En un programa de radio en cadena nacional,
que se transmite por televisión de satélite, el candidato a la gubernatura de Chiapas, Sami
David David, lanzó una serie de acusaciones contra su adversario, Pablo Salazar
Mendiguchía, quien representa una coalición de partidos denominada Alianza por
Chiapas. El encuentro no tenía nada de raro, especialmente porque las críticas se
virtieron delante del aspirante opositor. David dijo: "A Pablo Salazar,
quien encabeza una alianza de partidos, se le acusa de la venta indiscriminada de
concesiones de taxis, entrega de tierras chiapanecas a oaxaqueños y el negocio sucio de
ranchos en 1994, tiempo en el que fungió como secretario de Gobierno".
Salazar no tenía mucho interés por defenderse. Lleva la
delantera dice él según las encuestas realizadas en el conflictivo estado
que desde hace más de seis años se debate entre la guerrilla y los grupos paramilitares
que combaten al EZLN. Lo que sí fue extraño es lo que el priísta dijo en ese momento
sobre el proceso de paz, cuando indicó que su "apuesta es por la civilidad
política, sin confrontaciones ni acuerdos cupulares, contrario a las convocatorias a la
deslealtad y a la traición" de su contrincante.
La recta final se caracteriza por la irresponsabilidad dice
Salazar del Partido Revolucionario Institucional quien apuesta a la tensión
social. La Alianza por Chiapas ha merecido la confianza ciudadana. Todos los días,
miles de chiapanecos, sin acarreos ni coacciones participan entusiastamente en nuestros
actos. Hemos ganado todos los debates. Todas las encuestas nos dan el triunfo con una
tendencia ascendente: de 17 hemos pasado a 53 puntos de ventaja. La elección está
definida. En el estado más agraviado por el PRI, el pueblo ya lo derrotó.
Antes, los dos habían salido en sendos programas radiofónicos y de
televisión de otras dos empresas del ramo. En todos los casos el priísta se lanzó duro,
muy duro contra su adversario a quien descalificó de cabo a rabo. Es decir, el Sr. David
habla de paz y civilidad pero en sus entrevistas solo demuestra lo contrario.
Sin embargo, el viernes, 4 de agosto, se pasó del dicho al hecho. La
violencia alcanzó a David, en el municipio de Soyaló, tierra natal de Salazar, cuando
le lanzaron diversos objetos en la cabeza, por lo que salió huyendo del poblado. Desde el
primer momento, se adjudicó la autoría de dichas acciones a la Alianza por Chiapas.
César Chávez Castillo, coordinador de Campaña opositora
indicó que "frente a ello, con toda la responsabilidad política que nos ha
caracterizado durante el proceso electoral, rechazamos la provocación montada en el
pueblo natal del candidato de la Alianza por Chiapas".
La gran pregunta que la opinión pública debe hacerse es ¿a quién benefician
estos acontecimientos? Desde luego, la Alianza no es la beneficiaria de la provocación.
No hemos necesitado de ella ni de la guerra sucia para proclamar que ya tenemos ganada la
elección de gobernador, para anunciar que el próximo gobernador de Chiapas es Salazar
Mendiguchía señala.
La exitosa campaña de la Alianza no necesita de actos
espectaculares como los que ha promovido el PRI durante las últimas semanas, precisamente
a partir del conocimiento público de encuestas profesionales que dan una ventaja
irreversible a la Alianza por Chiapas. Es el PRI quien ha enrarecido el ambiente político
de la entidad. Es el PRI quien busca alterar el ánimo social agrega.
La Alianza por Chiapas va a sacar al PRI del gobierno del estado
con la fuerza de los votos de miles de chiapanecos que se expresan abierta y
entusiastamente por nuestro proyecto democrático. Por eso, de ninguna manera aceptamos
que la provocación derive en actos vandálicos en un acto de campaña, como tampoco
aceptamos la autoría física o intelectual de los hechos. Nos deslindamos de la violencia
porque ésta fue producto de la actuación de un grupo de choque que irrumpió en contra
de los seguidores de la Alianza por Chiapas. La investigación judicial que se emprenda
deberá iniciar por llamar a los provocadores del equipo de campaña de Sami David,
plenamente identificados que violentamente penetraron al pueblo de Soyaló aseguró.
