La sala regional del IFE,
sede de la tercera circunscripción con base en Veracruz, espera conformar hasta mediados
de agosto la lista definitiva de los 18 diputados plurinominales de diversos partidos que
ingresarán por esa vía a la LXVIII Legislatura de la Cámara Baja.
Fuentes confiables del organismo electoral
con sede en la ciudad veracruzana consideran que el número de nuevos diputados no puede
ser definido aún en función del número de recursos interpuestos por los partidos con
base en los resultados electorales de la zona, y señalan que la mayor parte de éstos fue
interpuesta en Veracruz.
La resolución de los recursos podría
determinar que alguno de los inscritos, con expectativas para ingresar por esa vía a la
Cámara de Diputados, no lo haga a fin de cuentas. Empero, se considera que condiciones de
esa índole afectarían a los propuestos en otras entidades de la circunscripción, de
forma que ya es posible elaborar una lista preliminar de los yucatecos que sí llegarán.
Por el PRI se da por descontado el ingreso
de Federico Granja Ricalde, Ignacio Mendicuti Pavón y Jorge Carlos
Ramírez Marín. El PAN-Alianza por el Cambio sólo podrá remitir a Róger
González Herrera, en tanto que el PRD-Alianza por México apuntará en esta lista a Juan
Villanueva Mukul y Uc-Kib Espadas Sosa, quien desde hace años se desajenó de
la izquierda local y de hecho ingresaría al organismo por la representación campechana.
La conformación de la lista de aspirantes
yucatecos con expectativas reales de ingresar a la Cámara Baja constituye uno de los
puntos fundamentales del ámbito político local.
Otro suceso importante ocurrió el sábado
pasado, a seis días de la jornada electoral, con la reunión de un grupo de dirigentes
estudiantiles y cuadros jóvenes del PRI, a quienes acompañaron militantes, ex directivos
y funcionarios con experiencia en diversas áreas operativas del partido.
Entre los asistentes figuraron los
candidatos del PRI a los distritos federales con sede en Mérida, Víctor Caballero
Durán y Rolando Zapata Bello quienes, pese a perder las elecciones,
totalizaron ambos más de 110 mil votos, una cifra no lograda antes por alguno de los
nominados por el PRI en las áreas referidas. Estuvo también Jorge Carlos Ramírez
Marín, así como José Aviles.
La reunión permitió a los convocados el
uso libre del micrófono sin condicionamiento y aleccionamiento alguno. Los líderes
estudiantiles de la UADY y de otras instituciones militantes del PRI, así como los
cuadros jóvenes, hicieron un ejercicio severo de autocrítica. Fueron varias las
peticiones para renovar al Comité Municipal del PRI, cuya inacción es manifiesta, así
como la titularidad del en la práctica, inexistente Frente Juvenil
Revolucionario. Hubo varios consensos: los principales, el convencimiento de trabajar en
torno al liderazgo político del gobernador Víctor Cervera y al margen de los
grupos, y la imperiosa necesidad de actuar con el único objetivo del partido ante el reto
de las elecciones locales del 2001.
Los asistentes reflexionaron sobre uno de
los puntos neurálgicos de la reunión: en el proceso del año venidero se debe ganar,
porque la derrota significará truncar las aspiraciones de toda una generación priísta,
cuyas figuras más prominentes sólo podrán aspirar a ser regidores.
La conciencia generalizada de la
importancia del proceso resultó evidente. Algunos de los asistentes se quejaron contra
las guerritas que a menudo protagonizan los líderes estudiantiles, que dejan así al
margen la importancia estratégica del partido. También adoptaron un nombre provisional:
la Marea Blanca que contenderá con la Ola Azul que planean promover los panistas.
Acordaron hacer la segunda reunión con
personas que asistirán libremente, sin condicionamiento alguno que cada uno
acordó invitar, el jueves de esta semana en el Centro de Convenciones Siglo XXI. Nos
proponemos analizar con mayor detenimiento los pormenores de este grupo, inscrito en un
contexto de inactividad pasmosa del PRI yucateco. (Mérida, Yucatán, Méx., julio de
2000)
|