En el marco de la competencia mundial (globalización) ya no se
puede cometer errores, ni malas decisiones, ni en las estrategias de desarrollo aplicadas
a los negocios, porque corres el riesgo de quebrar muy rápidamente. En Yucatán el
crecimiento económico está sustentado en dos detonadores, uno de corto plazo que son las
obras de infraestructura y gasto del gobierno y otra la base de negocios existente, muchos
de los cuales se han expandido con éxito a estados vecinos.
Esta fórmula en Yucatán ya no funciona en el marco de la nueva
economía mundial actual, ya ni el gasto del Estado (inversión pública) puede ser
promotor eterno de la economía local y los empresarios tienen ahora que afrontar una
competencia en sus productos con foráneos que traen atrás capital, calidad y experiencia
internacional, es decir, o mejoramos nuestros productos y servicios a niveles de los
mejores del mercado para conservar las ventas o seremos desplazados con productos
importados.
Ahora en
Yucatán hay que enfrentar con menos dinero y más inteligencia el desarrollo económico
de la región, ya no se puede pensar que las carreteras y la maquiladoras son las únicas
maneras de crear desarrollo económico, es así, como compilando comentarios y diversas
reflexiones, someto estas ideas para su análisis y escrutinio.
Las propuestas las divido en tres dimensiones: estratégicas, por
ubicación, y por sector.
Por estrategia
Internas
Las cámaras empresariales se han politizado en un 100%, son
utilizadas para validar los desempeños del gobierno, o para ser agudos críticos del
mismo, no cuentan con centros de estudios que analicen el comercio local, ni ventilen los
problemas de dumping, afectación de leyes federales, estadísticas de consumo local,
mejoras a leyes locales, etc. Toda la estrategia o estudios y análisis que promulgan son
enviados por boletines de las cámaras superiores de México, D.F.
El gobierno, como la iniciativa privada, debe de fomentar una
cultura de orgullo yucateco hacia nuestros productos, algo así como "consuma lo
yucateco o lo yucateco está bien hecho"; esto ayudaría a todas las empresas de la
región, galleteras, cerveceras, cementeras, de comunicaciones, refresqueras, comerciales,
etc. De hecho propondría ferias donde las empresas muestren los insumos que son comprados
fuera de Yucatán y las empresas del medio los conozcan y los igualen o mejoren, esta
cultura siempre ha funcionado en lugares como Monterrey, donde consumen lo local en todos
los sentidos, alimentos, servicios profesionales, contadores, empresas constructoras,
servicios de internet, y muchos otros, lo que se persigue es que dejen el dinero en
Yucatán.
Mérida ya está acorralada por tierras ejidales en toda su
periferia, comprarle las tierras al ejido es un acto osado y obscuro que solamente los
arriesgados realizan, aunque ya es un acto perfectamente legal, no critico a los
especuladores legales ni los precios que pagan a los ejidatarios por esas tierras, que
estoy de acuerdo al 100% que sean privadas si no son utilizadas. Este problema es generado
por la falta de información y cultura de las partes, especuladores, ejidatarios y
gobierno, pero volviendo al tema de desarrollo, cuando existan empresas que generan
empleos y quieran esas tierras y sean pagadas al ejidatario en forma legal y aceptada por
los mismos, se le garantice el rápido y oportuno cambio de propietario y no sea una larga
y kafkina espera.
El gobierno tiene que ver a las empresas como centros de trabajo,
es decir, como lugares donde pasan la mayoría del tiempo al día las personas, y si
alguna fábrica, rancho, sembradío, o granja necesita pozos, electricidad, caminos o
teléfono, el gobierno municipal, que el que siempre toca el pueblo, puede
proporcionárselo, porque tiene la maquinaria o si no la tuviera que la preste al
municipio vecino, pero que se apoyen a las empresas y al empleo que éstas generan; así
los empresarios van a darse cuenta para qué sirven los impuestos y moralmente será más
comprometedor y visible el uso productivo de los mismos. No conozco una empresa a la que
el gobierno le haya otorgado algo solamente por ser generador de empleos, conozco empresas
que el gobierno las ha ayudado por ser muy grandes, porque hay ejidatarios de por medio o
por corrupción, o de plano por ser maquiladoras.
