"A los priístas no
nos gustó haber perdido el poder; ahora debemos acostumbrarnos a ser partido de
oposición y a (aceptar) que el poder de decisión recae en los ciudadanos; ellos son
quienes quitan y ponen, quienes deciden y distribuyen los votos", lamenta Enrique
Jackson Ramírez.
La gente ya demostró que no hay elección
segura para nadie; que ahora es precisamente la sociedad la que decide quién va a
gobernar, y con el poder que le otorga su capacidad de decisión es como distribuye los
votos entre los candidatos de las diferentes opciones políticas.
El líder de la fracción priísta en el
Senado de la República dice con nostalgia: "Varias generaciones crecimos en un país
en donde la figura del presidente era inalcanzable, pero los tiempos cambian y hoy por hoy
este personaje antes mítico se ha convertido en algo más terrenal".
En México la transición a la democracia
se dio desde hace muchos años, desde que los partidos de oposición empezaron a ganar
espacios en los gobiernos municipales y estatales; lo que se vive hoy es la alternancia
del poder, el relevo en el poder de un partido a otro.
El político sinaloense, con varios años
dentro del sistema político mexicano, que ha ocupado varios cargos en la administración
pública, se manifiesta en contra de asumir una actitud de "berrinche" ante el
giro que dio la voluntad del electorado y que ahora coloca a su partido en el reverso de
la moneda.
Jackson Ramírez establece
que en esta nueva era política lo que se debe hacer es revalorar la función pública y
que la gente cambie de opinión respecto de los políticos, pues hoy en día ser político
es sinónimo de haragán, aquel que sólo espera que le digan a qué hora levantar la
mano. "Ahora los políticos tenemos que trabajar para limpiar esa imagen tan
deteriorada y hacer de esta ocupación una actividad digna".
El Senador participó el lunes pasado en un
evento denominado "Jornadas por la Democracia", con la conferencia magistral "El
Nuevo Poder Legislativo", organizado por su homólogo Orlando Paredes Lara.
En esta conferencia que se realizó en
céntrico hotel de la ciudad de Mérida, Jackson Ramírez habló ante cerca
de mil personas, entre funcionarios de mediano rango y políticos vigentes como los
diputados Edwin Chuc Can, Lucelly Alpizar Carrillo y Mario
Tránsito Chan Chan.
También estuvieron otros ex funcionarios
que piden a gritos salir de la congeladora y ven en Paredes Lara quizás el último
chance de regresar al ruedo, tales como el ex alcalde de Mérida, Carlos Ceballos Traconis,
y el ingeniero Javier Alcalá Ruz, a quien se la ha visto muy activo últimamente
en eventos públicos, acompañando al "abogado".
De igual forma escucharon con atención la
conferencia el director del DIF, José Avilés Marín, y la presidenta de la
Asociación de Mujeres Empresarias de Yucatán, María del Carmen García de
Jasso, entre decenas de hombres y mujeres que acudieron a la cita.
Jackson fue claro al señalar que el
gobierno de Vicente Fox encontrará en la fracción parlamentaria del PRI "una
férrea" fiscalización y cuestionamientos a lo que será su programa de gobierno,
pues la sociedad no está dispuesta a perder las conquistas sociales, producto de la
revolución social mexicana.
"Para tal efecto
puntualizó es necesario que los legisladores seamos capaces de conciliar
intereses y satisfacer las demandas de la gente, a fin de que lo que se haga en el
gobierno sea lo que la gente espera. (J.G.M., Mérida, Yucatán, Méx.,
noviembre de 2000)
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