| Una
verdadera "joya" escrita es la que nuestro semanario recibió vía fax y que
ahora pone a disposición de sus lectores. En ella se aprecia cómo un verdadero agente
del sistema político se confiesa ante un individuo al que llama "abogado" por
presuntos malos entendidos entre éste y el autor del escrito, quien narra una serie de
hechos insólitos con la única finalidad de pedirle "perdón" y ponerse a sus
órdenes por si las dudas...
La carta que abajo aparece íntegra llegó
a La Revista hace unos días y, debido a que no está firmada, no podemos
atribuirla a nadie, ni siquiera a las siglas "L.S.G." que aparecen al
final. La alusión que se hace de varias personas y de instituciones en la misiva son
simples menciones y no podemos tampoco afirmar o negar que lo que se dice de ellas sea
cierto o falso.
Solicitamos a nuestros lectores tomarla
como un simple testimonio de lo que aún falta por vencer en este país, a pesar de lo
ocurrido el 2 de julio. Por lo visto no es una tarea fácil y el trabajo es muy largo...
Abogado:
Dos personas me han hecho comentarios que
me resultan preocupantes porque supongo que su origen está relacionado con las recientes
campañas electorales. Uno me lo hizo la amiga Azurena y se dio en estas
circunstancias: el día anterior, domingo, a su comentario, estuve con la compañera y
unos jóvenes repartiendo propaganda frente a una iglesia que está en el cruzamiento de
Cupules y la calle 62. Era una tarde soleada que luego se nubló. Cuando cayó la lluvia,
estábamos sudados por el sol y la actividad. En la noche me dio calentura: estaba yo
resfriado. Al día siguiente acudí a trabajar no obstante que me sentía mal. Mi
secretaria, al ver mi estado de salud, me recomendó ir al médico, lo que hice pues
estaba realmente indispuesto. El doctor me recomendó reposo, ingestión de líquidos y me
dio medicina. Por la noche no pude asistir a la actividad política por estado de salud
(sic). Fue cuando dicen que Usted dijo: "Lorenzo está enfermo pero del
alma".
El segundo comentario suyo se dio en Ticul,
en la fiesta de clausura de la Normal que dirige el profesor Eduardo Balam y a la
que no fui invitado. Al día siguiente, 6 de julio, la amiga Verónica García me
dio la invitación para que se me quedara como recuerdo.
Precisamente Verónica fue la que me
dijo que Usted dijo: "Lorenzo me las debe". Y la explicación que creo
tiene este comentario es que supuestamente yo no colaboré en la campaña. Pero veamos:
1) Yo le he informado frecuentemente la
situación de la escuela y que apenas parece cambiar ahora, con los resultados de la
campaña electoral.
2) Al llegar yo a la escuela, gracias a
Usted y al Señor Gobernador, ya había un grupo de gente que durante 13 años había
sentado sus reales y durante este tiempo permitieron, propiciaron o cometieron todo tipo
de irregularidades que dejaron en entredicho el prestigio de la Institución. Para colmo,
el maestro Santiago le dio apoyo a gente del PAN y del PRD, de los cuales (sic) ya
me deshice de algunos de ellos como la panista (sic) Gabriela Zum, quien estaba
becada en Guanajuato aprendiendo cómo derrotar al PRI, y Jorge Ceballos del PRD,
que se metió en el lío de las maquiladoras. Recientemente también dejé de contratar a
otro perredista de nombre José Hernández Alejos.
3) Lo extraño del caso es que hay
perredistas que llegaron a la escuela y se sostienen con el apoyo de funcionarios del
gobierno, como es el caso del coordinador de la Maestría, Heyden Perera Ramos, que
es quien se negó a pedirle a su esposa y a su hija que dejaran el movimiento que se dio
en la escuela Secundaria General Número 2. Esto, no obstante que tanto él como su
familia han recibido muchos beneficios del gobierno, como por ejemplo, su hija, sin haber
terminado la Normal Superior, llegó al tiempo completo en la (Secundaria Federal Número)
2. Su esposa fue contratada no obstante que ya tenía más de cuarenta años de edad y a
los pocos años de servicios, aduciendo una enfermedad profesional, dejó de trabajar en
el aula y se dedicó a atender a su nieto en una oficina que le preparó Jaime Vázquez
al lado de la Dirección de la escuela. Además, su marido cobra cinco sueldos, le
consiguió horas a su yerno (en la) Secundaria General Número 3 y fue nombrado
subdirector de la Normal Superior por el Lic. Vela, su amigo de hace años. Tal vez
por mi solicitud a Usted, esta situación se corrigió y sólo quedó como coordinador de
la Maestría.
