Gracias a
Dios, llegó el 1 de julio y se iniciaba una nueva etapa en el Congreso del Estado,
pensamos y ya sin doña Myrna y secuaces, así como sus desplantes de
soberbia, intolerancia y sinrazón que campeó en la LV Legislatura y que superó aun a la
anterior, y contábamos con la posibilidad de que todo ya iría tomando su carril y se
empezaría a trabajar en los menesteres legislativos a "todo vapor", para
ponerse al corriente de SEIS AÑOS de atraso legislativo. Pero qué va, nunca falta un
pelo en la sopa, y la resaca del PRI que sobrevivió el 27 de mayo pasado, ¡ha vuelto por
sus fueros!
Dice el dicho que "el hombre es el único animal que cae en el
mismo agujero dos veces" y hasta tres y cuatro, diría, luego de ver y
oír las necedades de los priístas, tanto del Congreso del Estado como los del
Ayuntamiento de Mérida.
Como bien se sabe, en ambos casos no son mayoría, pero eso sí, exigen
comisiones a "tutiplén", en primer lugar como si las merecieran; en segundo
lugar, todavía está fresca en la memoria de los yucatecos hasta el periodo de la
legislatura pasada, a los panistas que eran ocho les dieron corrección y estilo
(JA- JA) creo no presidieron ninguna comisión y mucho menos una mesa directiva. Ahora
desde luego estas hazañas que sí secuestraban a los Congresos de entonces, deberán de
tener al menos por lo pronto un pequeño desquite, para que sientan los
priístas lo que otros han sentido a lo largo de setenta años. Y no es que estemos a
favor de la Ley del Talión, es decir "ojo por ojo y diente por diente", pero
sí hay que poner las bases para sentar nuevas reglas de convivencia, aún entre
adversarios políticos, que al final de cuentas son yucatecos y también mexicanos. ¿O
no?
Pensamos que aquellas tristemente célebres imágenes del Dr. Limbert
Sosa, doña Myrna, Beatriz Peralta, Lucely Alpizar, por citar sólo a algunos de la pasada
legislatura, habían pasado a la historia, pero hoy nuevamente los vemos reaparecer en las
figuras de Manuel Avila, Ivonne Ortega y Luis Hevia, que han iniciado con desplantes, con
exigencias y siguiendo la costumbre priísta, con una soberbia infinita que rompe el
decoro y el estado de derecho. ¿Para eso quieren los cerveristas las curules? Porque
estos sujetos creo que no quieren a su pueblo, ni a sus personas, mucho menos a su
partido, el PRI, que de nueva cuenta están dejándolo en el callejón de la amargura,
dándole más maporrazos que cada vez lo hacen arrastrarse más y más por ese tobogán
sin fondo donde se está deslizando desde el 2 de julio pddo. , caída a la cual nadie
quiere de las nuevas generaciones adherirse, porque suponen lo inevitable.
Otro punto que habría que tratar aparte es el de Freddy Monforte Braga, hoy convertido en
diputado a la "brava" o a la "mala", pero ya se descaró, al rendir su
"protesta de Ley" ante un grupo de acarreados por un conocido ex de la pasada
legislatura que tuvo muchos "affaires" y que lo bautizaron como el
"Joe" Sosa de dicha legislatura y que emula a aquel muñeco de Paco Miller
que le "rajaba la cara a cualquiera, maldito sea". Pues imagínate, caro lector,
una protesta ante estos testaferros...
Ahora en plano serio, ¿qué pretende Monforte? ¿Será cierto que
está desesperado por el ansiado fuero para no ser tocado en cuanto se descubran las
fechorías en la que fuera su oficina de Palacio de Gobierno? ¿Será tan fiel amigo de
Cervera que quiere estar en el Congreso para hacer escándalos y tratar de tapar
marrullerías de los cerveristas a como dé lugar? Pero Don Freddy, usted es maestro,
tiene una posición que ya quisiéramos el 90% de los yucatecos, lo cual le obliga a
recapacitar un poco en su interior si era necesario el escándalo en el Congreso el lunes
pasado. Yo creo que usted se "aceleró" como dicen los chavos y
debió al menos esperar las últimas resoluciones de los tribunales y, una vez agotadas
las instancias, pues a tomar posesión; y de existir alguna duda, no va usted a morirse de
hambre si renuncia a esa curul que parece, si la obtiene, le quemará cada vez que se
siente en ella, ya que usted siempre será recordado como EL USURPADOR. ¿Tiene usted
necesidad de cargar con ese estigma toda su vida? Piense en su familia. ¿Acaso no le
preocupa que digan "ahí va un hijo del usurpador"?
Caray, don Freddy, con toda la problemática que se ha creado en ese distrito, así
como las denuncias penales contra dos ex legisladores de la pasada Legislatura, que todo
el mundo conoce, ¿no será más fácil una decisión salomónica y que se vuelvan a
realizar en esa demarcación nuevas elecciones y que gane el mejor? Andele Dn. Freddy,
inténtelo, verá que se sentirá usted bien, su familia mejor y muy contentos sus amigos,
de que usted Freddy, no cargue con el dañino mote de "El usurpador". (M.A.G.G.
Mérida, Yucatán, Méx. , julio de 2001)