| Cardenalato
Feliz de la vida por los resultados
alcanzados en el terreno de la complicación electoral, nuestro jefe celebró esta semana
el desbarajuste que se ha armado en torno a la designación de consejeros y el retraso
intencional que los panistas y los perredistas ocasionan con sus protestas en el
funcionamiento correcto de los tiempos y plazos electorales.
Lo sabía, lo sabía; ellos harán
todo por desprestigiarme. Que quede claro que quienes retardan todo son los partidos de
oposición, no yo sentenció.
Ojalá entren en la negociación
porque del tiro les saco dos o tres reformas constitucionales que tengo pendientes por su
culpa.
En cuanto a su alcalde de cabecera, le dio
instrucciones especiales para gastarse una lana en una serie de cosas que pronto se verán
encendidas en la Ciudad. Se trata de una millonaria suma en foquitos, efectos especiales y
demás chucherías llamadas adornos navideños que tienen el objetivo único
de acrecentar el ego de quien las manda hacer.
Es bueno, porque la gente poco a poco
se da cuenta de cómo tiran el dinero los panistas en el Ayuntamiento mientras le dicen a
la gente que no hay lana para hacer banquetas razonó nuestro Gran Gobernador.
Esta semana el magnánimo titular del
Ejecutivo se entristeció un poco porque el reconocimiento que se le ha hecho a la enorme
obra que realiza para las damas magistradas y caballeros que las acompañan en el Tribunal
Superior, en los rumbos de la zona fría, se fue por el lado del tamaño y el costo, pero
no por lo que representa. Y es que la suntuosa obra no podía ser menos en una tierra
donde la justicia descansa en las manos de D. Víctor... perdón, en las manos de
la legalidad, cosa que le consta a los bien intencionados amigos de este gobierno.
Sólo ven lo malo se
quejó pero no importa, seguiré gastando en lo que yo crea. Igualito hizo Patricio
con su Olimpo y Xavier con sus premios.
(Falta que vean desde el aire qué letra es
la que forma el ostentoso edificio. Se van a llevar una sorpresota.)
La semana próxima D. Víctor tiene
una agenda de planes muy apretada. Por ejemplo, quiere celebrar en grande el VII
aniversario del nacimiento de la "esquina de la democracia" con su amigo Orlando.
Se trataría de una fiesta de pronóstico reservado.
Por otra parte, anda apresurado de un lado
a otro porque el C-4 (que quiere decir: cuatro veces la letra "c" en las
palabras "centro de control, comunicación y cómputo"), conformado por un
moderno y ultrasecreto equipo de radiocomunicación que primordialmente opera con sistemas
vía satélite subordinados a un mando general en la Ciudad de México, está listo para
que lo inaugure su amigo el Doctor, en el marco de las mejoras realizadas en el Plan de
Seguridad Nacional, aunque nuestro jefe averiguó que hay la posibilidad de que su amigo
ya no venga como le había prometido.
Lo que lo trae con pendiente es la posible
conversión en cardenal de su amigo Emilio, lo cual le abre un nuevo flanco y de
nuevo lo obliga a entrar al terreno de ver quién ocupará la chamba vacante. (Mérida,
Yucatán, Méx., noviembre de 2000. Quejas a: cerveraesamor@yahoo.com)
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