Y VA DE
CUENTO. Como esta campaña que ya toca a su fin, ha sido más de fantasía y
máscaras que de propuestas serias, hoy vamos a comenzar esta intervención con un sano
cuento para disolver los cachos de hígado que los actores políticos han ido dejando por
el camino.
Bueno, pues esto dicen que le pasó a ...ya está, es cuento con
adivinanza, al final usted debe de sacar el nombre del personaje: Resulta que con motivo
del día de las mamás, que aunque por allá ...el caso es que con motivo de esa
festividad, se organizó un nohoch festival en un estadio y esta era la oportunidad para
mostrarse, sobre todo para aquellos que por más que le hacen, aún siguen siendo unos
perfectos desconocidos para la mayoría de los votantes, claro que para evitarse sorpresas
se repartieron los pases correspondientes y se pusieron a unos guardias muy estrictos en
las entradas con el fin de evitar que activistas de otros grupos se colaran y en lo mejor
de la fiesta sacaran sus cartelones a favor de algún candidato indeseable. Por ello al
llegar el personaje del cuento, los aguerridos guardianes, le solicitaron como a todos, el
pase correspondiente y resulta que no lo tenía y por eso dijo, "no tengo, pero yo
soy el candidato". Muy bien señor candidato le dijeron muéstrenos
alguna identificación y respondió: "es que estoy viniendo de una gira y al
cambiarme la ropa olvidé todos mis papeles" . Bueno, ¿cómo nos demuestra que
usted es el candidato?
. Y muy fino y muy educado contestó "Chin...¡que bruto
soy! La verdad es que no se me ocurre nada para resolver este problema" a lo que los
guardianes le respondieron, pase, señor candidato, se ha identificado correctamente, no
cabe duda que usted es el candidato, pues ya estamos enterados que siempre sale con su
batea de babas. Y colorín colorado, el candidato tuvo acceso al festival y dicen que se
divirtió como un verdadero enano haciendo circo y escalando postes.
POR OTRO LADO, como se esperaba, el famoso debate entre los más
viables no despertó el entusiasmo entre el pópolo. La plebe rústica plebe
según el profesor Peraza prefiere más los diálogos del Dzereco y el Nohoch, o a lo peor
el debate no tuvo audiencias porque lo pasaron a la misma hora que El Derecho de Nacer y
la gente no quiso perderse su capítulo de esta novela, la que por cierto si la llega a
ver su autor don Felix B., se muere del susto, pues ya le dieron en la torre y no se
parece en nada a aquella que paralizaba las actividades de la Habana por el interés que
su transmisión por el radio despertaba, por el odio instintivo, que sentía la gente por
el rico hacendado Don Rafael del Junco, en contrapartida con la simpatía que se sentía
por el jovencito Albertico Limonta y la ternura inmortal de la nana negra Mamá Pujidos,
que lo rescató de la muerte segura y le brindó amor y protección y lo hizo un hombre de
bien, eminente médico que por esos azares de las novelas, al final le salva la vida a su
cruel abuelo y etc., etc.
. Oye Chel, ¿no que ibas a hablar del debate?
.Debate... debate... ¿cuál debate? ...ah sí, el debate, el
debate, ¡no lo vi! Pero me dicen que más que debate, sólo fue charlotada de pueblo, ya
que el joven primer actor, sintiéndose el Albertico Limonta de la política, dice que va
a componer todo y sigue con sus cuentos de pescadores y, francamente, Mérida ya no come
cuentos y la verdad (aunque no pague payola) aunque les duela y les arda algo, Don Xa
está trabajando duro, sobre todo en esta recta final del trienio y por todos lados se ven
las obras; sobre todo, en las colonias más perjudicadas, aquellas que por siempre tuvo en
el olvido el RIP y su gobierno, aquel que un día dijo que Mérida también está en
Yucatán; ahora que fui a ver mi terrenito que me regaló el ejido de 5 colonias, me
quedé sorprendido de pies a chola, ya que todo el rumbo está requetebien comunicado con
sus calles blancas y de color; pero bien trazadas y bien hechas y sin andar presumiendo
que son "hechos con solidaridad"; nada, se chambea y se chambea aunque los
totalifóbicos o sea, esos monos que solo ven los defectos de los demás la paja en
el ojo ajeno y de la actual administración sólo lograron ver dos cosas, viajes y
títulos, pero no tuvieron la delicadeza de acercarse a las colonias de la ciudad, como la
San Marcial que ya contaba con su parquecito y ahora se prepara para estrenar su cancha de
usos múltiples, allá donde antes era basurero y hotel de paso a la intemperie para
camioneros con prisa y otros más fodidos. Pero esto no lo ven esos ciegos que no
quieren ver, esos que creen que Mérida es el Paseo de Montejo y ya se molestan por el
ruido que hacen los comercios del área; pero afortunadamente, el pueblo, el sufrido
pueblo, ese que sí ve las obras que hace su autoridad y como dijo doña Dulce en breve y
certera carta, cuando el cargo es para uno ¡zaz! solito viene y se ensarta, pues un mal
gobierno que da jugosas jubilaciones a "maestros" que no cumplen con los
requisitos mientras que a los que sí trabajan les niega su tabulador, quita votos; en
cambio un buen gobierno que entrega cuentas claras y abundantes obras, da votos y eso lo
dijo doña Dulce; como quien dice, es Palabra viva de Dios, además esto se sabe aquí y
en China (Campeche) por eso, todo lo que se haga ya, tiene el color de lo extemporáneo el
Pato ya caminó y ya dejó su mensaje por todos lados, así que... (J.S.C. Mérida,
Yucatán, Méx., mayo de 2001)