Externas
Hasta ahora no tengo la menor idea para qué sirve la oficina del
Estado en Miami, no existe un catálogo de servicios o, si existe, no ha llegado a la
comunidad empresarial, ni a los medios de comunicación sus servicios; tampoco he sabido
que existan acuerdos con abogados en Miami, o con empresas de transporte, ni contadores
que hablen español y con los cuales se pudieran consultar negocios, acuerdos y asuntos
varios. En este punto en la queja está la sugerencia.
La comisión federal de competencia no tiene eco en asuntos
regionales, no tiene representación local y en su organigrama tal parece que sólo existe
para empresas grandes, de hecho, ni se conoce el alcance de la misma, las prácticas
monopólicas que se han hecho en el pasado entre compañías refresqueras, comerciales y
rurales, no tienen un lugar donde ventilarse, ya que los juzgados que existen en Yucatán
son en materia penal, civil, mercantil, laboral, fiscal y agraria, entonces cuando existen
prácticas como venta de productos a precio por debajo de su costo, espionaje industrial,
falsificación de fórmulas y productos, destrucción de envases de la competencia,
inducción de ventas, aparición en plaza de productos de contrabando, no hay dónde
quejarse y si te atreves a ir a México, espérate unos meses a que te respondan mientras
empiezan las investigaciones, cuando llegan, si eres empresa chica o mediana ya te
arruinaste. Como ejemplo de un buen funcionamiento podría mencionar que en California
EE.UU. cuando detectaron agricultores que se vendía uva mexicana por debajo de los
precios autorizados, inmediatamente cerraron la frontera al producto mexicano, luego se
empezaron las investigaciones, eso se llama proteger al industrial local oportunamente.
Es peligrosísimo tener una política de fronteras abiertas con
irresponsabilidad. Conocidos empresarios lecheros no se explican cómo el precio de la
leche en Europa anda cierto precio la tonelada y llega a Yucatán procedente del mismo
lugar un 35% más bajo, o en Brasil anda la penca de henequén de exportación a un precio
y llega a Yucatán a un 20% más bajo que los precios manejados en ese país. La
conclusión es simple, están llegando productos en mal estado o de desecho o robados y
las aduanas no lo están detectando por falta de capacidad técnica. Innumerables
peticiones han hecho empresarios y organizaciones rurales para ser observadores en las
aduanas a lo largo del país y no las han dejado, en Yucatán bien podría invitarse a
revisar estas importaciones nocivas o de dudosa calidad, si no en la aduana afuera de
éstas.
Por ubicación
Urbanas
Las industriales son empresas que en general generan más empleos y
de más estabilidad, deben de ser promovidas y premiadas las nuevas y las viejas,
estimuladas las nuevas con algún tipo de beneficio fiscal, apoyadas con centros de
investigación y universidades; ese vínculo, aunque existe, no es formal ni por
iniciativa del gobierno, así también, deben de zonificar las áreas donde más se
necesitan los empleos y estimular a los medios de comunicación más espacios para la
difusión de las pequeñas y medianas empresas sus logros y productos. Los alcaldes tal
parece que solamente conocen grandes proyectos, no hay que olvidar que la mayor fuerza
productiva de México está ocupada en las pequeñas y medianas empresas.
El comercio por su naturaleza es más flexible a los cambios
económicos, es decir, si no venden productos nacionales por caros, simplemente cambian a
los importados; sin embargo, el comercio cumple una función de vital importancia entre
fabricantes y últimos consumidores. Éstos, en Yucatán, han sido bombardeados por
empresas como Sams y Costco y supermercados nacionales que con poder de
compra y crédito ofrecen sus productos más baratos, Internet poco a poco acorta la
distancia entre el consumidor y el fabricante, eso es una realidad; las agencias de viajes
son un ejemplo, cada día son más los boletos comprados por esa vía y a las agencias les
han cortado las comisiones, los comercios que quedarán serán los muy especializados y
las de ubicaciones estratégicas. Mi única sugerencia es que exista una política de
fomento cultural al comercio local y una exhortación a los empresarios del ramo a
actualizarse. Otro problema que les afecta es el del comercio ambulante que es injusto y
desleal porque no paga ningún tipo de impuesto, nunca se pudo solucionar porque el
municipio no tenía fuerza pública, el gobierno del Estado decía que era asunto
municipal, y el gobierno federal decía que era asunto estatal.
