Umán, Yucatán
Cuando llegamos a la población había un
no sé qué inexplicable pero fortuito, sentíamos muchas miradas a nuestras espaldas, sin
embargo poca gente a estas horas deseaba salir de sus casas, pues caía el sol a plomo.
Manrique y José, nuestros
acompañantes del trayecto, caminaban entre bromas y cuentos, para hacer más llevadera la
agonía del día. Al fin se divisaban a lo lejos algunas casas humildes; conforme
avanzábamos tornábase real la diversidad económica y social de sus habitantes, podía
decirse que décadas diferenciaban una vivienda de otra.
Al ruido del motor aparece Karla,
quien nos recibe amablemente, intercambia algunas palabras con Manrique, paisano
y amigo de la joven mujer; se acerca y haciendo alusión al hecho de nuestra presencia nos
presenta a quien descubrió, el pasado 24 de julio a las 18.30 horas, la imagen de la
Santa Cruz.
Sin necesidad de conversaciones
introductorias, con lujo de detalles, Karla Centeno Tun, que así se llama la
mujer que vio por primera vez la imagen de una cruz empotrada en la barda de un
lote, nos narra su decubrimiento. A media cuadra se puede observar la ex hacienda de
Yaxcopoil, que tuviera en cierta época en su poder el Dr. guatemalteco Ignacio Vado
Lugo.
Con acendrado optimismo, sin dejar de
observar a un pequeño que dejara un joven a su lado para ir en busca de doña Lina
Caamal Yam, dueña de la casa donde se encuentra la imagen, se acerca a donde nos
encontramos enfrente de la sagrada imagen que los lugareños veneran con gran fervor.
Mire, en Yaxcopoil que se abate
en la desnutrición y el alcoholismo sentimos es la primera ocasión que ocurre un
milagro de este tipo. Ha llegado mucha gente de todas partes del Estado, pero lo que sí
le podemos decir es que no es un fraude, tampoco es un negocio para nuestro beneficio
personal.
Tanto doña Lina como Karla
Centeno se sienten distinguidísimas, según ellas, por este regalo del cielo, y
desean agradecer al Sr. Russel Gustavo González, por apoyarlas con materiales de
construcción para hacerle un sencillo oratorio.
En el suelo, los habitantes de Yaxcopoil
tienen en adoración la imagen con piedras y grava que semeja un altar; a un lado, los
fieles creyentes en latas y vasos colocan flores, rosas, sin faltar las veladoras; han
ofrecido una novena diariamente, y piden a los hermanos separados retornen a su fe de
cristianos.
"Creemos afirman tanto doña Lina
como Karla que la Santa Cruz desea que le rindamos culto, porque si se hacen
novenas a la virgen de Guadalupe, las novenas a San Antonio en el mes de julio, aquí
nadie reza a la Santa Cruz, sólo los domingos viene un sacerdote a oficiar misa.
El 90 por ciento de la población es
católica. En contraposición, hay dos templos evangélicos: los "Heraldos de
Cristo" y los "Testigos de Jehová". Mientras tanto, queda una fe
arraigada, fruto de un mestizaje cruento. La raigambre del fanatismo desluce del tornasol
brillo del conocimiento, de la ciencia. (F.L.V. Umán, Yucatán, Méx., agosto de 2000)
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