Washington(NTX).- Hace menos de un cuarto de siglo Internet era
una oscura cadena de grandes computadoras, usadas sólo por una pequeña comunidad de
investigadores. Mientras la mayoría de las computadoras se encontraba en los
departamentos de Tecnologías de Información (TI) de los corporativos o en laboratorios
de investigación, difícilmente alguien imaginaba que Internet podría jugar un
importante papel en nuestras vidas, como lo hace ahora.
De hecho, la sola idea de una "computadora personal", o más
aún, millones de ellas conectadas por una cadena global, parecía absurda para todos,
excepto para los entusiastas. Hoy Internet está lejos de la oscuridad. Es el centro de
atención para empresarios, gobiernos e individuos en todo el mundo. Ha dado origen a
nuevas industrias, transformado las existentes, y se ha convertido en un fenómeno
cultural global.
Pero más allá de su impacto, Internet aún está donde el automóvil
estaba durante la era del modelo "T" de Henry Ford. Hemos estado viendo muchas
cosas impresionantes, pero aún hay mucho más por venir. Sólo estamos al comienzo de la
Era de Internet. En los próximos años, Internet tendrá un efecto aún más profundo en
la forma como trabajamos, vivimos y aprendemos. Facilitando la comunicación instantánea
y permitiendo el comercio en el mundo por medio de todos los dispositivos imaginables,
esta tecnología será una de las llaves de las fuerzas económicas y culturales del
inminente siglo XXI.
¿Por qué es Internet esta poderosa y respetable tecnología? Primero
y sobre todo, por haber surgido de la comunidad académica (en gran medida como resultado
de investigaciones financiadas por el gobierno) y por su posterior desarrollo y
comercialización por el sector privado, Internet ha evolucionado hacia un intercambio
informativo único e independiente, capaz de crecer orgánicamente, que puede operar en
forma confiable con una gestión poco centralizada y que está construida por completo con
base en normas comunes. Son esas normas comunes las que han ayudado a hacer tan exitosa la
Internet. Desde el TCP/IP, el protocolo que es como el "guardián del tráfico"
de datos en Internet, al HTML y XML, los lenguajes del World Wide Web (www), las normas
comunes han abierto Internet "a cualquiera que hable su idioma".
Y como el
lenguaje de Internet es universal y fácilmente entendible, cualquier tipo de negocio
puede crear productos y servicios por medio de esta herramienta. Esa apertura ha producido
una impresionante competitividad tecnológica. Para integrarse a Internet, cualquier
negocio tiene que hacer sus productos, servicios e interfases más atractivas que sus
competidores, que están a sólo un "click" de distancia. Pero la
"aplicación maestra" que transformó a Internet en un fenómeno global fue la
World Wide Web. Desarrollada a finales de la década de los ochenta en el Centro Europeo
de Investigaciones Nucleares (CERN), gracias a una investigación de Tim Berners-Lee, la
Web fue inicialmente creada para compartir datos de física nuclear.
Utilizando hipervínculos y tecnología de buscadores gráficos, la Web
simplificó enormemente los procesos de búsqueda y acceso e hizo posible compartir
información en Internet, haciéndola más accesible a los usuarios no especializados.
Mientras la popularidad de la Web surgía entre estudiantes, investigadores y otros
entusiastas de Internet, una industria completamente nueva emergía para crear los
programas y contenidos necesarios para este nuevo espacio.
Esta explosión de creatividad obligó a los usuarios a hacer que más
empresas brindaran el servicio de conexión a Internet y esto a su vez llevó a más
individuos y empresas a conectarse a la red. En 1994 había sólo 500 modestos sitios Web
en la "red de redes". Ahora la Web tiene cerca de tres mil millones de páginas.
Podemos esperar que este ciclo de crecimiento continúe y aún se acelere. Todo ello
gracias a la fabricación de computadoras más poderosas, con acceso más veloz a
Internet, con un mayor número de dispositivos de conexión, además de programas más
avanzados, que hacen que todo esto funcione en forma coordinada.
Rompiendo
barreras
La principal ventaja de cualquier tecnología nueva es que amplifica el
potencial humano. En el siglo XX, la electricidad, el teléfono, el automóvil y el
avión, todos hicieron el mundo más accesible a la gente, transformando en el proceso
nuestra economía y sociedad. Internet ha tenido el mismo impacto revolucionario en los
individuos. Las empresas pueden romper barreras culturales, geográficas y logísticas y
mejorar la forma en que viven y trabajan.