Debería de existir una política hacia el desarrollo económico de
la entidad con fines de generación y maduración de empleos y el reconocimiento a la
empresa como vehículo único para el logro de éstos, difundida en los medios y con
objetivos específicos de creación de éstas en las áreas donde más sea requerida, sea
campo, comercio, servicios o industria. Todavía los centros de investigación están
buscando el uso mágico del henequén, cuando deberían de estar apoyando a empresas con
procedimientos de manufactura más eficientes, o técnicas de rendimiendo por hectárea
similares a las de EE.UU. Lo que quiero enfatizar es que exista una política orientada al
aprovechamiento de la capacidad económica potencial del estado para mejorar la planta
empresarial actual.
El crecimiento de las empresas es aleatorio y surge de las ideas
personales de los empresarios, el Estado debe de orientar las zonas y los giros que sea
indispensable tener y contar en Yucatán mediante una detección de productos comprados
fuera del Estado y facilitar la comunicación entre los empresarios interesados para crear
economías de escala y generar un interconsumo que sea apoyado por el Estado con tierra,
infraestructura y difusión, al menos de índole local.
Yucatán siempre ha sido el destino favorito de muchas naciones
europeas, la herencia maya se ha vendido muy bien y goza de la curiosidad e interés
mundial, pero el Estado ha sido poco propositivo a una comercialización más creativa, si
bien reconozco las mejoras hechas a los sitios arqueológicos y una mejor imagen realizada
por cultur, así como la transformación del centro histórico y los eventos de Mérida en
Domingo realizados por el municipio. A lo que me refiero es que no se han explotado los
nuevos turismos, como el de la aves de la región que es único, el romántico de Mérida,
el de las haciendas, que no están en manos de Cultur y cuyas propuestas siempre han
habido pero las voces aisladas que las pronuncian han sido semillas que caen en ninguna
tierra fértil del palacio de gobierno, ni municipio, pero en este problema las dos partes
comparten culpa, ni los empresarios han realizado propuestas específicas, ni el gobierno
ha tenido la iniciativa de motivar estas ideas, y las pequeñas empresas que han existido
no tiene los medios para su difusión que el Estado bien podría incentivar.
Rurales
Para mí en lo personal uno de los problemas que más se tiene en
el campo es el problema del rendimiento por hectárea, sea por falta de agua, por falta de
mejores semillas, por falta de mejores fertilizantes, no tengo la menor idea, pero mis
amigos agricultores me hablan de las maravillosas cosechas del norte del país o de
EE.UU., lo que sí quiero enfatizar es que no es válido comparar el venado de Texas con
el de cola blanca de Yucatán, el de Texas en más grande que el yucateco, lo que quiero
decir, es que se deben de analizar y consultar a los empresarios del ramo que aporten
soluciones prácticas, que sean escuchadas y solucionadas inmediatamente por el estado si
es posible y si compete a una instancia federal tener una política de monitoreo y
presión a la federación para solucionar los problemas diversos del campo y así parar la
emigración de campesinos hacia las ciudades y hacia Estados Unidos.
Un problema muy común de los pequeños agricultores locales es que
saben sembrar, cosechan y luego no tienen a quién vendérselo o si lo tienen lo hacen a
precios irrisorios, porque son los grandes acaparadores locales los únicos que tienen a
la mano para vender, aquí propongo una bolsa de oferentes y demandantes nacionales
publicadas en los principales municipios, de tal manera que exista un lugar donde se
conozca quién siembra, qué siembra, cuánto siembra y la fecha aproximada de cosecha,
así se conocerá con anticipación qué productos habrá y los compradores nacionales
podrán tener un lugar donde se sepa los inventarios comercializables y con quién
negociar y poder mandar un camión para recoger diversos productos comprados a pequeños
agricultores y completar camiones grandes con fletes rentables.
