¡JUAN
GONZÁLEZ, JUAN GONZÁLEZ, QUE VIVA JUAN González! Corrían los años alegres del
acarreo y la imposición más descarada y el personaje del relato, el hasta entonces
modesto profesor normalista del pueblo de Santiago Tianguistengo, emprendía su fértil y
meteórica carrera y en una de sus primeras apariciones en público de la gente, la
maquinaria que funcionaba todavía al 100% a consecuencia del ilegal contubernio
gobierno/partido y la indiada como era costumbre, fue bajada del cerro para aplaudir al
candidato y allí estaban todos dándole duro, desquitando su paga gritando a todo pulmón
"Arriba Juan González, arriba Juan González" hasta que uno de los capataces se
dio cuenta del desaguisado y se acercó a llamarles la atención y corregirlos ¡momento,
nacos de tercera, nuestra candidato se llama Hank González, no Juan González! Y entonces
no faltó el naco respondón que le espetó al Socio Delegado "eeeeh tabueno,
ya quieren que por diez pesos hasta gritemos en alemán"; y es que la paga no era que
digamos muy sustanciosa como para dejar de trabajar el ejido tres meses, más bien iban
por el chou, el sombrero, la torta y los diez varos.
EL JUAN GONZÁLEZ, llegó lejos;
llegó a ser cabeza de grupo y jefe del Cartel de Atracomucho y buen dispensador de
dádivas entre sus fieles capataces (una de las últimas fue aquella famosa Loba de aquel
pueblo perdido del estado de México, que sólo saltó a la notoriedad a causa de los
excesos que la tal Loba cometió a lo largo de su larga e impune carrera como lideresa del
PRI). Y seguimos: este Juan, como todos los hombres célebres y celebrados, hasta llegó a
acuñar su frase: (como don Fidel que dijo que el que se mueve no sale en la foto con el
Presidente) "un político pobre, es un pobre político" que llegó a ser el
ideal, santo y seña de los que ingresan al partido de López Portillo y el Negro Durazo,
por cierto
bueno, ese es otro personaje, la güera Rodríguez, pero como ya está
amenazando Chantal, más mejor me apuro.
Decíamos que don Juan González acuñó su
frase que, la verdad, tiene un gran contenido pragmático, ya que un político pobre, no
tiene poder ni convocatoria, ni derecho de picaporte ni mucho menos puede patear puertas y
abrir oficinas públicas, ni siquiera tiene el poder de su firma y no es capaz de
amedrentar a lechuzos trasnochados; por eso él se dedicó a no ser un político pobre.
YA QUE se lanzó de lleno, a lo
grande y a lo bruto, a la corrupción, al negocio logrado y cobijado del puesto público y
no dejó nada para los compadres, desde la importación de granos en tiempo de crisis
hasta el contrato con Pemex para el transporte de los hidrocarburos por todo el territorio
nacional. Después de esto, todo fue fácil, ya se podía trabajar honestamente, pero
dicen las malas lenguas que gallina que bebe huevo
por eso sus Juniors, que sin
pasar por el cargo político, sí le siguieron al negocio de carnicero, pues como dicen
los abastecedores, "en el cochino, todo es negocio y en el negocio, todo es
cochino" y allí están las cuentas pendientes de los "juanitos" con la
justicia nacional y extranjera.
POR ESTO, hoy los grupos contrarios
dentro de su partido y fuera de él más de estos que de aquellos no lo
recuerdan como el prototipo de lo que es un buen político, o sea, aquel servidor del
pueblo y gestor del bien común, sino como el representante de la corrupción más
descarada, que vivió de la política y se aprovechó del cargo público.
HOY DON JUAN, que vivió el estigma
del 82 (el artículo que impedía ser presidentes de la República a todos los que tenían
apellido raro) ya pasó a mejor vida ¿será? Pues ya no existe físicamente, pero por su
doctrina será recordado siempre como aquel otro que dijo "vivir fuera del
presupuesto, es vivir en el error"; o el de más allá que acuñó la frase "A
mí que no me den, que me pongan donde hay y yo me despacho solito", por todos
aquellos que añoran llegar al poder para medrar y hacer negocitos.
LOS CHUCHOS, LOS AMALIOS, LOS TEMAS, LOS
CHAROS Y LOS MAMERTOS. Y mientras los duros del TRI lloran la partida de Juan
González, los del Perderé se arrejuntan en Toluca a comer chorizo y a
pelear
¡No! no es cierto, por esta única vez, no se funtaron para pelear,
sólo para hablar mal de don Cua., y bien de AMLO o MALO, como usté quiera,
así que los Chuchos invitaron a los Amalios para jugarle las contras a don Cuá y sus
fans los Temos y los Charos que obviamente no fueron convocados y con esta unidad tan
selectiva, se preparan a dar la pelea por el mundial del 2006, ya que pensando que
probablemente en las oficinas del PRI mandará un pejelagarto de gran colmillo en la
persona de don Madrazos, ellos se preparan para darle la contra en la persona de don
Andréj Manué.
¿Será que para cuando las fechas lleguen,
todavía podrán con la presencia de don Manuel? Porque no hay que olvidar que los ídolos
dentro del negro y amarillo duran muy poco, los ejemplos los tenemos con el grupo de los
mamertos del patio, que un día encumbran a uno y al día siguiente piden cárcel para él
por birlarse la lana de las prerrogativas y lo único que enseñaron los juramentados de
Toluca es que no han cambiado las tácticas del divide y perderás, porque con una
política excluyente no hay futuro ni aquí ni en China. (J.S.C. Mérida,
Yucatán, Méx., Agosto de 2001) |