4) El caso es que, por mi lado, he buscado
la manera de tener sólo a personal del PRI, lo cual no siempre me ha funcionado por el
problema de los "ismos". Porque, por ejemplo, no sé quién nombró a Héctor
Cabañas y Russell Vallejo como subdirectores. El primero, a una pregunta
directa mía acerca de su militancia partidista, sólo sonrió y no respondió. Sin
embargo, la mayoría de su familia es panista y ya tuve dificultades con uno de ellos, Felipe
Santos Escobar, quien en el módulo de Motul estuvo moviendo a los padres de familia
para sacar de la Secundaria Técnica a los alumnos de la Superior. Esto fue después de
que recibió de un candidato del PAN 60 sillas de paleta (de color azul, por cierto) como
donativo a la escuela. Hablé con la directora de secundarias técnicas, creo que se llama
Lupita, y este señor fue cambiado de escuela.
5) En el caso de Russell, me
contestó que hasta la duda ofende, pues él siempre ha sido priísta, respuesta que me
gustó. Lo malo fue cuando yo les dije (estábamos reunidos los tres) que por la campaña
electoral dejaría de estar mucho tiempo en la escuela, los dos dijeron que me apoyarían
pero en la realidad no sucedió así: tanto Héctor como Víctor Lara, el
nuevo secretario general de la delegación sindical y quien se dice gente del Prof. Wilberth
Chi Góngora, se dedicaron a hacer campaña en mi contra y me crearon problemas con la
mayoría del personal. Ellos dos precisamente boicotearon una reunión a la que lo invite
a Usted y a Víctor Caballero Durán. Usted me dijo que iría en su lugar el Prof. Wilberth,
lo que efectivamente ocurrió. Sólo que la mayoría de la gente no se presentó. Y en
cuanto a Víctor Lara y Héctor Cabañas, yo personalmente les hablé a sus
celulares y me dijeron que irían pero no fueron.
6) En cuanto a Russell, por las
tardes, que es cuando se requería el trabajo del partido, dejó de asistir. Generalmente
él iba un rato por las tardes, aunque sea con aliento alcohólico, pero iba. Dicho de
otro modo, me quedé sin los apoyos de los subdirectores, porque Héctor de por sí
nunca va, según le consta a las auditoras que estuvieron hace poco en la escuela. El
motivo: también el alcohol. Ellos se toman todo el que a mí me atribuyen.
7) Esta situación se la expliqué tanto al
Lic. Sarmiento como a la Quím. María Eugenia Núñez. Como Usted sabe, en
la escuela yo no tengo más que una tarde de descanso y ésta es en domingo. Trabajamos
julio y agosto (hoy la escuela estaba llena porque iniciamos el próximo lunes el curso de
Nivelación Pedagógica y el propedéutico de la Maestría), así como diciembre y abril.
También le consta al Lic. Sarmiento quien, dicho sea de paso, ha sido de un gran
apoyo para mí por su experiencia, conocimientos y habilidad para captar las trampas que
me ponen en la escuela.
8) Cuando me dijeron que yo me reportara
con la Quím. Núñez para hacer el trabajo del partido, nunca me quedó claro lo
que se iba a hacer. Primero, por carecer de la experiencia de un trabajo político bien
organizado, y segundo, porque a la compañera se le iba más tiempo hablando de su gran
amistad con el Lic. Labastida y con el Sr. Gobernador que en la organización de
las tareas partidistas.
9) Empezamos con ella 12 personas. Sólo
conocía a la Profra. Lizbeth Carrillo por haber sido mi alumna en la secundaria.
Al poco tiempo empezaron a desaparecer los coordinadores o como se hayan llamado, entre
quienes se encontraba la Profra. Carrillo. Casi al final sólo quedábamos Azurena
y yo. La causa: amenazas, malos tratos, gritos, descoordinación, pérdida de tiempo, etc.
Fue cuando le pedí a Azurena que hablara con Usted para preguntarle qué hacer,
pues la Química parecía más dispuesta a correr a la gente que a coordinar esfuerzos.
10) Le pedí a la Quím. Núñez que
me aceptara que otra gente me apoyara. Así lo hicimos un domingo. Logré llevar a 14
personas al volanteo. La mayoría eran amigos (sic) de mi hijo Carlo. La compañera
me salió con que eran panistas los muchachos. No los volví a invitar.
11) Carlos Durán es un señor que
está muy agradecido con Usted. Es al que ayudó con un préstamo especial. Iba él con su
esposa y mi comadre, quien es hermana de esta última. La esposa de Carlos Durán,
así está consignado en un vídeo, fue quien entró a la Secundaria General Número 2
para sacar a los padres de familia que la habían tomado y con esto se acabó el problema.
Los tres son priístas de hueso colorado. Una tarde que no pude ir a la caravana, les
pedí el favor a ellos. La Quím. Nuñez lo mandó (sic) con cajas destempladas que
porque era mi obligación participar. Esto no obstante que yo ya le había explicado que
habrían (sic) tardes en que no podría asistir por la falta de directivos en ese turno.
12) Apenados los tres, fueron a la escuela
a explicarme que tenían muy buena voluntad para ayudar en la campaña, "pero no se
puede con esa señora".
