Concurridos
homenajes a Carlos Castillo en su tierra; artículos, palabras, misas,
fotografías...
Emilio Gamboa, paseado por Cervera,
logra despertar toda clase de sospechas sobre la sucesión en el Estado. ¿El miedo los
une?
Cervera se ríe de los
seguidores del presidente electo durante la visita de éste a Yucatán
Empresario "Amigo de Fox",
perseguido por Cervera Pacheco
México, D.F. Realmente
conmovidos por las incontables muestras de apoyo y solidaridad que recibimos de
propios y extraños en torno al fallecimiento de nuestro coterráneo y amigo,
don Carlos Castillo Peraza, ocurrido el 9 de septiembre pasado, y emocionados por
los numerosos artículos que se han publicado en igual número de medios de prensa del
País, terminamos la semana pasada nuestro andar por esta capital, un tanto vacíos por la
ausencia de tan ilustre yucateco pero a la vez llenos de esperanza por que se cumplan
aquellas expectativas que él siempre esperó alcanzar. Pasarán muchos años para que en
este país se olvide o supere lo que en vida realizó Castillo Peraza en el terreno
de las letras, la política, el análisis y la amistad, faceta en la que mejor lo
conocimos y que como ser humano siempre practicó. Quizá nunca pueda ser comparada esa
obra con la de nadie, dado el variado, amplio contenido producto de la polifacética
personalidad que convergía en la figura del reconocido escritor yucateco.
La mesa que nos recibe en nuestro
tradicional centro de reunión, en Sanborns de Lafragua, reúne como de costumbre a
los mismos contertulios de siempre, pero cada uno llega de manera diferente, un tanto
triste, cuando se ha cumplido ya la primera semana del sensible fallecimiento de Castillo
Peraza, a quien varios conocieron de manera personal y por tanto supieron valorarlo
como amigo. Recibimos comentarios sumamente positivos en torno a la obra de nuestro
compañero, pero también justo es decirlo no faltó quien reflexionara sobre
la súbita aparición en estos momentos de personas que quizá el difunto ya no
frecuentaba.
¿Cuántos de los que hoy se
solidarizan con el dolor que se guarda por la repentina muerte de Carlos lo hacen
para salir en una fotografía, poner su nombre en un artículo y hasta hacer proselitismo
electoral? Si viviera Carlos estaría en desacuerdo con lo que han hecho algunas
personas al calor de su muerte se escucha una crítica proveniente de la mesa,
al tiempo que cambiamos de tema porque es mejor recordar al difunto en todo lo que
significó y punto. Descanse en paz.
* * *
No pudimos pasar por alto el asunto del
falso debate que se ha desarrollado y que seguramente seguirá en torno
al sueldo del gabinete de Vicente Fox y su equipo de transición. Parece mentira
que propios y extraños hayan externado opiniones sobre un tema baladí, cuando salvo la
prensa, nadie parece tener interés en que Fox cobre o deje de hacerlo. Son sólo
los actores políticos que aprovechan hacer raja de lo que rodee al guanajuatense.
Lo que resulta extraño es que en
medio de esa polémica que desfavorece al gobierno y no ayuda a Fox, surja otro
tema, el de las grabaciones telefónicas del hoy presidente electo interviene
nuestro amigo periodista que tiene un gran sentido ético y autocrítico.
No se ha agotado un tema de
evidente contenido político cuando ya se ha puesto otro en la mesa. Es realmente una
ensalada de cosas, y todas parecen provenir del mismo lugar: la prensa agrega.
El asunto del sueldo es un falso
debate porque el cuestionamiento sensato se fundamenta en la transparencia. Es decir, se
critica porque hay claridad en lo que se hace. Ya Fox salió a explicar que antes
de ser declarado presidente electo, él y su equipo no cobraba y señaló que así
continuaría. Dijo que el 2 de agosto, es decir, un mes después de la elección, cuando
el Tribunal del ramo le extendió su laudo como mandatario vencedor del proceso pasado del
2 de julio, entonces acudió a platicar sobre el tema con el Dr. Zedillo.
La literalidad de las palabras
es lo que algunos periodistas quieren hacer valer en los bueyes de su compadre, pero
cuando a ciertos reporteros de un periódico les aplicaron la literalidad de lo que
escribieron en torno al término "denuncia" en sonado caso, entonces
reventaron en contra de la autoridad que falló en su contra en un juicio. Por fin, ¿no
que muy duchos para apegarse a la legalidad del librito?
