Es el comienzo de un nuevo
año, y junto con éste arranca también una nueva etapa para el País; los efectos de la
democracia otorgan la responsabilidad del futuro a un gobierno de oposición al cabo de 71
años, y en este contexto la economía es uno de los asuntos que mayor interés han
generado en todos los niveles de la sociedad. Es cierto que el entorno mundial no es el
más adecuado para pronosticar tiempos de bonanza, pero tampoco para anticipar grandes
catástrofes en este sector; lo más prudente, sugieren los especialistas, es mantenerse
atentos a los cambios que se gestan día a día tanto en el ámbito local como en el
nacional y en el mundial.
El Banco de México (Banxico), por ejemplo,
prevé que en este año la economía mexicana experimentará una desaceleración gradual;
en su informe "Evolución reciente de los mercados financieros, de la inflación y
de la política monetaria", presentado ante la Comisión de Seguimiento del
Acuerdo de Cooperación y Consulta de los Sectores Productivos, el Banxico estima que
también se experimentará una reducción del déficit del sector público para el 2001.
En el apartado "Perspectivas del
Sector Privado y balance de riesgos", el banco central señala que la brecha
entre el objetivo de inflación y las expectativas para este año persistirá durante los
primeros meses. Indicó asimismo que el marco macroeconómico presentado por la nueva
administración para el 2001 es congruente y se sustentó en supuestos conservadores,
aunque los acontecimientos recientes en el mercado petrolero y en la economía de Estados
Unidos sugieren que dicho contexto no presenta ningún margen de maniobra.
Perspectivas externas negativas
Por ello, según el reporte, en el 2001 el
entorno externo se deteriorará considerablemente, ya que se espera que la economía de
Estados Unidos se desacelere de manera importante y el precio del petróleo se ajuste a la
baja.
En tanto, en el apartado "Estrategia
de política monetaria y metas de inflación", el instituto central indica que su
Junta de Gobierno acordó establecer como meta para el 2001 una inflación anual que no
exceda de 6.5%. Para diciembre del 2003 se procurará mantener la tasa de incremento anual
del Índice Nacional de Precios al Consumidor en 3%, y en línea con estos objetivos, la
meta de inflación para el 2002 la cual se anunciará oportunamente este año
deberá ubicarse en alrededor de 4.5%.
El informe señala que los elementos que se
consideran necesarios para alcanzar los objetivos de inflación propuestos son: ajustes de
precios administrados por el sector público con base en los objetivos de inflación,
además de incrementos salariales congruentes con las ganancias sostenibles en
productividad y con el objetivo de inflación. Asimismo, ausencia de perturbaciones
externas severas como reducciones de los términos de intercambio o de la oferta de
capitales externos que requieran una modificación considerable del tipo de cambio
real, así como una postura fiscal estructuralmente sólida.
El Banxico refiere que probablemente para
alcanzar este objetivo se tenga que llevar a cabo una Reforma Fiscal Integral.
"Ésta, aunque podría tener efectos alcistas sobre los precios en el corto plazo,
incrementaría la viabilidad de conseguir los objetivos de inflación de largo
plazo".
Agrega que si bien la inflación ha
disminuido de manera considerable en los últimos años, ésta se mantiene en niveles
elevados.
El banco central se refirió también al
tema de la política monetaria y recordó que durante el 2000 el corto fue ampliado en
seis ocasiones, de 180 a 350 millones de pesos.
Argumenta que la postura restrictiva de la
política monetaria se intensificó con el fin de inducir una corrección en el
crecimiento de la demanda interna.
El 2 de julio
En opinión del presidente de
Coparmex-Mérida, C.P. Luis Medina Cantillo, el cambio se inició desde el pasado 2
de julio, cuando México dio una muestra de haber ejercido libremente el voto ciudadano,
aunque esto no implica que haya ganado el poder; éste lo tendrá que ganar en los
próximos meses.
La prudencia y la cautela son dos de los
factores que contribuirán a afrontar cualquier sobresalto que presente la economía del
País. Según la Coparmex, el fantasma de la crisis sexenal ha desaparecido a estas
alturas del nuevo gobierno. Sin embargo, habrá que estar pendientes de los indicadores
mundiales que en un momento dado son los que determinan el rumbo de la economía de los
países que se han insertado en el proceso globalizador de las economías.
Consultores de Coparmex, principal
agrupación empresarial del País, insisten en que no se puede saber a ciencia cierta qué
es lo que pasará en lo que se refiere a la economía, aunque lo más recomendable es que
cada empresario analice los distintos escenarios y los efectos que éstos tendrían en sus
negocios.
Finalmente, el organismo empresarial
recomienda que, una vez analizados los diferentes escenarios económicos que se presentan
día a día, el empresario de todos los niveles tanto micro como pequeños, medianos
y grandes mantengan un estrecho monitoreo sobre los sucesos que se presenten en los
próximos meses y su posible desenlace. Es importante lo que suceda en la política y en
la macroeconomía, aunque lo relevante es tomar en cuenta la necesidad de estar un paso
adelante de los efectos que esto pudiera tener en sus negocios. Hay confianza. (J.G.M.,
Mérida, Yucatán, Méx., enero de 2001)
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