La semana pasada, hablamos
someramente del "destape" de Xavier Abreu Sierra, alcalde de Mérida,
como presunto aspirante a la gubernatura del Estado. Junto con él, cuatro priístas más
de un total de cinco tienen iguales intenciones, pero al mismo tiempo posibilidades de
alcanzar esa postulación por su partido.
Tres premisas nos llevan a pensar que el
alcalde de Mérida, Abreu Sierra se ha convertido en el más fuerte competidor del
hoy senador, Patricio Patrón Laviada, por la natural postulación por la
gubernatura del Estado que no necesariamente tienen que ver con la lógica de las
simpatías del pueblo:
La primera. En fecha próxima, el
primer regidor recomendó entre los "altos niveles" de sus colaboradores,
reforzar el paso en materia de obra pública e inversiones pero considerando siempre, de
manera invariable, su imagen.
El edil se ha cuidado en los últimos
semanas de aparecer al lado del gobernador, Víctor Cervera Pacheco. Puede
decirse que de 30 actos públicos en lo que va del año, solo han aparecido juntos en dos
o tres. Es evidente que el otrora "alcalde cerverista" tiene prisa por quitarse
el estigma que lo ha acompañado en los primeros 20 meses de su gestión.
En fecha próxima, habría de realizarse
una gira con el presidente Zedillo. El adiós al mandatario sería al mismo tiempo
una bienvenida al alcalde "panista".
Segunda. Hay la variable que el grupo
político "duro" del PAN entre en acuerdo con su representación en la ciudad de
México y, por la vía de la ex alcaldesa, Ana Rosa Payán Cervera lleven la
candidatura del hoy presidente municipal, con la excusa de buscarle "chamba"
posteriormente a quien sería senador, vendiendo la idea de que sería más útil al
presidente, Vicente Fox en la Cámara Alta que a los yucatecos.
Xavier entraría muy bien en un
gabinete de transición, cuidando la figura de Cervera, y protegiendo los intereses
de sus tantos socios o prestanombes, finalmente ligados sentimentalmente con los grupos de
poder que son los que apoyan al PAN, aunque se retraten con el PRI. Es el único que puede
cuidarle las espaldas al hoy gobernador de Yucatán. Esto, de entrada, es un ingrediente
muy aceptado entre las altas esferas que dirigen los destinos del estado.
Empresarialmente, las ligas sentimentales que atan al Sr. Abreu con grupos de poder
económico, se hayan en su mejor momento.
"Cualquiera menos Patricio..."
estarían condicionado las dos cabezas de grupo: Rosel-Payán, que
tienen como filiales a otros dos entes panistas: Gutiérrez Machado y a Xavier
Abreu; emulando el proceder que un día tuvieron los viejos políticos del PRI, por un
lado el ex gobernador y ex priísta, Francisco Luna Kan y Víctor Cervera
Pacheco.
(Cuentan que en un desayuno de
egresados del Politécnico el Dr. Luna dijo que auqella sentencia para sucederlo,
"cualquiera menos Cervera". Dicen que eso hizo que el hoy gobernante
decidiera por el resto de sus días ejercer ese mandato en venganza.)
Tercera. Un ingrediente adicional
para enrarecer más aún el ambiente político-electoral de Yucatán hay que tomar en
cuenta: las relaciones de equipo Cervera-Abreu, ligadas con el apellido de conocida
familia siriolibanesa, que estarían abonando el suelo fértil del antagonismo para abrir
un poco más la brecha entre el desacuerdo y la razón. Concretamente, el caso de Armando
Medina Millet y Flora Ileana Abraham Mafud, sería puesto en la báscula a la
hora de una selección de candidatos. Las enemistades que se han producido en torno a este
escándalo legal, jugarían un contrapeso en perjuicio del ex alcalde hoy senador.
Y Abreu Sierra sería el gran
recipiendario del antagonismo que se ha generado en este lamentable suceso. Ligado
fuertemente con el ayuntamiento meridano, cuya cabeza en la silla municipal recibiría
todo el apoyo económico para evitar que los apellidos Patrón Laviada lleguen al
poder.
¿El precio? El que sea, anticipan quienes
han reconocido los lobos encubiertos de ovejas que están en todo esto. Al tiempo. (Mérida,
Yucatán, México, julio de 2000)
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