Esto amplifica nuestro potencial en muchas formas, por lo que es
posible que el impacto de largo plazo de Internet pueda ser igual al de la electricidad,
el automóvil, y el teléfono, todos juntos. ¿Cómo? Internet hace al mundo más
pequeño. La habilidad para comunicarse e intercambiar información en forma sumultánea a
través de enormes distancias ha permitido a más individuos y empresarios participar en
la economía, sin importar su ubicación.
Grandes empresas pueden conectarse con sus empleados, proveedores y
socios alrededor del mundo y los pequeños empresarios pueden encontrar a sus clientes en
cualquier lugar. Los empresarios pueden además contratar empleados capacitados sin
importar donde estén y expandir enormemente las oportunidades de trabajo en Estados
Unidos, dando a las naciones en desarrollo la oportunidad de convertirse en economías
fuertes, proveedoras de servicios de TI para el resto del mundo.
Internet, junto con otras tecnologías vinculadas a la computación,
está literalmente facilitando a algunos países en desarrollo dar "el salto de
rana" a la revolución industrial y el brinco directo hacia la Era de Internet.
Internet permite a la gente estar junta y más cerca. Antes de Internet era posible
mantenerse en contacto con los familiares y amigos en distintos países del mundo, pero
resultaba demasiado caro.
Ahora comunicarse con un amigo en Japón es tan fácil y rápido como
comunicarse con un amigo en la misma ciudad, y las familias regularmente usan Internet
para mantenerse en contacto con seres queridos que están en lugares lejanos. Utilizan
Internet millones de personas con intereses similares, sin importar cuán oscuro sea el
intercambio de información y la construcción de comunidades a través de sitios Web,
correo electrónico y programas para intercambiar mensajes en tiempo real.
Usando innovadores métodos de acceso, las personas con menores
capacidades físicas pueden usar la red para romper barreras que les impiden ser más
productivos y tener vidas plenas. Internet hace el mundo más simple. Para los empresarios
rompe barreras logísticas, ofreciendo mayor fexilibidad y capacidad para hacer negocios.
Acorta el tiempo y la distancia, simplifica procesos de negocios complejos y hace más
fácil y efectiva la comunicación y la colaboración.
Un gran corporativo puede ahora ser tan ágil como una pequeña firma
que comienza, mientras una pequeña compañía familiar localizada en una remota villa
rural, ahora tiene al mundo como su mercado. Combinada con avanzados programas de
productividad, Internet facilita la capacidad de los empleados calificados para usar su
tiempo en forma más eficiente y centrarse en asuntos más productivos.
Además, proporciona a los consumidores la habilidad de hacer compras
más inteligentes para encontrar los mejores productos al mejor precio. De hecho, les
proporciona beneficios que antes sólo estaban al alcance de grandes compañías,
facilitándoles unirse con otros para comprar productos a menores precios y aumentar su
competitividad alrededor del mundo. Internet ha revolucionado ya la forma en que vivimos y
trabajamos, pero aún está en su infancia. En los próximos años, una combinación de
instrumentos de computación baratos y poderosos, un acceso a Internet rápido y
conveniente, así como innovaciones en programas, podrían hacer de Internet un recurso
tan común y poderoso como es ahora la electricidad.
Hoy la mayoría de la gente entra a Internet por medio de una
computadora personal en su casa o en su oficina. Pero mientras los microprocesadores se
vuelven más baratos y poderosos, el acceso a Internet puede también estar disponible en
un mayor número de pequeños dispositivos, para trasladarse de las computadoras
personales a teléfonos celulares y aún a otros aparatos de uso familiar en las casas. La
gente será capaz de compartir información por medio de dispositivos que interactúen con
ella en una forma más natural, usando voz, gesticulaciones y escritura a mano.
Eventualmente podrán interactuar con una computadora en una forma más sencilla que como
lo hacen entre sí.
Todo este poder computacional estará interconectado, así como el
acceso de alta velocidad a Internet está siendo disponible en más áreas y en diferentes
formas, tanto alámbricas como inalámbricas. Los avances en las tecnologías de
comunicaciones, junto con una creciente demanda pública de acceso a Internet,
garantizarán eventualmente que la conectividad a la red será posible en casa, en el
trabajo o en movimiento.
