En la edición 408
de agosto de 1997, nuestro fundador Eduardo Menéndez (*) publicó una reseña de
la reunión que se celebró en la Ciudad de México entre diversos partidos y
organizaciones cívicas para plantear el caso de la reelección del hoy Gobernador del
Estado. Poco después, al participar en Mérida en importante foro sobre la defensa de la
constitucionalidad de Yucatán, Adolfo Aguilar Zínser, hoy uno de los integrantes
del equipo de transición de Vicente Fox, pronunció un duro discurso en alusión a
Cervera y a su contumaz violación a la Constitución.
Dado el interés que ahora cobra la
participación de este personaje en la vida política del Estado, reproducimos esa
crónica:
Ultraconservador,
ultrarreaccionario, Víctor Cervera Pacheco, violador contumaz de la Constitución
en Yucatán, convertido en amenaza para la restauración del orden jurídico en la
República que por mandato ciudadano quedó claro para México el 6 de julio en las
urnas no pudo maniobrar en la complicidad del silencio su desaseo cívico y fracasó
en su estrategia primitiva de dividir mientras proclama que promueve la unión, al
concitar en contra de su anticonstitucional y hegemónica continuidad en el gobierno del
Estado, por primera vez en muchos lustros, voluntades dispersas y pensamientos políticos
diversos reunidos en un sólido y cívico Frente Plural que lo denuncia ante la Nación.
Desde el piso 25 del hotel Fiesta Americana
de la metrópoli, ante representantes de más de 35 medios de comunicación social del
País y del exterior, la mayoría parlamentaria de México le exigió a Cervera el
martes su renuncia antes del 16 de agosto, para evitar que pisotee con su bota autoritaria
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Líderes yucatecos del PRD,
PAN y PT, apoyados por sus directivas nacionales, en causa común con el Frente Cívico
Familiar, la priísta Federación Estatal de Colonos Urbanos de Yucatán, la Corriente
Democrática de los Trabajadores de la Educación y el Frente Cívico 25 de Junio,
solicitaron al presidente Zedillo, consecuente con "su manifestación pública
de respeto al estado de Derecho y de no permitir que nada ni nadie esté por encima de la
ley", que "haga uso de su autoridad moral y política para señalarle a Víctor
Cervera Pacheco que el tiempo constitucional de su permanencia en el cargo de
gobernador de Yucatán ha concluido".
Fue una exitosa rueda de prensa que
comenzó a las 14:00 horas y que se prolongó hasta las 5:00 de la tarde, epilogada por la
dirigente de la Federación Estatal de Colonos Urbanos de Yucatán (Fecuy), Profra. Blanca
Estrada Mora, con una pregunta al presidente Zedillo: "¿Es la normalidad
democrática de su administración que un gobernador permanezca más de seis años en el
poder?".
Antes, el presidente del Comité Municipal
del PAN en Mérida, diputado Miguel Gutiérrez Machado, alertó a la Nación al
señalar que Yucatán está en el umbral de un nuevo imperialismo si Cervera
continúa en el cargo después del viernes 15 de agosto. Los directivos yucatecos
resumieron su encomienda: "Estamos aquí para lanzar un grito de advertencia a la
Nación, pues lo que ahora se pretende en Yucatán puede abrir las puertas a que numerosos
gobernadores interinos en el País intenten lo mismo".
Al día siguiente, en Mérida, ante un
auditorio de más de 750 personas, en el "Foro Pro Defensa de la
Constitucionalidad en Yucatán" al que convocó en el hotel Hyatt de Mérida la
gallarda familia cívica a la que unificó Cervera en su contra, el
actual diputado independiente y virtual senador electo por el PVEM, Adolfo Aguilar
Zínser, enfatizó que con el mandatario de Yucatán estarían aliados en este
despropósito constitucional sus colegas de Chiapas, Tabasco, Veracruz, Oaxaca, Puebla,
Aguascalientes y Coahuila, entre otros Estados.
Aguilar Zínser subrayó en su
intervención que no son opositores, sino ejecutores de un proyecto de restauración
democrática, y advirtió a Cervera: "La estamos haciendo. ¡Cuidado,
porque usted va para afuera y nosotros estamos llegando! Si no se va por voluntad propia,
nosotros lo vamos a mandar a su casa, si no es que a prisión, donde tal vez pertenece".
