| Presionado
por la insistencia de los productores, Cervera Pacheco se vió obligado en días
pasados a buscar una salida al complejo problema de operación y económico que arrastra
la planta juguera de Akil, y en apariencia ordenó atender la demanda de los productores
mediante una medida que de nada sirvió. En efecto, después de tres meses de haber
planteado al Ejecutivo las alternativas, aún no reciben respuesta y el tiempo para poner
en condiciones la planta se está terminando, la producción de naranja no tiene demanda
como en otros años, según señalan los desesperados y desanimados productores.
Tras varias negociaciones el gobierno
ofreció otorgar un crédito de $2.500,000 cantidad que dista mucho de lo solicitado por
los citricultores que fue de $7.500,000. Dijeron que hasta el momento, Cervera ha
podido controlar y manejar el problema a través de la directiva que preside Luis
Cetina, empleado de la Secretaría de Desarrollo Rural, incondicional del ex titular
de Desarrollo Agropecuario, el hoy diputado federal, Carlos Berlín Montero,
dirigente de la CNC en el estado.
Cetina no hace nada que no
consulte con Berlín y por consiguiente, no puede prosperar ningún movimiento que
no autorice Cervera indican.
Es triste reconocerlo
agregan pero la realidad es que los citricultores no tienen lideres con
"autonomía" que puedan luchar por la solución del problema de la planta. Cervera
ha corrompido a comisarios ejidales, representantes de productores y qué decir de sus
líderes charros de la C.N.C.
A pesar de que la asamblea de delegados
aprobó en días pasados que una comisión se entreviste con el presidente electo, Vicente
Fox, Luis Cetina ha impedido por motivos partidistas que esta medida se cumpla,
siguiendo instrucciones de Berlín Montero.
Finalmente, aseguraron que tienen prohibido
solicitar apoyo de otros grupos políticos como a los que encabezan Carlos Sobrino
Sierra, Emilio Gamboa Patrón o Rubén Calderón Cecilio, y menos de la
oposición. (Akil, Yucatán, septiembre de 2000)
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