| Por extrañas pasiones monetarias
y tortuosos procesos ilegales,
yace mi alma entre rejas abismales
lacerando mis síntomas precarias;
Pobres son mis potencias hacendarias
para enfrentar a cínicos vivales,
que festinan en cumbres palaciales
las sentencias absurdas y falsarias.
Cinco años cumpliré en la mazmorra
inocente ante el mundo de los buenos,
pues yo no asesiné a Flora Ileana;
Las pruebas escondidas no se borran
y esto se verá en mejor mañana,
el día de la justicia: ¡habrán truenos!
Te pido Señor paciencia
para soportar mi encierro,
empecinada la jueza
con la ayuda del averno,
Me condenó a muchos años
a sabiendas de mi honra,
pusieron muchos candados
para pudrir la historia;
Más, sigo siendo inocente
a pesar de tanta inquina,
y lo sabe el Presidente
tal vez sin mayor estima;
Por mi madre Padre Nuestro
ayúdame en este trance
voy a ver si me es posible
tender líneas a otra parte;
Por ejemplo a la Suprema
a través de mi abogado,
que Genaro vea en mi pena
los abusos que he pasado;
Cuántas fallas de intención
vulnerando mis derechos,
carroñeros del montón
como hienas en acecho;
Ya que una fecha se acerca,
cuando quedan pocas plumas,
El gallo de mi pasión
debe volver a su cuna.
Geransomón, "El Profeta"
Un obsequio a tus deseos, CARO.
Mérida, Yucatán, Méx., Abril de 2001 |