Versos de
cabecera
"Siempre he tenido
un volumen de Rimbaud
en mi mesilla de noche...
Joan Miró
Versos de cabecera,
aquellos veladores del sueño que nos construyen fantasías en el horizonte del
crepúsculo y bajo la soledad de la lectura nos seducen con su destello divino.
Juegos de niños
Por Víctor M. Alcocer Vidal
En domingo, el centro de la Ciudad se
torna un impresionante mercado, lo mismo se ofrecen chácharas que comida, e incluso
diversión en todas sus vertientes. Los payasos callejeros entretienen al público
mientras los carteristas hacen lo propio. Las parejas de enamorados, chiquillos todos
ellos, recorren en la semioscuridad de los rincones, sus propios "rincones",
mientras se prometen entre sí, cosas que con dificultad recordarán al día siguiente.
Unos niños corren entusiasmados entre
gritos y cantos, con globos en las manos o forjando nubes con burbujas de jabón; sus
padres despreocupados descansan indiferentes en la contemplación de la belleza
arquitectónica del zócalo; otros niños miran con insistencia a los transeúntes, dan
vuelta a la plaza, recorren con cadencioso ritmo el perímetro del parque dibujando
suertes en sombra y luz, ofrecen discretamente diversión prohibida (esa que antes las
falenas prodigaban en cantinas), en vez de jugar como a su edad corresponde, exponen sus
cuerpos a seducciones inciertas, algunos muestran agudas huellas de dolor y escarnio,
otros comienzan con osadía en este arriesgado pasatiempo; unos por "necesidad"
otros por "gusto", al final, todos ellos (tantos), pierden la oportunidad de
poder ser alguien en el futuro... con tal de divertirse en un aventura que algunos adultos
alientan.
Hoy, el mostrador exhibe púberes juguetes
al mejor postor... sin importar nada...
- Puede tirar mi amor...
- Por María del Pilar Acevedo Brito
-
- Puedes tirar mi amor a la basura;
- hacerlo trizas y arrojarlo al viento;
- reír de él, tacharlo de esperpento,
- o mirarlo con pena... o con ternura.
- Si e fuego de tu voz quema su albura
- y tu sonrisa aviva mis tormentos,
- sabes marcar distancias y momentos,
- ufano en tu prudencia y compostura.
- Tal vez hastiado, sordo a mis insistencia,
- decidas apartarme tu presencia
- y lamentes haberme conocido.
- Tú que tienes el don de la palabra:
- ¡pronuncia justamente la que abra
- la trampa de este amor adolorido!
Versos de cabecera
Por Sendy Capetillo
Versos en las paredes
pintadas de la tinta
que emana de tus labios.
Versos en las paredes,
las calles,
las camas,
que están semiocultas
como caricias tenaces.
Versos sin métrica
que me susurran de ti,
de mí,
de nosotros.
El cuerpo grita
que estás tramando
encubierto de oscuridad,
de mis besos,
de mis dedos.
Siento mis manos
caer en tu pecho
las tuyas subir dentro de mí
plasmando nuestras huellas,
nuestras versos,
nuestras paredes.
En alientos tibios
encubierto de sombras
que murmuran episodios
surgidos en las camas,
las calles,
las paredes.
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