El ahora
famoso Himno Yucateco y sus versificados exclusión y separatismo que durante años
quedaron en el olvido, cobró a partir del V Informe de Gobierno renovada vida y ahora
resulta que será interpretado en escuelas públicas y privadas de la entidad y la bandera
de estrellas y tres campos ondeará en muchos edificios y luce ya en calcomanías
colocadas en automóviles en una escena que cobra relevancia en atmósfera de la
cotidiano.
Contrastante con la inactividad de su
pasivo Comité Directivo Estatal, el PRI yucateco observa la lucha soterrada que
intensifica movimientos entre políticos que perciben posibilidades de variada índole
para aspirar a la nominación de ese partido a la gubernatura. En forma paralela, el
gobernador Víctor Cervera aumenta sus tareas de cabildeo entre los principales
grupos locales para dejar en claro que será él y sólo él quien operará el complicado
proceso de selección interna.
Pero si las situaciones anteriores cobran forma a ritmo vertiginoso
en el tablero de la sucesión priísta por las postulaciones a la gubernatura, las
alcaldías y las diputaciones, con la misma intensidad queda delineada una estrategia que
busca exacerbar los regionalismos para un fin que cada día resulta más diáfano: ante la
orfandad que caracterizará al comité local respecto del nacional, una maniobra hábil
busca obtener de una percepción localista la fuerza que ya no tendrá del liderazgo
nacional que había distinguido la conducción del partido.
Esta condición es inquietante, pero sin
duda astuta. El ahora famoso Himno Yucateco y sus versificados exclusión y separatismo
que durante años quedaron en el olvido cobró a partir del V Informe de Gobierno renovada
vida y ahora resulta que será interpretado en escuelas públicas y privadas de la entidad
y la bandera de estrellas y tres campos ondeará en muchos edificios y luce ya en
calcomanías colocadas en automóviles en una escena que cobra relevancia en atmósfera de
la cotidiano. Y eso es peligroso, sin duda, si queremos aprender del pasado reciente,
donde los nacionalismos han desembocado divisionismos intensificados a extremos que antes
se pensaban inimaginables.
El poder político predominante en la
entidad trata de sustituir sus causas y colmar el vacío de la conducción central con un
motivo que fomente un regionalismo que se pensaba ajeno al pragmatismo y como uno más de
los pasatiempos yucatecos. Esta maniobra busca fortalecer en una condición autóctona el
motivo de lucha contra las autoridades centrales de la Federación que, de manera casual
si queremos analizar de buena fe, no son por primera vez en décadas del mismo partido. Es
significativo que este amor desmedido por el terruño, salga a relucir precisamente en las
condiciones vigentes de la política nacional.
Y el riesgo de revivir amores que se
creían olvidados aumenta si consideramos que Yucatán mantiene diferendos territoriales
en las cortes con Quintana Roo y Campeche y que estas dos últimas entidades protagonizan
una cerrada disputa jurídica por la posesión de tierras, y que este sentimiento no es
privativo de un gobierno estatal, como el yucateco, sino que se ha extendido al sector
privado que, como la Cámara de Televisión y Radio, ha llegado a promover anuncios
televisivos francamente ofensivos y de mal gusto en los que exhalta una condición que
patea al federalismo.
¿Cómo influye este renovado apego a lo
regional en el panorama político? Primero surge una certidumbre: la bandera yucateca
usada por este poder político pretende una prominencia hacia ámbito interior que
demuestre fortaleza respecto de las autoridades centrales que asumirán funciones en
diciembre que pretenden conservar el dominio de Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, Oaxaca y
Campeche para ir "por la libre" en las relaciones con el presidente Fox.
La creciente perspectiva de que los nexos institucionales entre dichos gobiernos locales
si el PRI logra conservar Chiapas por la vía electoral o mediante un nuevo interinato que
sustituya al gobernador emanado con un triunfo dudoso y cuestionable, así como Tabasco,
donde la fortaleza de Roberto Madrazo tiene un abierto desafío en numerosas
inconformidades al cabo de las elecciones internas para elegir los candidatos a las
alcaldías demuestra que los contactos no por ello serán menos tensos, principalmente por
la relación vital que los gobernadores deben tener con los secretarios del gabinete en
función de la evidente dependencia de la Federación de esos gobiernos.