La comunicación entre dispositivos en Internet será impulsada por las
nuevas normas para Internet, como el XML, que ofrece una forma de separar los datos
ocultos de una página Web de los que están a la vista. Mientras el lenguaje HTML usa
"etiquetas" para definir cómo son desplegados los datos en las páginas Web,
XML las utiliza para proporcionar una forma común de definir con precisión cuál es el
dato oculto.
XML trabaja con los datos de tal forma que puedan ser organizados,
programados y editados. Hace más facil que esos datos sean compartidos por medio de un
gran rango de computadoras personales, servidores, dispositivos portátiles, teléfonos
"inteligentes" y aplicaciones. Mientras en la actualidad Internet consiste en
"islas" de datos que son dificiles de editar, compartir e integrar, mañana
Internet romperá esas barreras y facilitará a la gente la forma de acceder y compartir
la información que necesita, sin importar desde dónde esté entrando a Internet, si es
desde una computadora personal o desde cualquier otro dispositivo. Todos estos avances
crearán pronto en Internet una información personal y de negocios ubicua en correo
electrónico y mensajes instantáneos y medios digitales enriquecidos y los contenidos de
la Web estarán disponibles a cualquier hora, en cualquier lugar y desde cualquier
instalación.
Oportunidades y retos
Cuando una nueva tecnología emerge con el potencial de cambiar la
forma en que la gente vive y trabaja, también genera un vivo debate acerca de su impacto
en nuestro mundo, y preocupación sobre la forma en que debe ser adoptada. Algunas
personas pueden ver la tecnología con un tremendo optimismo, mientras otros pueden verla
como algo preocupante y amenazador. Cuando se inventó el teléfono, muchos de sus
críticos creyeron que causaría disfunciones sociales, disolvería comunidades y
rompería la privacidad, además de impulsar el egoísmo, y creyeron que causaría
comportamientos destructivos.
Otros vieron en el teléfono una fuerza liberadora y democratizadora
que podría crear nuevas oportunidades de negocios y permitir a la sociedad acercarse.
Internet hace revivir muchos de esos argumentos. Algunos optimistas ven a Internet como la
mayor invención de la humanidad, en términos de medios escritos de comunicación.
Ellos creen que Internet puede brindarles un poder económico y
político sin precedentes, enriquecer la comunicación entre las personas, generar un
renacimiento cultural y una nueva era de prosperidad económica y paz mundial. En el otro
extremo, los pesimistas piensan que Internet causará una mayor explotación económica y
cultural, la muerte de la privacidad y que originará una declinación de los valores y
normas sociales.
Si la Historia tiene razón, ninguno de estos argumentos puede ser
probado por completo. Como el teléfono, la electricidad, el automóvil o el aeroplano
delinearon nuestro mundo en el siglo XX, Internet dará forma a los primeros años del
siglo XXI y tendrá un profundo y positivo impacto en la forma en que trabajamos y
vivimos. Pero no podrá cambiar los aspectos fundamentales de los negocios, las empresas
aún necesitarán obtener ganancias, la gente aún necesitará un tejido social, y la
educación aún requerirá de grandes maestros. De cualquier forma, el debate sobre la
forma en que podemos adoptar esta tecnología ha tocado algunos asuntos importantes, que
deben ser anotados para hacer que Internet desarrolle su máximo potencial.
Protegiendo la propiedad intelectual
Internet hace posible distribuir cualquier tipo de información
digital, desde un programa hasta libros, música, video, en forma instantánea y
prácticamente sin ningún costo. La industria del software ha luchado contra la
piratería desde la invención de las computadoras personales. Pero las controversias
recientes sobre el hecho de compartir archivos por medio de sistemas como Napster y
Gnutella, demuestran que la piratería es ahora un asunto serio para cualquier individuo o
empresario que quiere ser compensado por su trabajo creativo.
Y como Internet no conoce fronteras, la piratería es ahora un problema
social global. Una legislación fuerte, como el Acta Digital sobre Derechos de Autor, la
cooperación entre naciones para garantizar la aplicación de las leyes internacionales en
la materia, la colaboración innovadora entre productores de contenido y la industria de
la tecnología, así como normas desarrolladas por organizaciones como la Iniciativa para
la Seguridad de la Musica Digital, pueden prevenir o detener la piratería y ya han
causado un impacto al acotar este problema. Pero mientras más y más medios digitales
encuentran la forma de distribuirse a través de Internet, los gobiernos y sectores
privados deben trabajar juntos para encontrar formas apropiadas de proteger los derechos
de los consumidores a tener acceso a la información, así como los derechos de los
productores de contenidos en todo el mundo.
