El escándalo que se desató la semana pasada en el Ayuntamiento de Mérida al
descubrirse el irregular manejo administrativo de varias partidas presupuestales, con la
finalidad de cubrir un fuerte pago en dólares por el concepto de servicios que reclama un
despacho particular con sede en Cataluña, España, causó profunda sorpresa no sólo
entre los priístas que "descubrieron" el caso, sino también entre algunos
regidores y diputados panistas que ignoraban la costosa operación comercial concertada
para adquirir el membrete de "Capital Americana de la Cultura" que hoy detenta
esta ciudad.
Ha trascendido que por lo menos tres
regidores de extracción panista del cabildo meridano uno de los cuales está
vinculado con el área administrativa no ocultaron su enojo ante el Alcalde y sus
compañeros por el manejo poco claro que se hizo de los recursos al calor del mencionado
"premio", y por las infantiles declaraciones que a manera de explicación se
dieron en torno al suceso, lo cual evidenció que no se les consultó a la hora de
"adquirir" ese membrete internacional. Sin embargo, su enojo lo tuvieron que
transformar en un simple desconcierto, pues ninguno se atrevió a hacerlo público y menos
reclamarle algo al Presidente municipal.
En las dos ediciones anteriores 565 y
566, La Revista dio a conocer que el ayuntamiento que preside Xavier
Abreu Sierra incurrió en presuntos manejos irregulares al pagar 425 mil dólares
(para cubrir los gastos por la nominación de la Capital Americana de la Cultura) a una
oficina particular a cargo de un publicista de nombre Xavier Tudela Peya, sin que
ello fuera del conocimiento de los demás regidores y de la sociedad meridana. Al parecer
fue hasta que los primeros comprobantes de las cuentas de la actual administración
llegaron a la Contaduría Mayor de Hacienda del Congreso del Estado para ser auditados,
que afloró el discutible manejo de los recursos del erario hecho a espaldas del pueblo
por el primer regidor meridano.
El problema se dio a conocer en ese recinto
legislativo por un grupo de diputados priístas que incluso exhibieron varios documentos
que confirman los movimientos ilegales que se hicieron para cubrir por medio de diversas
partidas cuatro en total los fondos que el "galardón" vale según
sus organizadores de origen catalán. El viernes 25, cuando la edición 566 de nuestro
semanario dio a conocer este caso, la señora diputada Myrna Hoyos Schlamme
adelantó que tendría una "sorpresita" para el Alcalde, que en realidad
luego se supo fue la revelación de los cuatro pagos que por ese
"premio" hizo el Ayuntamiento por un monto total de $4031,892.13, de
octubre a abril pasados, confirmando la información que La Revista
difundió sobre el tema en forma exclusiva cuatro días antes que otros medios lo
hicieran.
Con un juego de los documentos en su poder,
nuestro semanario corroboró algunas de las violaciones en que incurrió el ayuntamiento
meridano, al utilizar dinero de partidas originalmente destinadas a otros fines, lo que
según un regidor priísta significa desvío de recursos. Asimismo, incluimos
una serie de preguntas al alcalde Abreu al notar que las facturas están dirigidas
a una entidad fiscal diferente a la razón social de la Comuna, al mismo tiempo que se
descubrió que las órdenes de servicio se hicieron en condiciones dudosas, pues sus
números son correlativos, están fechadas el 6 de enero, pero amparan pagos escalonados
en cuatro meses, con la evidente intención de reducir los montos en cuatro partidas en
vez de sumarlos en una sola.
La Revista comprobó
edición 566 asimismo que las cuatro facturas que expidió el administrador
del despacho vendedor del premio son igualmente correlativas como se detalla más
adelante, pese a que fueron expedidas en fechas distintas: 12 de octubre de 1999, 31
de enero, 29 de febrero y 31 de marzo de 2000. Las transferencias se hicieron por medio de
Banamex a favor de "Capital Americana de la Cultura", y corresponden a pagos en
moneda nacional por un millón 205 mil 633.61 pesos erogados el 22 de octubre de 1999, 10
días después de suscrito el "Convenio de Nominación" y de la fecha que ampara
la factura, que ni tardo ni perezoso remitió Tudela a las autoridades meridanas.
Dos pagos más se hicieron en febrero pasado, por 957 mil 627.08 y 937 mil 117.36 pesos, y
el último en abril, por 931 mil 414.08 pesos.
Con estas fechas, las actas de la sesión
de Cabildo correspondientes a la semana anterior deberían contener el detalle de las
explicaciones que sobre el tema les debió haber hecho el Alcalde a los regidores.
Específicamente, en el mes de octubre se supone que Abreu Sierra detalló
los aspectos económicos y demás; según el PRI no lo hizo y en las mencionadas actas de
las sesiones no aparece consignada la información de lo que se tendría que pagar.
Los pagos hechos al calor del mencionado
membrete se cubrieron por medio de una "solicitud de servicio" expedida por la
Oficina de la Presidencia municipal el 15 de octubre de 1999 se firmó y se exigió
el pago tres días antes, y como concepto se señala "servicios de la ONG
Internacional Capital Americana de la Cultura, según convenio firmado el 12 de octubre de
1999". En el documento no aparece firma del solicitante, pero sí el visto bueno del
director de dicha oficina, quien en este caso es Juan Carlos Rosel Flores, cuya
rúbrica está acompañada de la autorización del oficial mayor Romel Uribe Capetillo.
