Semanario de Informacion y Análisis Politico No.570

Hoy es
esqwa.gif (131 bytes)

  Home l Noticias en línea l Ediciones anteriores l Encuestas l Suscrípciones l ¿Quiénes somos? l Links l e-mail

esqwa.gif (131 bytes)

ESQI2.gif (95 bytes)

ESQI.gif (95 bytes)

ANALISIS
EDITORIAL
CONTACTO CON LA POLÍTICA NACIONAL
DESDE PALACIO
TUNKUL
LA CAMINERA
COSAS DE MI CIUDAD
DESDE MI HAMACA
CRÓNICAS DE MI CIUDAD
INFORMACIÓN
LA VISITA DE FOX
HISTORIAS DE UN MUNDO FELIZ
LA PROMESA DE FOX
LE VAMOS A AMARRAR LAS MANOS... TENGAN PACIENCIA
LE GRITAN "DINOSAURIO" A CERVERA DELANTE DE FOX
AUTODESTAPE POR LA ALCALDÍA DE MÉRIDA
LOS DÍAS PASAN...
¿Y LA JUGUERA DE AKIL?
TIPS MUNICIPALES
EL PAN YUCATECO: POBRE CAPACIDAD DE INTERLOCUCIÓN
OPINIÓN
EL REGRESO NO IMAGINADO
LUCHA POR LA IMPUNIDAD
LO QUE HAY DETRÁS DEL
"HIMNO YUCATECO"
TRIUNFÓ EL MOVIMIENTO EN LA ENSY
LA COMPETENCIA EN EL DEPORTE Y EN LA VIDA
COSAS VEREDES DEL AGRO
¿VISITANTES O CLIENTES?
CUENTAS ALEGRES EN TURISMO
TIMUCUY, INTOLERANCIA POLÍTICA
POLÍTICA PENINSULAR
ESTADO DE CAMPECHE
MUNICIPIO DE CAMPECHE
ESTADO DE QUINTANA ROO
MUNICIPIO DE SOLIDARIDAD
MUNICIPIO DE BENITO JUAREZ
CULTURAL
FASES
CINET
TRANSICIÓN:
LAS OTRAS ALTERNANCIAS
LA CORRUPCIÓN ALCANZÓ A LA FIESTA

PORTADA

CARTON DE CALDERÓN

esq3.gif (95 bytes)

esq4.gif (95 bytes)

Fases

Haikú
Por María del Pilar Acevedo
En ti me encuentro.
Vivo un mortal deleite,
gozo y tormento.

En la ruta líquida
Por Alicia Ferreira

Navego por años en mar extenso. Del horizonte se desprende un hilo de tierra que alcanzaremos pronto. He soñado por tres noches con mi casa. Pero ¿cuál ha sido nuestra casa sino mi ocupada barca, maltrecho navío que oscurece y limita el deslizarse de mi vida solitaria? Navego, sobrevivo acaso, en un paisaje de lluvia incontenible.

Deseo y a la vez me aterra llegar a la orilla.

¿Cómo hablar con la gente si apenas recuerdo un idioma?

He sentido rechazo y olvido en otras tierras. Sin encontrar la que busco, cada vez regreso al mar con tímida esperanza.

A la ruta líquida, sin límites.

Nos acercamos a la playa blanquísima de sol y arena delgada; casi un espejismo.

Grito a la mañana límpida y me responden los pájaros en la selva cercana.

Desciendo enmohecido.

La sombra se alarga dibujando mi persona. El corazón se enloquece de presagios.

Cuando llego al puente que une al mar con la ciudad cercana, percibo una silueta que camina en sentido contrario. Al cruzarme con la mujer, ella me mira titubeante un momento y prosigue su caminar hacia el mar. No percibo el mensaje y, sin embargo, mis pasos reconocen el pueblo.

¿Dónde, mi casa? Regreso. Abro con la llave herrumbrosa mi propia puerta. La casa está exhausta de esperas.

Un velo femenino ilumina solitario la cama extendida. Lo estrujo entre mis brazos mientras grito y lloro poseído.

Por los senderos, mis piernas resbalan y vuelan hacia el mar, tras mi pareja, antes de que embarque el arca plena de animales y se pierda sola en el horizonte de la lluvia.

El cielo oscurecido. Amenazante. Pronto continuará el diluvio.

Pater admirábilis
Por Svetlana Larrocha

Desde aquellos días tuve la certeza –algo dentro de mí lo rumoraba– de que sería como él: amanecer era preludio del paraíso de su presencia.

Por las tardes, al retornar de la jornada diaria, puntual e infalible, me recibía en las masculinidad de su abrazo. Entonces, entre juegos y alegría, emociones y ternura, las palabras de papá eran néctar que nutría interrogantes; y al desparramarse las sombras, jamás dejó él de velar el inicio de mis sueños, para luego, ahora lo sé, acudir a encumbrar el lecho de mi madre.

¿Cómo no adorar cada gesto suyo, cada movimiento, cada sonrisa?

Por eso, cuando su lejanía me infortunaba, a escondidas –ya que suponían o pretendían suponer, que era sólo un juego frente al espejo– dibujar la curvatura de un bigote, calzar botas y mocasines y hasta cubrir mis formas infantiles con sus pantalones y camisas, formaba parte del ritual imprescindible para venerarlo.

Sin embargo, no es fácil ser indiferente a la piedad, a las muecas humillantes o a la inexorable maledicencia que te hunde en el cieno del menosprecio. La realidad es desoladora, dicen, pero nadie escucha los presagios si están escritos en la sangre...

Hoy, sin aceptar la pequeñez de la sumisión, debo segar cada día prejuicios, y aunque ya no me vista como mi padre –porque anatomía y ropajes no siempre son cómplices– vivo en el umbral de la dicha verdadera amando mis contornos de mujer...

Términos
Por Sendy Capetillo

El cuerpo es una fábrica de drogas, de drogas elegantes, como la ansiedad de tus dedos corriendo por mi espalda.

Tu susurro al oído entre la maleza del cabello, "Nunca confíes en los ángeles", un ala manchada de sangre y dolor; un universo de angustia consumido.

Fue tu voz sedante la que me adormeció en tu regazo, eres precedente a mi estado crítico, si entender la razón el sueño invade. Aleja la vista de las acciones de tus manos.

esqwa.gif (131 bytes)

  Home l Noticias en línea l Ediciones anteriores l Encuestas l Suscrípciones l ¿Quiénes somos? l Links l e-mail

esqwa.gif (131 bytes)

Hoy es