Regulando el comercio global
Las contribuciones de Hal Varian y Michael Armstrong para este proyecto
detallan otro de los mayores retos de Internet para los gobiernos del mundo: ¿Cómo
podemos regular el comercio en Internet? o ¿debemos hacerlo? Porque Internet ofrece a la
gente una forma fácil de comprar bienes y servicios a través de Estados y fronteras
nacionales, generando un proceso que hace del comercio global un reto que es más que
regularlo o gravarlo en forma efectiva.
Los efectos económicos de Internet son resultado de la libertad que
impera en la red, por lo que cualquier regulación tendrá un precio: perder crecimiento
económico. Mientras más y más operaciones de negocios tienen lugar en Internet,
gobiernos y empresarios deben cooperar más para encontrar nuevas formas de regular y
generar impuestos para el comercio en la red, sin inteferir con los beneficios económicos
que éste proporciona. En los próximos años, la gente aumentará su confianza en
Internet para compartir información delicada con interlocutores confiables acerca de sus
finanzas, historias médicas, hábitos personales o preferencias como compradores. Al
mismo tiempo, muchos pueden querer mantener en reserva esta información y usar Internet
en forma anónima.
Aunque la tecnología ha puesto en riesgo durante décadas la
privacidad individual -la mayoría de los consumidores usa tarjetas de crédito e
intercambia por teléfono información delicada con vendedores- la privacidad se
convertirá en un asunto más de presión, en la medida en que Internet se convierte en el
medio preferido por la gente para manejar sus finanzas o ponerse en contacto con su
médico. El uso de información personal por minoristas que ofrecen servicios
personalizados, y por publicistas que desean capturar la atención de audiencias
específicas, ha originado que algunos de ellos compartan información de sus consumidores
sin notificarles, lo que ha generado una preocupación creciente en el público acerca de
la seguridad de la información personal. Esto ha dejado a mucha gente renuente a
proporcionar datos reales a sitios Web.
La industria privada y muchas herramientas de autorregulación del
gobierno, así como determinadas tecnologías, son la mejor forma de proteger la
privacidad. Ahora muchas organizaciones independientes aceptan por lo común
"prácticas limpias de información", que garantizan la honestidad y la
confiabilidad entre empresas que proporcionan y usan datos personales. Pero como lo
explican las contribuciones de Ellen Alderman y Caroline Kennedy a este proyecto, es aún
poco claro cuán efectivas son estas herramientas. Proteger la privacidad individual es la
mayor barrera que debe ser removida lo antes posible para mantener a Internet en
movimiento hacia adelante.
Mantener una Internet Segura
La seguridad es siempre el mayor asunto para los empresarios y
gobiernos, se sustenta en la confianza en las TI y siempre será así. Esto es también
verdad para la seguridad de los individuos. Mucho antes de Internet, la gente ha entregado
sus tarjetas de crédito en los restaurantes a meseros a quienes nunca antes había visto,
y es difícil que eso cambie. Pero mientras aumenta la dependencia de nuestra economía
hacia Internet, la seguridad se convierte en una mayor preocupación. Los conocidos
incidentes de intrusiones indeseadas, los fraudes con tarjetas de crédito y el anonimato
de la Web, han dado a Internet una injustificada reputación de "Salvaje Oeste".
Para mantener a Internet como un lugar seguro para hacer negocios, las
empresas fabricantes de programas tienen la responsabilidad de trabajar juntas para
garantizar que sus productos siempre ofrezcan los máximos niveles de seguridad. Y el
sistema judicial y la comunidad policial deben ir de la mano de los avances tecnológicos
y aplicar la legislación penal completa y efectivamente. Internet puede revolucionar la
educación, dando a los niños la oportunidad de ver recompensada su curiosidad
intelectual y explorar su mundo. Pero así como esta herramienta les ayuda a aprender
sobre los dinosaurios o la historia del mundo, también los puede exponer a obscenidades,
violencia o contenidos inapropiados. Como Internet es un medio global sin regular, es
difícil censurarlo en la forma tradicional.
El sector privado ha hecho grandes esfuerzos para dar a los padres y
maestros más control sobre lo que los pequeños pueden ver y hacer en Internet, a través
de programas que actúan como filtros, bloqueando el acceso a sitios dudosos. Las normas
de la industria, como la Plataforma para la Selección de Contenidos en Internet y los
proveedores de servicios de Internet, que en forma voluntaria regulan las actividades de
sus consumidores, han sido instrumentos eficaces.
