El arte de perder el tiempo
Lidiar con un loco, es duro...
pero siendo uno cuerdo, lo es más.
Entrar
al terreno del juego sucio del Gobernador de Yucatán al que, no sobra decirlo, le
quedan siete meses en el puesto se ha vuelto una costumbre entre los grupos
políticos del Estado. Aceptar jugar a las patadas con Sansón, siendo enanos, es
una aventura con resultados anunciados, siempre a favor de aquél y en contra de éstos.
El saldo ha sido, las más de las veces, negativo cuando no funesto, pero la lección no
se aprende.
Es un juego en el que no se usa la razón
sino la fuerza, y eso no cualquiera lo sabe hacer. Se requiere, fundamentalmente, tener no
lo primero pero sí lo segundo. ¿Quién en Yucatán puede tener más fuerza que el
Gobernador? No hay necesidad de confirmar la respuesta.
Así que haber entrado al juego en el que
no media la razón sino la fuerza, es porque se sabe pelear con ella, aún cuando no se
tenga. De lo contrario es, repetimos, el suicidio.
Sin embargo, la razón en política no es
la inteligencia. Se pueden aplicar métodos absurdos, acciones ilógicas, pero todas muy
hábiles. Es decir, se puede no tener razón, pero sí astucia y éxito. Es el caso del
cacique que nos gobierna.
En los próximos días Yucatán vivirá
momentos cruciales relacionados con su futuro electoral. Y éste no se puede concebir sin
la intromisión y la imposición de Cervera al menos.
Sin embargo aun él, con toda su fuerza,
requiere primero poner al candidato a sucederlo, mismo que escogerán las bases priístas
en breve, como mero trámite. También necesita el Gobernador hacer campaña a favor de
este personaje, repartiendo chucherías en ese lapso. Pronto lo hará. O sea, tiene a
fuerzas que hacerse cargo de las campañas, de las elecciones y de los votos... y después
tiene que afrontar el conflicto poselectoral cualquiera que sea el resultado
que seguramente padeceremos.
Y con estos antecedentes, ya sabemos que el
Gobernador no quiere irse, aunque jure lo contrario. Ya estamos enterados de que
intentará manipular a los miembros del Consejo Electoral a su antojo. Nos consta que
querrá hacer de las prerrogativas electorales un nuevo problema. Es un hecho que habrá
favoritismo oficial para el que sea el candidato cerverista a la gubernatura, y que
contará con todo el apoyo económico y del aparato administrativo. Todo eso es verdad. Es
lo que ya conocemos.
Que Cervera es un personaje
dantesco, tan diabólicamente manufacturado, de ideas tenebrosas puestas en marcha
exclusivamente en su provecho, todo ello es verdad, y debemos agradecerlo porque estamos
ante la brillante oportunidad pocas veces tenida de conocer al enemigo. Así
que debemos aprovechar entonces las mañas de este tipo calculador para actuar.
Distraídos tratando de hacerle ver a la
sociedad que Cervera es muy malo o peor, el más malo de todos, los
grupos políticos del Estado opuestos al gobernante entre ellos algunos
priístas resienten sin remedio lo que significa seguir el ritmo que quiere un
individuo como éste. Cada vez que los partidos opositores se meten en terreno cerverista
suceden dos cosas: pierden tiempo y sufren un desgaste.
Ya basta de perder el tiempo. Si bien es
cierto que lo que ahora se hace en el Consejo Electoral es una trampa de Cervera
para ganar terreno con miras a las elecciones de mayo próximo, también es verdad que la
vida no se agota ahí. Los actores políticos no plegados al desequilibrado emocional que
gobierna Yucatán deben de una vez por todas encontrar otras instancias superiores, porque
el asunto es serio.
Es verdad que Yucatán ha entrando en un
conflicto muy grave a tan sólo unos meses de las elecciones, pero no es posible quedarse
varados ahí. Urge dejar al Gobernador solo en su silla, con sus caprichos y sus
conflictos, sin distraer más fuerzas que las necesarias en seguirle el juego, pero
también pensando inteligentemente en cómo contrarrestarlo.
En pocos días veremos cuál es el nuevo
paso de las huestes cerveristas en torno a este asunto: dejar solo al PAN y al PRD
quizá es lo que se vislumbra en el horizonte. Sólo si el PAN no participa en las
próximas elecciones de mayo, el candidato que nombre Cervera puede ganar. Esto
también es otra verdad sin mucha lógica. No tiene con qué conservar la gubernatura.
Basta de perder horas hombre; a los
candidatos del PAN y del PRD, por ejemplo, se les pide aprovechar el tiempo y dirigirse a
los ciudadanos, buscar de una vez el voto y tratar de hacer que la gente vaya a votar.
Urge que formalicen las alianzas, que impulsen las candidaturas comunes, que acuerden lo
posible.
Con predicar a los cuatro vientos que todo
estará mal en mayo próximo, poco o nada se hace por obtener votos o por convencer a los
ciudadanos de acudir a las urnas. Como se vislumbran las cosas, les faltan muchas cosas
más para mantenerse entretenidos; más vale que ahorren fuerzas y acopien energías,
porque el desgaste venidero no tendrá precedente.
Hay un hecho contundente que desde ahora
puede ser la salida. A su debido tiempo no les quepa la menor duda el titular
del Poder Ejecutivo de Yucatán hará lo propio para comenzar a resolver este asunto, pero
tendrá que ser en su terreno. Si siguen como hasta ahora, pendientes del ritmo
cerverista, llegado el momento los partidos opositores darán las gracias cuando Cervera
los llame a negociar.
En los meses venideros nuestros lectores
comprobarán que nuestras palabras no deben echarse en saco roto. Pronto, más pronto de
lo que se espera, habrá nuevas maniobras que harán producir entre los adversarios del
gobernante que se va, un elemento distractor, para que no se ocupen de lo que realmente
deben hacer, al menos con la suficiente dedicación que la sociedad merece.
Urge combatir los excesos de un tipo como
éste, pero no es con declaraciones como le harán daño. Se requiere inteligencia, tal y
como se ha dicho desde estas páginas muchas veces. En otras palabras, hace falta usar las
mismas armas del violador constitucional sin usar la razón para aprovechar,
de las fortalezas de Cervera, sus debilidades.
Nada hacemos con seguir usando al
gobernador como excusa. Si éste patea, hay que devolverle las patadas; si éste tuerce,
hay que torcerlo; si éste ataca con bajezas, hay que devolvérselas. Sólo así. Al menos
en los próximos meses así debe esquivarse a este sujeto, sin entretenerse demasiado. Si
se pierde tiempo, siempre será a favor de Cervera.
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