Es cierto interviene el
analista, en este país las cosas siguen chuecas: en vez de investigar de
dónde salió la grabación que le hicieron a Fox presuntamente mediante
intercepción telefónica que difunde un periódico, la noticia se circunscribió a
difundir el contenido de la grabación. Un absurdo.
Y en el caso del sueldo de Fox,
en vez de remontarse a la averiguación de cómo se hizo en sexenios anteriores para
entregar el mando de un equipo saliente al del presidente entrante, hoy los medios apuntan
sus baterías a revisar el porqué hoy se hacen las cosas a la vista. Cualquiera que nos
viera o leyera desde otro país diría: Pobre México, le faltan muchos años para que
todos entiendan cuál es su función en la vida de su país remata el propio
politólogo.
* * *

Cervera y sus nexoc con Gamboa,
¿Sera Erick?
|
Tal y como se adelantó en esta mesa desde
la semana pasada, en la noche yucateca del grito Cervera cumplió con su
ofrecimiento de levantar toda clase de suspicacias trayendo al brindis de Palacio al Lic. Emilio
Gamboa Patrón flamante senador, quien no perdió la oportunidad de
anunciar y dejar en claro que él no tiene ni siquiera credencial de
elector en el Estado y que por tanto no tiene intenciones de ser candidato a nada. Lo que
no venía al caso fueron sus explicaciones sobre si tiene o no una vivienda en Mérida. No
se trata de que tenga casa. Si así fuera, varios personajes podrían ser gobernadores de
muchos Estados y hasta ilustres habitantes de varios países. No es un concurso de riqueza
o de propiedades.
El señor ex secretario de
Comunicaciones y Transportes no puede ser candidato porque no es yucateco y tampoco tiene
residencia que no es lo mismo que propiedad. Y además, tampoco vive en
la entidad. Es el único requisito que se le pide. Es decir, no reside. No vive en
Yucatán y la Constitución exige que sean cinco años para quienes no nacieron en el
Estado se oye un punto de vista menos apasionado.
No podemos menos que reconocer que
el Sr. Gamboa, en una actitud de franca supervivencia, accede a visitar al Sr. Cervera,
brindar con él y avalar con su presencia lo que haga o deje de hacer el actual
gobernante. Lo extraño fue haberse salido del D.F. ¿Por qué no acompañó a Zedillo
en su último grito en Los Pinos y en lugar de ello estuvo con Cervera en su
último 15 de septiembre en Yucatán? Qué, ¿acaso él será el presidente del PRI?
viene otra reflexión.
Es muy probable que se le
reconozca a Cervera algún mérito en materia de política dura, pero no creo que
el tabasqueño Roberto Madrazo sea capaz de ceder sus pretensiones de ser el
priísta que transforme a ese instituto político desde su presidencia, como ya se nota
que quiere. Con Emilio y con Cervera de enemigos no lo puede hacer
agregan.
¿Y quién se quedaría a terminar
el trabajo de Víctor en Yucatán?
Puede ser un hombre que reconcilie
a todos se apresura la respuesta.
¿Y qué de aquel rumor de que Cervera
organizará las cosas en el PRI y luego vendrá a Mérida de candidato a la alcaldía?
Cervera tiene posibilidades de
participar en Mérida y ganar muchos miles de votos. Eso es algo que nadie debe dudar y
menos someterse a cuestionamientos. El caudal de sufragios en su favor sería superior al
alcanzado por otros priístas, pero difícilmente obtenga más que el PAN.
Quizá por ello el martes 19 pasado
comieron en un restaurante de Polanco los senadores Emilio Gamboa y Patricio
Patrón. Hay varias versiones en torno a lo que trataron en aquella reunión. Una es
que el ex coordinador de Labastida le planteó a Patricio la posibilidad de
que se le allane al camino a Fox en su búsqueda de consensos para la aprobación
del presupuesto. La segunda es avisarle que Eric será el candidato a gobernador, y
que Cervera ya lo ha aceptado, aunque no de buen modo. Y la tercera es que se le
avisó a Patricio que podría no ser el candidato de su partido en Yucatán, ya que
Cervera lo espera con las puertas abiertas, pero de la jaula donde lo quiere
encerrar por el asunto de sus cuentas, lo que podría impedirle que siquiera se inscriba.
Patricio estaría encantado de que
Myrna lo siga campañeando, ¿no crees?
Sí, pero en una de ésas le
fabrican un expediente que luego ni Fox se lo podrá quitar. Yucatán, no lo
olviden, sigue siendo de Cervera. Finalmente, creo que el miedo une a Cervera
con Emilio, y ahora con Patricio.
