| VOCES DEL PÚBLICO. No sabes la que se armó con motivo de haber dicho que
los de la clase media no tienen por que comprar medecinas y por lo tanto, no son
sujetos del IVA (en caso de aprobarse) ya que unos cuentan con los servicios del Seguro, y
otros con los del ISSSTE, habías de ver como saturaron mi buzón particular con
recordatorios nada edificantes sobre las costumbres eróticas de mis antepasados, claro
que también hubo mensajes moderados pero todos negativos al sistema operativo de las
instituciones oficiales de salud. Y entre los muchos comentarios que recibí vale la pena
comentar algunos:
PARA EMPEZAR, se queja la gente por ejemplo
los usuarios de la Clínica Número 60 del Seguro esa nuevecita que pusieron en el
Poniente de la Ciudad para atender a los habitantes de los Xoclanes y de los Juan Pablos,
ya que dicen que es un martirio eso de ir ala consulta del turno vespertino ya que para
conseguir ficha, tienes que ir desde las 12 del día para que te venga a atender a las 7
de la noche. Y en el caso de las citas, estas se atenderán hasta las 5 de la tarde
exclusivamente y si un trabajador se atreve a sugerir que le den su cita para hora más
temprana con el fin de no perder su turno de trabajo, le contestan en fea forma con toda
grosería y prepotencia.
OTRA DE LAS cosas que pasan en esa
Clínica, es la falta de coordinación entre los consultorios y los laboratorios, pues a
pesar de que te dan cita con dos y hasta tres meses de distancia, los del laboratorio,
NUNCA tienen tus exámenes a tiempo de tal suerte que si tu médico te da cita para el 20
de febrero, el del laboratorio te dirá que tus resultados estarán hasta el día 31, pero
solo te lo dirá, porque a partir de esa fecha empezará tu Vía Crucis pues te traerán
de Pilatos tu médico a Herodes el Químico por último, después
de 24000 vueltas que representan gastos de tiempo y dinero, te peleas así
literalmente tienes que pelearte con la de la ventanilla del laboratorio, pues esta
señora, señorita y lo que sea, parece que no le pagan por su trabajo, ya que
sistemáticamente te niega la información que requieres, hasta que tu flamante químico,
ese émulo del Conde Drácula que se dedica a chuparte la sangre se digna
decirte que tus pruebas no están allí, que se las llevaron a la Clínica 52 o sea, esa
que esta en la calle 59 x 64 y allí te vas a gastar otro dinero y otro tiempo para ver si
de verdad allí aparece tu muestra de sangre, de orina o de lo otro, para esto, las tres
veces que ya te cambio la fecha de tu cita el doctor, valieron sombrilla y tienes que ir a
hacer cola para ver si de milagro te atienden.
OTRO problema similar se da en el caso del
departamento de radiología de dicha clínica, pues a pesar de que ya se cuenta con
moderno y bien equipado equipo de Rayos X resulta que no se cuenta con el correspondiente
radiologo, así que tu placa la mandan para su interpretación con Don Benito Juárez y lo
mismo que pasa con los análisis, pasa aquí, tienes que dar 23734 vueltas para ver que
pasó con tu placa.
TODO ESTO, te conduce a dos cosas en este
prolongado proceso (un promedio de 100 días) o te mueres de muerte natural, o sanas por
un proceso espontáneo o simplemente tu médico llega a la conclusión de que no tenías
nada, ya que pudiste soportar esperas y malos tratos.
OTRO TANTO me dicen que pasa en el ISSSTE.,
pero allá rifa otro sistema y se llama de la palanca, así, si tienes buenas relaciones
con tu líder sindical y este tiene buenas relaciones con el personal de la Clínica, te
pueden brindar algunas esperas y muchos disgustos, pero si no, también tendrás tu Vía
Crucis aunque ya haya pasado la cuaresma, allí también te tendrán entre Pilatos y
Herodes una buena temporada.
COSAS TAMBIEN pasan en las Clínicas de especialidades y
aquí nos relata una señora su experiencia: "Mi papá estaba postrado en la T 1 por
una lesión de columna y allí lo tenían; todos los días veía el desfile de Médicos y
Enfermeras y por las noches le daban sus 3 pastillitas para que durmiera bien y no diera
lata, pero de tratamiento, ¡nada! su médico le decía que ya había autorizado que le
hicieran su resonancia magnética, pero nadie le hacía nada, así estuvo un montón de
días hasta que la paciencia no dio para más y me hice el propósito de hablar con el
director; de entrada, la fiel secretaria me dijo, no le va a recibir, porque tiene
mucho trabajo pero si me recibió y cuando pidió el expediente, me dijo, que le
faltaban todas las firmas, pues en efecto, el Médico, si había recetado la resonancia
magnética, pero no había visto que la firme el jefe de piso, ni el jefe de área, ni el
jefe de turno, ni el jefe de cirugía, n el jefe de ortopedia, ni el afanador, ni el
estafeta ni el... por eso a mi ya me echaron la maldición gitana, "que la próxima
vez que me aporree con mi moto me lleven al Seguro o al ISSSTE para que yo sienta lo que
es bueno". Y no se vale, porque todos los que trabajan allá, no lo hacen gratis para
estar todo el día de mal humor y tratando mal a la gente, todos ellos y todas ellas,
cuando llega la quincena, reciben sus buenos sueldos más sus vales de despensa, más sus
bonos de puntualidad y asistencia y hasta sus credenciales de clientes frecuentes del
Maracaibo. (J.S.C. Mérida, Yucatán, Méx., abril de 2001) |