Llegaron a nuestras manos
copias fotostáticas de una parte del informe semestral del presidente de la Comisión de
Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey), y si teníamos dudas sobre la salud
mental del Sr. Rafael Cebada Sosa, éstas ya han sido despejadas.
Si bien el pasado turbio del Sr. Cebada
es el antecedente de su actual comportamiento criminal (porque es cómplice de los
torturadores), esa inercia delictiva lo ha llevado a los terrenos del desvarío, ya que al
parecer se considera un heroico y genuino defensor de los derechos humanos, acosado por
fantasmas quijotescos. Tanta fantasía y desvergüenza no es posible en una persona
cuerda. Vea el lector si no:
En la página 14 de su informe, el Sr. Cebada
titula un capítulo de la siguiente manera: "Perspectiva caballera de la
Codhey", acompañándolo con el siguiente epígrafe: "Ad augusta per angusta
(A resultados triunfales por caminos difíciles)".
Antes de continuar, una aclaración: no
vamos a hablar de los errores sintácticos, semánticos y ortográficos que rezuma el
informe de marras (lo cual sólo evidenciaría la ineptitud del mentado); nos limitaremos
a transcribir y comentar los conceptos que vierte don Rafael en una pequeña
fracción del mamotreto que mandó publicar a costa del erario.
Vea el lector (y recuerde que se trata del
informe semestral del presidente de la Codhey) lo que dice el Sr. Cebada en esa
misma página 14: "Sin ánimo de lastimar o herir, ni con el pétalo de una rosa, ni
mucho menos menospreciar la aguda inteligencia de los gratuitos y benditos detractores,
que con constancia y asiduidad digna de mejor causa se ocuparon de hacer pública
infamación de mi persona... perdón, retiro lo de gratuitos, porque es probable que
recibían (sic) puntual mesada, sin embargo... me reafirmo en bendecirlos porque
(...)", etcétera.
Con todo respeto para nuestro colaborador Jorge
Sabido Castillo, el entrecomillado anterior bien podría ser parte de las gustadas
columnas "Desde mi Hamaca" o "Cosas de la Ciudad", con
la agravante de que éstas las escribe Sabido con ánimo lúdico, burlesco y
dicharachero, sin ninguna pretensión caballeresca y sin ningún cargo público que lo
comprometa a cuidar una redacción y una imagen formales.
Está visto que el Sr. Rafael Cebada
Sosa es la viva imagen del respeto que a Víctor Cervera Pacheco le merecen los
derechos humanos. Mantener a un mamarracho al frente de la Codhey sólo se compara con el
hecho de poner a Myrna Hoyos al frente del Congreso del Estado y mantenerla allí
dos años, más lo que se acumule. (J.C.F.M., Mérida, Yucatán, Méx., noviembre de
2000)
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