Salazar Mendiguchía, quien nació en Soyaló (que significa
Camino entre palmeras), en Chiapas, un 9 de agosto de 1954, hizo todos sus estudios en
escuelas públicas. Cursó la educación primaria en la escuela Guillermo Prieto,
en su pueblo natal; la secundaria en la escuela Adolfo López Mateos y la preparatoria en
el Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas (ICACH), en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.
Más adelante, cursó la licenciatura en la Facultad de Derecho de la Universidad
Autónoma de Puebla, pero se le cuestiona sobre la autenticidad de su título de abogado,
sobre lo que el PRI ha hecho un escándalo de alcance nacional, que muchos comparan en sus
efectos con el que le hicieron los priístas a Andrés López Obrador por el
asunto de su vecindad y su credencial de elector tabasqueño, pues la campaña terminó
favoreciéndolo, según reconoció el propio partido tricolor.
El apoyo a la alianza de partidos que representa Salazar crece.
Apenas el jueves 9, cientos de integrantes del Sindicato de Trabajadores del Comercio; de
la colonia San Francisco Pujiltic, del municipio de Venustiano Carranza, adheridos a la
CTM, refrendaron su simpatía hacia el Candidato de la Alianza por Chiapas y decidieron
integrarse a la llamada "Campaña de la Esperanza".
Integrante de las filas del PRI al que renunció después, Pablo
junto con algunos Senadores pertenecientes a la fracción parlamentaria del Revolucionario
decidieron crear en septiembre 1997 el Grupo Galileo, del que fue uno de los principales
promotores, como un espacio de reflexión, diálogo y acción para el perfeccionamiento
del trabajo legislativo y para reafirmar la dignidad del Senado de la República.
Al quejarse de lo ocurrido, dijo
que "el PRI recurre a acciones desesperadas para llamar la atención de la
ciudadanía. Ha intensificado la guerra sucia. Promueve el desprestigio. Habla de
civilidad y estimula una confrontación religiosa. Sus funcionarios trabajan de tiempo
completo en la denostación. Acosa e intimida a la autoridad electoral. Utiliza los medios
de comunicación oficiales para intereses partidistas. Y, ahora, ha empezado a crear una
atmósfera de violencia para evitar que la población salga a votar y expulse del gobierno
del estado a los responsables de la miseria, la pobreza, la marginación, el subdesarrollo
y la corrupción".
Los acontecimientos de mi pueblo natal, Soyaló, tienen
exclusivamente un sustento: la provocación. El PRI forzó su acto cuando la Alianza por
Chiapas tenía prevista una actividad para esa fecha. El PRI llevó gente ajena al
municipio y por la fuerza llegó hasta la plaza central. La confrontación, que desde
luego rechazamos, es resultado de una actitud beligerante, irrespetuosa y provocadora
hacia los soyaltecos. Pero la dimensión que se ha querido dar a los hechos habla de una
maquinación, muy bien concebida para reposicionar al candidato perdedor a través de un
escándalo, de la confección artificial de una nota roja. Hablemos con la verdad: Sami
David no fue lesionado reveló el aliancista.
Respondamos con entereza, con firmeza, para defender la elección
que ya hemos ganado. El triunfo está en nuestras manos. No hagamos caso a la
provocación. Renovemos nuestro deseo de cambio y hagamos el trabajo que nos corresponde
para que todos, familiares y vecinos, asistan a las urnas el 20 de agosto. Ya recuperamos
el derecho a la esperanza; hoy, más que nunca, recuperemos el destino de Chiapas y el
futuro de nuestros hijos.
Así las cosas, difícilmente la paz llegue a este estado tan
conflictivo, menos cuando faltan escasos diez días de las elecciones, proceso que
comenzó muy frío pero que ha ido calentándose hasta llegar a las agresiones. Es el
primero después del 2 de julio, pero eso no significa nada. (Mérida, Yucatán,
México, agosto de 2000)