| Quizá las
puertas
"Yo no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero."
Pablo Neruda
(Fragmento de "Poema 20")
Quizá
las puertas, los dominios de una caricia arrasante de tu fauna ilegible, me permiten
el reencuentro con la voracidad solitaria de los gritos incoloros de tu ahogado socorro,
me lanzan al mar disipado de tu aire.
Quizá...
Por María del Pilar Acevedo Brito
Quizá yo enferme y muera: casi nada.
Terminará mi tiempo vagabundo,
con mi historia vulgar y con mi mundo;
con un punto final ¿de madrugada?
O puede ser de noche, de lunada;
y la terca nostalgia en que me hundo,
y mi cuerpo tan triste y errabundo
servirán de acicate a la enlutada.
Acaso sobreviva muchos años,
y arrastre mi esqueleto por escaños
hasta desesperar de mi envoltura...
Sólo te ruego con pudor ingente:
¡No recuerdes mi nombre, ni mi frente,
ni mis versos de amor y calentura!
- De azul y misterio
- Por Víctor M. Alcocer Vidal
- ...porque mi ser
- se refugia en los fragmentos de tu imagen.
-
- Eres lienzo que respira silencios, bálsamo etéreo,
atardeceres y delirios.
- Seducción de segundos en cada trazo, libertad que emana de
tu cuerpo.
- Unicornio de plata, galopas entre sombras de cielo y mar,
- conduces al infinito entre melancolías de misticismo.
- Aprisionas en plenitud huellas de amor sin tiempo.
- Óleo que refleja historias de quien te contempla,
- en lívida mirada capturas oleaje indómito,
- sentirla me transfiere a un paraíso en donde las verdades
hilvanan versos...
- Emergen escalofríos en el recalcitrar del alma sin dueño,
- sueños íntimos acarician eternidad
- bajo el misterio fragmentario del ocaso, vitral de lunas...
- Ninfómana
- Por Sendy Capetillo
-
- Esta jotería
- de recuerdos torpes
- envueltos en una
- sábana sin pena
- ni gloria de ti.
- Me he permitido
- entre sueños tuyos
- ir dejando tu ser
- acompasado de
- cada caricia y lágrima
- que he plasmado
- por tu culpa sobre
- la parte externa
- de mi piel gastada.
- Te vas perdiendo
- a cada giro
- adormilado de
- un cuerpo desnudo
- cayendo entre
- las sábanas,
- te estás quedando
- lento y oculto
- en el aroma a
- llanto y deseo
- que se adormece.
- Más profundamente
- cada día en que
- la hoguera pasional
- se resigna al
- sin ti obligado,
- cuando las únicas
- caricias provocantes
- a la piel helada
- eran de aire,
- imaginación y cama.
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