y
su sangre para mantener con vida al Partido, pues no hay que olvidar que hace apenas una
generación, después del fraude monumental de 1969, nadie pensaba que al PAN alguien
pudiera levantarlo; sin embargo, 30 años después, lo vemos peleando al tú por tú los
espacios al gran dinosaurio; no queremos decir al PRI, porque ya vimos en esta elección
que, en los lugares donde Cervera no hizo campaña, sus hijos, sus ahijados, sus
consentidos, sus recomendados, sus entenados y todos los que puso, nada pudieron hacer.
ASÍ, en los distritos donde el
Gobernador salió a hacer campaña para sus candidatos (los de él, no por Labastida),
o sea en el I, II y V, éstos ganaron; pero a los que consideró inteligentes y capaces
los dejó trabajar solos, y éstos nada pudieron hacer.
Y AQUÍ recuerdo un detalle del
final de las campañas, cuando un candidato de éstos, quiso imitar a los candidatos
presidenciales y se lanzó al ataque personal contra su rival panista y empezó a publicar
por la radio un volante que decía más o menos así: "Los ciudadanos de este
distrito son muy exigentes, por eso no me explico que el PAN se haya atrevido a postular a
fulano de tal". Pero qué bruto eres, ¿no te das cuenta que para derrotar al
candidato del PRI, o sea a ti, no se necesita de alguien en especial? Con cualquiera
hubieras perdido. Entonces ¿para qué desperdiciar a una figura que pudiera hacer falta
para después? Y ya ves el resultado ¿cuántos votos te faltaron para pelear la
diputación? ¿40, 400, 4,000, 40,000?...
MEJOR VOLVEMOS a lo de la historia
del PAN, en ella no pueden faltar los nombres de: Antonio Wu y Marcelino
Várguez, el primero, gran formador urbano y el segundo, por muchos años encargado de
recorrer todo el Estado buscando gentes para formar los comités, Antonio Vargas
() que vivió el resurgimiento de los noventas pero no alcanzó a ver la apoteosis
del 2,000. En este recuento no pueden faltar Pepe Hadad y familia, lo mismo que Tomás
Vargas y familia. ¿Y por qué mencionamos a las familias de estos luchadores? Porque
en las épocas de escasez de candidatos, había que echar mano de la esposa, de los hijos
y hasta de las nueras para llenar los espacios; además, eran gentes con un enorme
corazón para apechugar la derrota y hasta el ridículo, pues no había ninguna
posibilidad de triunfo.
Mejor aquí le paramos y luego le seguimos
pues faltan las damas, Doña Carmen, Doña Conchi, Margarita, mi
comadre Sofía, Juana Agustina, etc. (J.S.C. Mérida, Yucatán, Méx.,
julio de 2000).
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