El otorgar dinero al campo no es cuestión de disponibilidad sino
de seguridad, todo el mundo sabe que prestar dinero es peligrosísimo en México las leyes
mercantiles hacen de la actividad algo inseguro, en el campo lo es más, pero ese no es
tema de discusión; existen otras clases de financiamiento que se podrían fomentar, como
el factoraje de cosechas, renta de maquinaria pagada con producto y otra serie de
contratos donde el gobierno los valide y sea factor de rápido fallo en caso de
incumplimiento de cualquiera de las partes, es decir, que apoye al comercio y no al
estancamiento de dinero como actualmente hacen los largos juicios, estos contratos para
evitar abusos serían por montos no mayores a la capacidad de las áreas a sembrar o
producir y si el agricultor o productor no pagara o le cae un huracán, el financiero
tenga el derecho del usufructo de la tierra hasta cumplir con el pago o tener derecho de
cobro primero en los próximos usos de la tierra en cuestión, pero no la adjudicación
del terreno por el financiero.
Así como a las maquiladoras se les dotó de terrenos y cierta
infraestructura, así deben de otorgarse a agricultores, ganaderos, avicultores y los
nuevos aquacultores, y si están en manos de ejidatarios y realizan contratos con
particulares para explotación que sean ratificados por el Estado, porque no es válido
invertir en tierras ejidales con todos los papeles en orden y todas las firmas recabadas
para que luego vengan Severinos a gritar el robo al pueblo y paren y desmotiven las
inversiones en este ramo.
Aquí la sugerencia que hago es que el gobierno del Estado aporte
caminos, pozos, electricidad, permisos a todo empresario que quiera invertir su dinero en
el campo yucateco, que exista una actitud propositiva a la inversión privada en el mismo
y así como en los procesos de comercialización y tecnificación. No estoy decidiendo que
los dineros del pueblo se vayan a actividades privadas, sino que no es rentable para
ningún empresario agricultor que está a dos kilómetros de la carretera en el municipio
de Santa Elena, Yucatán comprar un caterpillar para hacer sus caminos, llevar
electricidad a los mismos y realizar sus pozos, el gobierno del estado debe y tiene que
hacerse de esas maquinarias para generar infraestructura productiva sin descuidar la
social.
Por sector
Existen muchos sectores en el abanico productivo de Yucatán como
agricultura, ganadería, pesca, industria, turismo, servicios, profesionales, medicina,
comunicación, transporte, construcción, cada uno de estos tiene un micromundo y
enfrentan diferentes problemáticas locales, nacionales y últimamente mundiales, la
Secretaría de Desarrollo Económico actual y las pasadas tienen foros de consulta para
escuchar problemas y son anotados en las mismas y cuando les competen son relativamente
monitoreados en las siguientes reuniones, cuando no, son canalizados a instancias
federales para su resolución y se quedan en el olvido, las cámaras empresariales
también tiene juntas donde se realizan las mismas ponencias como los mismos
procedimientos, aquí la sugerencia y propuesta es en paralelo, el gobierno estatal debe
de pugnar por mejores y más activos empresarios que generen ideas productivas que lleven
al Estado a ser de los primeros del país y los empresarios deben de formular una actitud
de exigencia a un gobierno más diligente, reactivo y promotor de desarrollo económico
que a fin de cuentas son los motores indirectos de desarrollo social, a estos foros cada
día van menos gentes porque saben que las respuestas son vagas, lejanas y tardadas, la
única solución que veo es el liderazgo de un gobierno que tome en serio los beneficios
de económicos y sociales que se desprenden de las empresas, que entienda el momento
económico mundial donde las empresas extranjeras parecen que tienen ya a su alcance la
economía de Yucatán y que defienda la y estimule la capacidad y talento de los
empresarios yucatecos. (E.H. Mérida, Yucatán, Méx., julio de 2001) |