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| Encaje
carmesí
"La borla de su manto, /
henchido de sangre el encaje."
Joaquín Castañeda
(Fragmento de "La muerte de la baronesa")
Encaje carmesí, bañado en la sensación óptica de las palabras, el orfebre
telar se muestra poema para el sensible vampiro de vocablos, es pétalo de espina y gota
ungiendo la yema.
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- Encaje de emociones
- Por Alegría Agosto
- Ya no quiero vestir a un imposible,
- ni tejer en cintas de humo tu silueta
- si los pliegues del corazón se abren cada noche.
- El ojal de tus labios me condena al vacío,
- no existe terciopelo de estreno
- si desprende tu voz cruel negativa.
- Hilos de nostalgia en la memoria
- deshebran mil momentos solitarios
- para alcanzar la textura de tu cuerpo.
- Caricias hilvanadas en el alma
- y el pecho punteado de anhelos
- suturan con tu imagen inevitable pena.
- Abotono la soledad que abraza intimidades,
- las ansías por entregarme enhebran besos
- y añoro pespuntar tu piel de seda.
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- Poema IX
- Por Gabriel Avilés
- Tus anhelos
- Parecen colibríes que andan a tientas por las calles
- Nadie sabe si existes
- Sólo el eco de la piedra rasga el equilibrio
- Las dudas revelan el primigenio sentir de la tristeza
- Cada pensamiento ata a tu espíritu un verso muy antiguo
- Los solitarios van por un mismo rumbo
- Enséñame cimientos de otras travesías
- Me tomas la mano
- El fuego nos ofrece el carruaje del asombro
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- Crepúsculo carmesí
- Por Reynaldo Poo Poveda
- La ciénaga salada de tus labios,
- brisa ocre al atardecer,
- gris reflejo sobre arenas diáfanas.
- Al borde de la memoria crece el recuerdo
- Las olas
- espejo astillado de tu rostro
- sombra tenue en un día hastiado,
- caricias perdidas por exceso de silencios.
- Caracolas vidriadas con salitre
- en los cenotes y las grutas del ósculo,
- brilla el mangle en las soledades de tu vientre.
- Declina el astro entre las palmeras inquietas,
- es el firmamento explosión de tonos
- carmín tras bermellón hasta cenizo
- imitamos la consecutiva marcha lunar.
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- Décima IV
- Por María del Pilar Acevedo
- CUAL SI FUERA en boca ajena,
- va tu beso a la deriva,
- y en tu pecho, progresiva
- mi condena, tu condena.
- Voy por ti, de pena en pena,
- todo doy por bien empleado:
- nuestro querer desusado,
- tu contención, mi derrota,
- por el fluir gota a gota
- de mi amor acrecentado.
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