13) Luego envié al coordinador académico
de la Maestría, Lic. Emilio Palma. Trabajo un día y luego no quiso volver porque
"esa señora cree que vivimos en tiempos de los hacendados". Lo acompañó el
Lic. Efraín Manzanilla, gente también de mi confianza. Él me habló igualmente
pestes de la profesora y no quiso volver. Gente así le hace mucho daño al partido, me
comentó.
14) Con lo anterior, se me cerraba la
oportunidad de ampliar la participación y colaboración con nuestro partido. Asistí a
algunas visitas domiciliarias del Lic. Rolando Zapata Bello y a eso de las 11 de la
noche ya me estaba durmiendo. Le pedí a la Quím. Núñez que me permitiera faltar
a algunas y aceptó que fuera mi esposa en mi lugar. Acabaron en problemas y mi esposa ya
sólo quiso asistir al cierre de campaña del Lic. Bello.
15) Precisamente ese día, en que saludé a
la esposa de Usted, doña Celia, y a la mamá del candidato, mi admirada compañera
la Prof. Ofelia, me habló por la mañana la amiga Azurena y me pidió que
aprovechara que la Normal Superior tiene camionetas y fuera a ver a un tal Zumbardo
o Zumbarda y le dijera que de parte del Lic. Paredes me rentara unas tinas,
unas mesas y dos manteles. Este señor se portó sumamente grosero y se negó a satisfacer
la solicitud que porque "los políticos son unos irresponsables que luego no
devuelven las cosas". A pesar de mi promesa de devolver personalmente lo solicitado,
él siguió en su negativa.
16) Le hablé a la Quím. Núñez
para explicarle lo sucedido y me contestó: "Ve cómo lo resuelves". Entonces me
fui a la Normal y con la ayuda de mi hijo Carlo y de un intendente llevé seis
mesas, un mantel y dos hieleras de plástico. Para que hubiera alguien de mi confianza en
el mitin le pedí a mi secretaria Josefina Perera que estuviera desde las cuatro de
la tarde en el parque de Las Américas. Cuando poco después llegó la Quím. Núñez
lo primero que hizo fue preguntar: "¿Qué está haciendo Lorenzo? ¿Dónde
está?". Y al informarle Josefina que estaba viendo cómo solucionar el
problema mencionado, se enojó, la regañó y le dijo que no había llegado nada. Sin
embargo, el primer viaje de mesas ya se había dado y estaban colocadas. Presenció todo
esto el Lic. Sarmiento. Cuando al fin llegué, después de bañarme, con toda mi
familia, el ambiente era tenso. Josefina se quejó conmigo y me dijo que ni era
empleada de la maestra ni estaba dispuesta a soportar su mal humor. Le dije que eso pasaba
porque las campañas siempre ponen nerviosa a la gente.
17) Pocos días después, a las seis de la
tarde, me habló a la escuela la Quím. Núñez y me dijo que yo tenía junta con
mi seccional a las ocho de la noche de ese mismo día. Le expliqué que tenía mucho
trabajo y que me disculpara. No aceptó y me dijo que era mi responsabilidad. Le respondí
que lo sentía mucho pero que urgía la documentación que estaba firmando en ese momento
y que estaba solo en la escuela y le colgué. No me volvieron a hablar. No participé
más.
18) Pero sí hice algunas cosas, además de
las reseñadas: a) le autoricé a Verónica García que lo apoyara a Usted en su
campaña de Ticul y Tekax. b) Organicé dos reuniones. En una estuvo Usted y el Lic. Eric
Rubio. Fue muy bonita y a los alumnos les gustó mucho. La otra es la que fue
boicoteada por Víctor Lara y Héctor Cabañas. Hablé con los dos y les
hice ver que el partido es más importante que nosotros y nuestras diferencias. Sólo
cambiaron de actitud después de las elecciones. c) Escribí varios artículos políticos
para Por Esto! y el Diario del Sureste. Por cierto, don Mario no me
publicó una respuesta a Freddy Espadas que llamé "Las falacias de Freddy
Espadas". No sé si está enojado o qué. d) Pegué en los tableros de la escuela
algunos artículos que favorecían a nuestro partido. e) En los actos públicos, hice
política sin mencionarla. Hablé de los logros del gobierno en educación y destaqué el
ambiente de libertad y democracia en el que vivimos. f) En los homenajes a la Bandera de
los lunes, también mencioné los avances que ha tenido Yucatán gracias al incansable
trabajo del Sr. Gobernador.
Si Usted cree que lo hecho es insuficiente,
estoy dispuesto a someterme a su decisión. Sé ser disciplinado y leal a quien me ha
ayudado tanto como es Usted. No creo que la información que se le ha dado antes de ésta
esté exenta de intención. Lo que le explico puede Usted verificarla (sic) y por ello le
pongo los nombres de los testigos.
Yo sólo quisiera poder charlar con Usted
el día y hora (sic) que decida. Así todo será más directo. Ojalá tenga tiempo pronto.
Cuente con mi lealtad y gratitud.
L.S.G.
* * *
Hasta aquí esta confesión escrita de un
"soldado" del viejo sistema... que, por cierto, se va. (Mérida, Yucatán,
México, agosto de 2000)
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