Yucatán es un foco rojo
que pondrá a prueba a la ecuanimidad del nuevo gobierno federal que este viernes entró
en funciones. El desacato de la fracción parlamentaria del PRI y la idea que apoya
el gobernador Víctor Cervera Pacheco de que el Trife ha vulnerado la
soberanía del Estado, es uno de los problemas que en materia política deberá resolver
el presidente Vicente Fox.
Y el viejo político priísta, dos veces gobernador de Yucatán,
quiere ser el primero en dar el ejemplo: se rebela ante las decisiones legales (no es la
primera vez; recordemos cómo violó la Constitución para poder volver) y acopia parque
para lo que se pueda presentar en el futuro que, para él, por cierto, es incierto.
Jorge Vallejo Buenfil, secretario de
Acción Electoral del PRD en la entidad, manifestó la víspera de la toma de posesión
presidencial que son tres los focos rojos que están encendidos en el Sureste de México:
Chiapas, Tabasco y Yucatán, lo cual implica una preocupación adicional, ya que se trata
de una región que se caracteriza por sus gobiernos disminuidos a la categoría de
cacicazgos.
En este sentido agregó
será conveniente apelar a la sensibilidad política de Vicente Fox para que sea
él quien convoque a la cordura y de esta forma los problemas políticos y actitudes
rebeldes no se conviertan en un lastre para su administración.
El entrevistado enfatizó que no se puede
hablar de gobernabilidad si se permite que en Yucatán, Tabasco y Chiapas se den
irregularidades como las que prevalecen actualmente, principalmente en Yucatán, en donde
la organización de las elecciones está detenida por una actitud de rebeldía y desacato
a las autoridades federales.
Aclaró que "no se pide la
intervención del centro" para este caso particular, pero sí la convocatoria del
ahora titular del Ejecutivo federal para que el Poder Judicial haga valer su autoridad y
rescate del secuestro en que se halla a manos de la fracción parlamentaria del PRI
y del Gobernador al proceso electoral de Yucatán.
"La situación es grave; será
necesario que Fox ponga sus barbas a remojar ante el grave desacato en que incurren
los diputados del PRI en el Congreso", apuntó.
Por su parte, los diputados del PAN
lamentaron que por causa de dos o tres "irresponsables charlatanes", Yucatán
exhiba las deficiencias de su régimen interior en el inicio de esta nueva e inédita
etapa política que asumirá el País a partir de hoy 1 de diciembre.
Habla el PAN
El coordinador de la fracción
parlamentaria del PAN, Roger Cicero MacKinney, expuso que los problemas políticos
de Yucatán no deberían empañar ni ser un obstáculo para el gobierno que asumirá Vicente
Fox, sin embargo, podría exhortar "respetuosamente" al Poder Judicial de
la Federación a que atienda con prontitud lo relacionado con los tiempos electorales de
Yucatán, que hasta ahora se han visto entrampados por la actuación de un grupo político
que se niega a entrar en razón y se empeña en vulnerar la voluntad ciudadana.
Asimismo, comentó que no se debe confundir
la soberanía de los Estados y sus regímenes interiores con el Pacto Federal; en este
sentido no hay tal intromisión; la actuación del Tribunal Electoral del Poder Judicial
de la Federación (Trife) no es ni irrespetuosa ni mucho menos ilegal; está en todo su
derecho de someter al orden a quienes han violentado el Pacto Federal.
Cicero MacKinney y el presidente del
PAN en el Estado, Alfredo Rodríguez y Pacheco, también diputado panista,
coincidieron al señalar que la fracción parlamentaria del PRI no ha tenido ni la más
elemental razón para desacatar el ordenamiento del Trife.
En este sentido dijeron
el gobierno de Vicente Fox deberá, en todo caso, poner en su lugar las cosas y,
ahora sí, propiciar una auténtica, real y definida separación de poderes. Este problema
compete al Poder Judicial de la Federación, y el Ejecutivo sencillamente deberá convocar
a que se cumpla con la ley que rige en el País para los Estados confederados.
"Las quejas lastimosas, felinas y
domésticas de voceros de la diputación priísta no tienen sustento; nunca ha habido
intromisión de la Federación en el Congreso de Yucatán; el problema es con una gavilla
de políticos que se quiere adueñar del proceso electoral de mayo próximo",
comentaron. (J.G.M., Mérida, Yucatán, Méx., diciembre de 2000)
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