"En las realidades locales
todavía se viven infiernos democráticos, como en el caso de Yucatán, que son muy
diferentes de las realidades federales", había declarado en la rueda de prensa
metropolitana Demetrio Sodi de la Tijera, miembro de Causa Ciudadana y diputado
federal electo por el PRD cuyo dirigente yucateco, Eduardo Sobrino Sierra, anunció
que su partido canalizará esfuerzos para romper las condiciones caciquiles del Sureste,
"la región de mayor atraso en el País".
Acciones consecuentes y concomitantes en el
cumplimiento de la tarea restitutiva de nuestra democracia son la movilización cívica en
Yucatán y un clarísimo sustento jurídico por decisión soberana del Congreso para
impedir el enquistamiento del PRI a nivel regional con autonomía perversa y una
oligarquía federalista paralela a los Estados, señaló Aguilar Zínser en Mérida
después de subrayar que nadie pudo impedir las acciones que condujeron a Cervera
al punto en que se encuentra en razón del vacío jurídico que se vivía en el País,
pues no había Congreso ni estatal ni federal por el proyecto político de continuidad que
cambió después del 6 de julio.
También el jueves en el foro, como para
desmentir las mendaces versiones palaciegas de que Cervera no fue impugnado a
tiempo, el presidente de la Comisión de Justicia de la LVI Legislatura Federal, maestro
egresado de la Escuela Libre de Derecho, Fernando Pérez Noriega, recordó
no sólo cómo el PAN objetó oportunamente la inconstitucionalidad a la que llegaría Cervera,
sino también el dudoso mandato que dice le otorgó el pueblo yucateco y las denuncias
internacionales presentadas ante la Comisión Internacional de Derechos Humanos de la OEA
para combatir la estructura del Tribunal Electoral que le dio el triunfo. El asambleísta
agregó que la lucha es por restaurar la vigencia del estado de Derecho y en defensa de
las instituciones, pues Cervera gobierna también el Congreso y, por medio de sus
familiares, el Poder Judicial.
"¡Cuidado, porque usted va
para afuera y nosotros estamos llegando! Si no se va por voluntad propia, nosotros lo
vamos a mandar a su casa, si no es que a prisión, donde tal vez pertenece".
Adolfo Aguilar Zínser en alusión a Víctor
Cervera. |
Así, exhibido ante la opinión pública
nacional e internacional, acorralado por las fuerzas democráticas y progresistas del
País que intentan evitar no sólo un atropello flagrante a la Carta Magna sino una
profanación de la memoria de los héroes revolucionarios caídos en su lucha contra la
dictadura porfiriana al grito de "¡Sufragio efectivo, no reelección!", nos
preguntamos: ¿Qué actitud adoptará el disminuido gobernante, atrapado en sus delirios
de grandeza circulares y en el pecado capital de la soberbia?
¿Imitará Cervera la postura
sensata de don Porfirio, quien comprendió a tiempo la magnitud del descontento
popular hacia su persona y su régimen, y se embarcó en Veracruz para trasladarse a
Europa, donde vivió en tranquilidad, en compañía de su familia, el resto de sus años
de vejez? ¿O copiará Cervera la actitud temeraria de Victoriano Huerta,
"el Chacal", el presidente usurpador dipsómano que confió en la fuerza
bruta de la represión y las armas para perpetuarse en el poder, para finalmente ser
aplastado por la unión compacta e indisoluble de todas las fuerzas revolucionarias que se
congregaron en contra de su régimen espurio?
La disyuntiva para Víctor es
apremiante, ya que la sociedad yucateca no puede permanecer en manos de funcionarios de un
gobierno sui generis, al margen de la legalidad, al filo de la satrapía, que no se
apega a las normas constitucionales ni a los preceptos maderistas.
Y es que, como expresara atinadamente en
esta ciudad Aguilar Zínser, en el marco de la desintegración nacional del PRI
resultaría un contrasentido, un severo retroceso histórico-político, el pretender
establecer "un priísmo de catacumbas", el cual, agregamos, sería promovido por
apóstoles de la mentira, cuyo símbolo secreto sería no el pez, sino la hez... Decimos.
(E.M., Mérida Yucatán, Méx., agosto de 1997)
(*) Fallecido el 31 de enero de 2000 |