La culpa es de una
chimuela.
No se vale, grita el Re. Mira que
luego de millones de pesos tirados al mar, después de la sangre de varios obreros que se
regó durante la construcción de la obra monumental de este gobierno, y tras cientos de
días de desvelos, el hombre de las botas será el encargado de inaugurar el Puerto de
Altura y la Terminal Remota. Ya lo ven: nadie sabe para quién trabaja.
Otra del Puerto. Bonito está el asunto del
henequén, primero se tiran piedras al mar para "insertarnos en el comercio
internacional", y después se detienen las importaciones en una típica medida
proteccionista. ¿Qué pues?, pregunta la chiva.
Los maquiladoress huyeron a Cancún
preocupados por ese asunto del agave: ¿Acaso piensan que un día de estos a ellos les
confiscan la materia prima importada para obligarlos a consumir la tela de los paisas?.
Barbas en remojo.
Van los azules a la tinta: Ana Rosa
le entra, el Negro se sale, una para pelearle al Pato, el otro por aquello
del veto. Adiós, adiós...
Juego de espejos entre los panuchos y,
desde ahora, se atiende el futuro: dicen que será Arceo. Hay al menos 30
consejeros apalabrados, entre ellos hay sorpresas; chequen las ausencias el día que
elijan al sucesor de Castañeda. El mensaje lo tendrá que entender el Pato. Es
como lo dijo Cachicha: "se la haremos cansada".
Cuco fue nombrado el jueves
coordinador de los diputados federales yucatecos: ¿Eso le dará derecho a algo? Si,
cuando menos podrá hablar con dios a veces. |