Los gobiernos juegan también su parte, apoyando el crecimiento del
mercado de herramientas para proteger a los niños e incrementando la aplicación de la
ley y el papel de la policía en la persecución de delincuentes informáticos. El tema de
la protección de los niños en Internet es un excelente ejemplo de cómo pueden trabajar
juntos el sector privado y los gobiernos para afrontar problemas relativos a Internet.
Tendiendo puentes a la brecha digital
Internet puede impulsar y enriquecer las vidas de personas marginadas
en el mundo, pero sólo si esa gente tiene acceso a la red. Las contribuciones de Robert
Knoeling y Ernest Wilson a este proyecto muestran claramente que la brecha digital es un
problema global. En Estados Unidos, donde un gran porcentaje de la población tiene acceso
a Internet, es fácil olvidar que la mayoría de la gente que habita el planeta nunca ha
hecho una llamada telefónica, mucho menos navegado en Internet. En la década de 1930, el
gobierno de Estados Unidos ayudó a romper la "brecha eléctrica", creando la
Administración de Electrificación Rural, que llevó energía a las áreas rurales del
país y los beneficios de la electrificación. En forma similar, programas de
"servicio universal" ayudaron a algunas áreas remotas y a comunidades
marginadas a tener acceso a servicios telefónicos baratos.
Estos esfuerzos han sido ampliamente exitosos en Estados Unidos, pero
en una escala mundial hay un enorme trabajo que debe realizarse antes de que Internet
puede marcar una verdadera diferencia. Es importante recordar que una gran parte del mundo
permanece aún sin energía eléctrica adecuada ni servicio telefónico y carece de
niveles aceptables de servicios de salud y educación. Tender puentes para evitar la
brecha digital es sólo una de las muchas formas en las que podemos mejorar la calidad de
vida del mundo. Los beneficios de expandir el acceso a Internet y a la tecnología de las
comunicaciones son lo suficientemente claros como para que los gobiernos ahora decidan si
deberían aplicar un principio similar para garantizar que nadie se quede atrás en la Era
de Internet.
¿Cuál debe ser el papel de los gobiernos?
Internet es un cambio constante en la cadena global que no conoce
fronteras, y presenta un problema único para los gobiernos que necesitan enfrentar los
numerosos retos que les plantea. En los próximos años, los gobiernos deben tener la
oportunidad de desarrollar políticas creíbles e innovadoras, que protejan a sus
ciudadanos mientras alimentan la apertura, la flexibilidad y las oportunidades
económicas, que hacen de Internet una tecnología indispensable. La suavidad de las
regulaciones gubernamentales ha creado un ambiente que ha permitido florecer a Internet,
facilitando a las empresas la difusión de sus innovaciones entre los consumidores a una
velocidad impresionante. Durante los próximos años los gobiernos del mundo se verán
recompensados por seguir políticas que aceleren la construcción de la infraestructura
que hará posible llevar los beneficios de Internet a más gente.
Esto incluye encontrar la forma de agilizar la aplicación de
tecnologías de banda ancha, desregular lo que sea necesario para estimular la
competencia, resistir la tentación de decretar nuevas regulaciones y redoblar esfuerzos
para proteger los contenidos que viajan a través de Internet, haciendo más fuertes las
leyes que protegen los derechos intelectuales. Internet da a la gente la oportunidad de
poner a trabajar sus conocimientos y de aprovechar grandes oportunidades para hacer sus
vidas más productivas y plenas. Es la puerta de entrada al gran conocimiento, al arte y
la cultura. Proporciona acceso igualitario a la información y las comunicaciones,
permitiendo la formación de comunidades vigorosas y de conexiones reales entre la gente.
Rompe las barreras entre (y dentro) de las naciones, abre las
economías y democratiza sociedades. Mientras las computadoras se hacen más baratas,
Internet puede brindar todos estos beneficios a más y más gente en el mundo. Asegurarnos
de que Internet puede tener el mayor y más positivo impacto en el mayor número posible
de personas será un tremendo reto para nuestros líderes políticos y empresariales. Hay
algunos asuntos clave que necesitan ser superados para darnos cuenta del pleno potencial
de Internet, pero estos retos no son totalmente nuevos y definitivamente no son
insuperables. Es claro que estos son retos como los que enfrentó la prensa escrita, el
teléfono, la electricidad o el automóvil. Internet es una tecnología revolucionaria que
está transformando nuestro mundo. (Obtenido vía Internet). |