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Un solo avión
Luego de ordenar el despido de Arturo
López de su cargo en una dirección de la secretaría de don Ricardo, nuestro
Gran Gobernador decidió ocuparse de resolver su agenda de la semana próxima ante la
posibilidad de subirse a un avión en gira presidencial.
Y es que está feliz de la vida por lo que
se ha logrado, en varios frentes, ya que la semana pasada, nuestro líder celebró que
durante tres años no atendió al presidente del PAN de aspecto fuereño que ya se fue.
Faltaba más: primero me insulta y
luego me quiere conocer y hasta dialogar conmigo. Que lo atienda su... sentenció.
En cuanto al nuevo, ya veremos si su
llegada no es para todos un negocio de Peto. Por de pronto he ordenado que le tomen la
directiva para no dejarle margen de maniobra.
Siempre en temas panistas, D. Víctor
ordenó a su periódico favorito darle cobertura amplia a su amigo diputado federal que
quiere la alcaldía, a fin de seguir minando el camino cada vez más intransitable de ese
partido. Los amarres, tejemanejes y maniobras, están a la orden del día. Eso es bueno
porque no verán por dónde les pasan las cosas.
Con esos panistas de enemigos, para
que quieren priístas de adversarios reconoció el Menos Ilustre Gobernador.
En cuanto a las violaciones de la semana,
el Gran Gobernador se sintió molesto porque el evento "Va por México"
que se celebró en su sala de fiestas fue organizado por una compañía cervecera pero las
notas que reseñaron los pleitos, aglomeraciones y trompadas nunca lo dijeron.
Seguro que quisieron proteger a la
cervecería que les pagó sus anuncios. No cabe duda que el dinero es Superior dijo
mentando madres al leer las notas de policía.
Otro atentado se da en el futuro Wal Mart.
El espacio que D. Víctor admitió que se volviera un carril al lado de su
canal 13, próximo a venderse ya se ha ocupado con una rampa y un par de muros de
entrada al subterráneo de tal suerte que no habrá espacio para esa arteria.
De nuevo engañaron al consejo
consultivo lamentó nuestro jefe.
También nuestro jefe documentó
perfectamente que la apertura de dos comederos en la prolongación del Paseo de Montejo se
hizo de nuevo sin cumplir cabalmente con los reglamentos y como de costumbre, averiguó
que se les autorizó la licencia de funcionamiento pese a carecer de estacionamiento
suficiente para el número de comensales que ahí acudirán. Solo ocho carros cabrán y
con eso se le tapa el ojo al macho. De nuevo las calles se usan como aparacaderos
públicos dijo reflexivo D. Víctor.
Por si fuera poco, además se pudo
comprobar esta semana la tala de por lo menos cinco enormes árboles en un terreno de la
prolongación del Montejo, próximo a edificarse, le pasó de noche al Ayuntamiento que
clausuró cuando los troncos yacían en la banqueta, comprobándo nuestro líder que
alguien sigue haciendo negocios redondos con el desarrollo urbano de la ciudad.
Finalmente, volviendo al tema de la gira
internacional, el jefe puso como condición algo que a nadie se le hubiera ocurrido:
Si me quieren llevar de viaje,
tendremos que irnos en el mismo avión porque de otro modo, yo no me subo. No vaya a ser
que a la mitad del vuelo nos digan que no hay paracaidas para nosotros...
Solo eso me faltaba que el tal Vicente
también quiera arreglar sus asuntos sobre el océano. (Mérida, Yucatán, México,
septiembre de 2000)
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