* * *

Alberto del Río Leal y Vicente Fox
|
Para quienes votaron por ellos, no
puede ser menos que desagradable el inexplicable hecho de que perseguidores y perseguidos
se traten como si nada se escucha en la mesa un análisis previo a la visita de Fox
a Yucatán.
¡Pero esa es la política! sostiene
el analista.
No, me perdonas pero el pueblo que
votó por unos no votó por los otros precisamente por eso. Y no puedes de la noche a la
mañana decirle al pueblo que te eligió que aquellos con los que no estuvo de acuerdo
siempre no eran tan malos. Es igualito que si tras un asalto, un asesinato o una riña,
policías y ladrones se sienten en la misma mesa a conversar del estado del clima, el
tráfico o la situación económica o laboral del País. ¿Y la ley? ¿Y los papeles que
cada quién desempeña en la sociedad? ¿Dónde queda la justicia? refuta
enojado el periodista.
Para nadie es un secreto que en la
pasada campaña se obtuvo las simpatías y votos de los mexicanos al calor de los insultos
y de los ataques interpersonales. Mucha gente en este país calificó de absurdo lo que
ocurrió con el PRI, que organizó ¿simuló? unas elecciones internas
en la que unos le pegaban a otros. ¿Quién no recuerda lo que Madrazo le dijo a Labastida
y lo que éste le contestó? ¿Quién no tiene aún fresco el rosario de insultos que a
través del publicista Carlos Alazraki se desplegó contra el sinaloense Labastida?
Le podrán llamar como quieran en
el lenguaje técnico y político estrategia publicitaria o mercadotecnia,
pero lo cierto es que el pueblo reprobó el doble lenguaje, la inmoralidad de unos
hablando mal de los otros, siendo del mismo partido. El desgaste que sufrió el PRI en su
elección interna, la haya o no realizado de verdad, terminó de clavarle la puntilla a
ese partido. Igualito está sucediendo con lo que se dijeron Cervera y Vicente
en campaña.
No podemos hacer menos que
calificar como "doble moral" el hecho de que el Sr. Alberto del Río
Leal ex coordinador de "Amigos de Fox" se queje allá en
Yucatán, en su propia tierra, de la serie de auditorías que le siguen practicando en su
negocio presumiblemente por el hecho de pertenecer al grupo de Fox, trabajar en el
Ayuntamiento y a la vez intentar ser empresario. ¿A quién engañan con ese doble
mensaje? ¿Dónde trabaja el Sr. Del Río?, ¿no con Xavier Abreu?
¡Entonces que le reclame a Xavier el que su amigo Cervera lo hostiga y
persigue fiscalmente! aprieta el tema nuestro contertulio.
Ciertamente la política conlleva
en su esencia una buena carga de inmoralidad, pero lo que no sabíamos es que a ésta se
le combata con lo mismo. ¿De qué entonces ha servido la llegada de Vicente al
poder? ¿Es también integrante de la simulación? ¿De cuándo acá las autoridades
electas por el pueblo, emanadas de la oposición, deben someterse a lo que digan
gobernadores como Cervera? Sugiero que el Sr. Del Río rompa relaciones con
el Sr. Alcalde de Mérida y pida licencia en el Ayuntamiento hasta en tanto éste no emita
una declaración oficial sobre el suceso. La pregunta que le puede hacer Del Río a
Xavier es: ¿Qué te produce sentarte con Cervera, con Myrna y con Migdalia,
si son ellos quienes atropellan a tu gente, a tus amigos, a tu partido y a la sociedad que
te eligió?
Yo agregaría: ¿Qué piensas de
que un funcionario de primer nivel de tu gabinete sea atropellado en su vida privada y en
su negocio por ser servidor de tu ayuntamiento y miembro de tu partido? ¿Qué piensas de
que el futuro candidato a gobernador de tu partido Patrón Laviada sea
perseguido por la representante del Congreso que invitaste a la sesión de Cabildo a tu
lado, en tu mesa? ¿Por qué simular ante el pueblo un clima que en la realidad no se
vive? ¿A quién engañas, Alcalde? ¿Por qué hacerle creer a los yucatecos que el
supuesto respeto que se profesan en público no es más que una obra de teatro? ¿Hasta
cuándo la política seguirá siendo incongruencia y simulación?
Por eso Cervera no les tiene
respeto. Decimos. Nos vemos el próximo viernes. (B.B., México, D.F., septiembre de
2000)
Comentarios a: baltasarbarbolla@yahoo.com
|