Ambos corresponden a una afectación de la partida presupuestal 1204-0505-01-022-4304. Las
"solicitudes de servicio" que se elaboraron para soportar los gastos, según un
raro procedimiento administrativo, tienen fecha 6 de enero, se escribieron en folios
correlativos pero se entregaron posteriormente, como consta en los sellos respectivos.
Cada una ampara las igualmente consecutivas facturas que a su vez expidió la empresa o
despacho particular que ofertó el multicitado premio desde la madre patria.
Las preguntas y planteamientos que La
Revista expuso en la edición anterior, y que, como era de esperarse, no tuvieron
respuesta de la autoridad y anticipamos que no la tendrán, son:
1. Las "facturas" que se
han expedido por el pago que reclama este premio no podrán ser validadas por el Congreso
por el simple hecho de que la razón fiscal a la que se expidió es incorrecta. Están
dirigidas al "Municipio de Mérida" únicamente, pero les falta la palabra
"Yucatán" y eso significa aquí y en la gran China que se tendrán
que corregir esos documentos porque al menos no las dirigen al cliente que las pagó.
2. Por la apariencia que tienen los
documentos a los que tuvo acceso nuestro semanario, las hojas que se denominan
"facturas" parecen simplemente eso, hojas membretadas, tecleadas en una máquina
de escribir (al parecer del propio Ayuntamiento).
3. Las cuatro "facturas"
que amparan el pago, firmadas por el vendedor de publicidad Tudela, tienen números
secuenciales a pesar de haber sido ser expedidas en fechas diferentes: M2000/1, M2000/2,
M2000/3 y M2000/4. ¿Quiere decir que la empresa, despacho o como se llame,
sólo le trabaja al Ayuntamiento de Mérida? ¿Ni una sola factura más salió de esa
oficina de octubre de 1999 a abril de 2000?
4. En Mérida se expidieron cuatro
machotes con el membrete "solicitud de servicio": uno (número 680 PM), salió
de la Oficina de la Presidencia y otros tres del Departamento de Cultura. El primero tiene
fecha 15 de octubre, pero los otros tres se elaboraron el 6 de enero. Y aunque se
aplicaron en fechas distintas, sus números de folio misteriosamente son correlativos: 13,
14 y 15. ¿El departamento del Sr. Domingo Rodríguez sólo expide órdenes de
servicio para la Capital Americana? ¿Por qué están fechadas el 6 de enero y se
aplicaron semanas después (3 de febrero, 29 de febrero y 7 de abril), según consta en
los sellos? ¿Será acaso porque se dividió el pago en cuatro partidas para que una sola
no fuera tan fuerte?
5. ¿Por qué no hay en el
Presupuesto de Egresos del Municipio ninguna partida que ampare el rubro de este pago,
toda vez que desde agosto de 1999 antes de que se hiciera ese documento se
recibió la designación y, como dice el Alcalde, desde el principio se sabía que habría
que pagarlo?
6. ¿Por qué las partidas que
afectan al presupuesto del 2000 varían de la 4304 a la 4203 y no corresponden al rubro de
"pago por servicios"?
Con la aparición de más pruebas y con la
ayuda de las explicaciones del Alcalde, añadimos otros cuestionamientos, fruto de mayores
dudas: ¿Los regidores conocieron el convenio que se firmó? ¿Con qué anticipación?
¿En el mencionado documento se precisan los pagos? Si la respuesta es no, ¿por qué?
¿Con base en qué y quién tomó la decisión de escoger a una empresa española para
pagarle la suma en dólares? ¿Acaso puede el Ayuntamiento decidir él solo, sin consultar
con nadie, el pago de una suma tan fuerte a un despacho particular por la adquisición de
un bien?
En el transcurso de la semana, y tras una
serie de declaraciones de las partes, los priístas volvieron de retirada a sus puestos,
del mismo modo que meses atrás intentaron auditar las obras que dijo haber realizado en
su gestión el alcalde de marras. El señor Abreu Sierra quien retó a los
diputados a que lo citen a comparecer en una sesión del Congreso para explicarles
todo emprendió una campaña contestataria a través de diversos medios, y en menos
de una semana decidió, como medida insólita, meterle más dinero a la publicidad que la
Comuna paga a favor de la promoción del multicitado mérito.
El edil, lejos de reconsiderar su actitud
de derrochar el presupuesto público en el capricho que intenta promover, autorizó la
inversión de mayores recursos para ese fin, ahora a través de anuncios de radio.
Así las cosas, en unos meses más, con
más comprobantes a revisión, con más cheques firmados por el tesorero Alberto Reyes
Carrillo, se incrementará el ya elevado presupuesto que con esa justificación se
aplica desde hace varios meses y que seguramente dejará muy pequeño el pago de 425 mil
dólares que hoy se somete a discusión.
Y sin entender qué sucede, con nuevos
dardos insertos a cuestas, quedó la sociedad meridana que confió a los panistas su voto
y que de nuevo se resiste a creer que hoy se porten igual que los priístas a los que un
día relevaron y castigaron electoralmente por precisamente eso manejar el
dinero y la Ciudad como si fuera su propio rancho, al antojo del alcalde en turno.
¿Será acaso que los papeles se han
invertido y ahora los panistas gozarán de la protección presidencial para volverse
impunes? (Mérida, Yucatán, Méx., agosto de 2000)
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