Esta acusación que privará a los
gobernadores de mecanismos tácitos y tradicionales para obtener apoyos y recursos por
parte de los secretarios del gabinete mantiene a los mandatarios del sur-sureste
obsesionados con una premonición fatalista y profética. Creen que la situación se les
complicará de una forma inédita, desconocida y no vivida por ninguno de los predecesores
revolucionarios y este "presentimiento de amarguras infinitas" como escribió el
poeta, los mantiene en vilo, tensos, sorprendidos, lo cual explica actitudes como la
asumida por el gobernador de Campeche, Antonio González Curi, quien cedió a la
emoción de sus sollozos en la lectura de un mensaje que preparó con motivo de su más
reciente informe de gobierno.
Y ante este panorama regional difuso e
incluyente de signos inquietantes y ominosos como los que se perfilan con la exacerbación
del regionalismo en Yucatán, la situación de la política en el PRI local se complica
paulatina e inexorablemente. Hay políticos, como Orlando Paredes, que no
aprenden de los nuevos tiempos e insisten e insisten con sus mismas y anquilosadas formas
de ejercer tareas de ese tipo. En menos de 15 días se ha convocado a tres magnos
desayunos, el más reciente con motivo de su cumpleaños y en el Centro de Convenciones de
la CTM, caracterizados, a juicios de varios asistentes, por los magros menús los de
siempre fríos tacos de cochinita con juguitos "Natura" los idénticos
séquitos "paredistas" de la Alianza de Colonos: los movimientos cenopetistas,
los fieles Ciudadanos Unidos y los interminables discursos "diuréticos" (por
aquello de que en cuanto son escuchados motivan a los oyentes a incorporarse para buscar
la salida) del senador electo. Lo malo es que en uno de estos días los
"acarreados" escuchas pueden meter en problemas a los organizadores, como
sucedió con los enojados burócratas del Issste llevados a la fuerza por su secretario
general, Eduardo Moguel. No cabe duda que el "general" Paredes le
tiene fe a sus repetitivas estrategias.
El otrora poderoso dirigente nacional del
Movimiento Territorial no se queda a la vera del camino y una versión le adjudica
protagonizar reuniones con ingenieros a quienes les ofrece segura participación en la
obra pública (claro, una vez que él sea el inquilino del Palacio de la 61) si le apoyan
en su camino a la nominación por la gubernatura. Lo significativo es que gente del equipo
de Federico Granja, como Jorge Tenreiro Cardeña, sea identificado
con tareas de proselitismo a favor del diputado federal saliente pues ello inevitablemente
lleva a conjeturar, sino en alianzas formales, si en pactos subyacentes.
Pero las malas lenguas dicen que no todo
son promesas y miel sobre hojuelas para Sobrino, quien tendría adeudos pendientes
con jóvenes que laboraron para su movimiento Territorio 2000 en las recientes campañas,
los que esperan cobrar cantidades unitarias que fluctúan entre mil 500 y tres mil pesos,
en tanto que el diputado electo Carlos Berlín Montero, quien lo sustituirá
en el distrito, no cesa de reiterar los ofrecimientos incumplidos de Sobrino quien
prometió hilos, despensas y hasta hipiles que dañaron la campaña de quien, por
otra parte, tampoco deja de incluirse en la lucha por las postulación priísta a la
gubernatura.
En este marco avanzan los preparativos para
designar al líder de los diputados federales yucatecos del PRI y los próximos
legisladores no quieren que sea Rosa Elena Baduy, aunque otra vez Cervera Pacheco
será el fiel de la balanza y lo más probable es que sea Feliciano Moo Can, pero
quienes no la habrían pasado bien son los diputados locales, quienes en una reunión con
el líder político local en el búnker de la Petronila habrían recibido, según
versiones no confirmadas, un severo regaño por la incompetencia legislativa que les ha
caracterizado en casos fundamentales en lo que va del año, y las criticas habrían sido
igualmente fuertes para la lidereza de la fracción por personificar protagonismos que
restan credibilidad a la cámara, donde el más solicitado de todos los legisladores es Gaspar
Xiu Cachón, quien hizo tremendo berrinche que aún no se le quita porque él quería
ser diputado federal y no lo fue. Ni modo.
Y en medio de todo este panorama aparece la
intensificada labor de cabildeo del gobernador Cervera Pachucho, quien como en
tiempos electorales dispone, hace amarres con los grupos y agrupa fuerzas para afrontar el
mayor desafío de su trayectoria política con la frente en alto y el ánimo de vencer. Ya
veremos como le va. (Mérida, Yucatán, México, agosto de 2000)
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