"COMPADRE,
¿ya preparó usted su filipina para el domingo?". Seguramente en no pocos círculos
de la política oficial del Estado se estará escuchando lo anterior, ya que este
dominguito alegre el señor Gobernador del Estado le presentará al pueblo su noveno
informe de gestión al frente de los destinos del Estado; es fecha muy importante, ya que
de seguro escucharemos las cifras alegres del progreso del Estado, los miles de desayunos
escolares, los cientos de kilómetros de carreteras nuevas, el aeropuerto Chichén Itzá
que no está en Chichén Itzá, la pista de canotaje, las miles de toneladas de piedra
echadas al mar, los cientos de campesinos adultos alfabetizados, los kilómetros de
mangueras repartidas por todo el Estado en los modestos eventos organizados para tal fin,
las toneladas de coas, machetes y limas entregados, los cientos de hogares felices que
recibieron sus pisos de cementos debidamente autografiados para que no olviden a
quién le deben tanta prosperidad y felicidad y tanto bienestar que el pueblo ha
recibido del señor.
TAMBIÉN la clase política estará
en primera fila portando sus mejores garras; doña Myrna seguro que estrenará look,
pues la ocasión lo amerita; ya debe de andarse entrevistando con "la Tesorito"
para que la recomiende con su modisto de cabecera. Todos estarán allá pues no hay que
olvidar que es la ceremonia en donde tradicionalmente se mandan los mensajes al partido
para que éste "escoja" al mejor hombre o mujer del Estado para dirigirnos los
próximos seis años. "El Chivo" Casellas de seguro se pondrá
generoso para mover a la gente hacia la capital del Estado, pues la ocasión es propicia
para demostrar que el partido no está muerto, lo que pasa es que andaba de parranda, y la
pregunta que inquieta a más de uno del gran equipo es: ¿Quién será el que recibirá el
beso del maestro para que los sectores del PRI lo nominen y empiecen a trabajar por
él...?".
¿QUIÉN?... Carlos Sobrino,
como aquí (en La Revista) ya se dijo, el poco lucido dirigente del Movimiento
Territorial (que en la pasada elección nacional perdió mucho territorio), hace tiempo
que aspira, respira y suspira por la silla de la calle 61, pero... ya se sabe que no es lo
mismo "Los tres mosqueteros" que "Veinte años después",
y sin Carlos Rojas, ya se sabe, además de que el inquieto economista no goza de
las simpatías de todos los priístas del Estado; no pocos lo consideran muy en serio
simplemente un imbécil, un tonto con suerte que logró acercarse en el momento oportuno
al equipo de Carlos Salinas y allí hacerse de un padrino que dispensaba las
primicias y gracias del sistema. Ahora ni Carlos Rojas ni el otro Carlos
están en condiciones de brindarle un apoyo efectivo para lograr sus aspiraciones, y si
tomamos en cuenta a los que en la edición anterior se mencionan como sus posibles apoyos:
Roger Torres, Miguel Ángel Díaz y "Libo" Vidal,
habría que preguntarse cuál es el apoyo real que le pueden dar, ya que sin los recursos
de la Sedesol y de las otras secretarías, está muy verde que Sobrino pueda tener
alguna movilidad, y ni modo de que toda la campaña se circunscriba a repartir las
garrafas de Ron Argáez. Los tiempos no pintan favorables para él.
"EL CHIVO" CASELLAS.
No cabe duda de que ha sido un empleado fiel y discreto; yo creo que demasiado discreto, y
en política, no basta con poner el huevo, también hay que saber cacarearlo, y el
encargado de la chequera del "Balo" no enseña gran entusiasmo como para
encarar una gran responsabilidad como es la de encabezar una elección tan importante para
el PRI después del resultado de la última; no es grillo, y para ganar votos hay que
saber sonreír y agacharse con la raza y echarse un taco; es demasiado serio y formal, y
tampoco es rollero. Entonces, ¿cómo va a entusiasmar al multicéfalo? Ni modo de que
otro hable por él, eso ya no se usa y el acal ya está muy aplaudido. Todo esto
sin contar con los celos que despertaría en otros y otras que se consideran con más
méritos; allí está el Orlando, que hasta ya llegó a creer eso de que es un gran
político y una gran figura; también está agazapado esperando a ser llamado el gran Benjamín
Paredes; o la misma Myrna Hoyos, que ya demostró qué era eso que antes se
decía de los politicastros de que "con usted hasta la ignominia".
LA DULCE. A nadie le gustan
los políticos fracasados, y después de la tunda que les puso Fox estando ella
fungiendo como jefa nacional del priísmo, no serán pocos los que digan: "Con ella
ni maiz paloma, no defendió para nada el triunfo de Labastida" o
"nunca se debió aceptar el resultado de la elección", y volverán a hablar de
concertacesiones y otros chistes de ultratumba; tampoco es mucho lo que le pueden aportar
sus posibles apoyadores, pues todos son cartuchitos de la pasada feria. ¿Qué pueden dar
políticamente "Nacho" Mendicuti, "Nando Oso", Gaspar
Xiu, etc.? Y además, ojo, no hay que olvidar el triste final del pasado
interinato, cuando doña Dulce, en horas de la madrugada, salió del palacio
brincando las ventanas, y si al palacio accedió por medio de un fax, cuando salió sólo
dejó un recado pegado a la pared.
No son tiempos para políticos de esta
talla. Ahora sí hay que echarle los kilos y el extra; la gente del Estado está engallada;
la enseñanza que dejó la ultima elección es que aquello de que "el PRI es
invencible" era sólo un mito para asustar a la gente timorata; ya nadie se asusta
como antes cuando le decían "acuérdarte: tu sobrina trabaja en el Seguro, no le
vaya a pasar algo", o "tu hija está terminando la Normal, no sea que se quede
sin plaza". (J.S.C., Mérida, Yucatán, Méx., julio de 2000)
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