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Entre los rumores predominantes del otrora
partido oficial en estos los nuevos días del partido en la era Patrón figura uno que
consigna: "ahora sí rompe Carlos Sobrino con el PRI", quien se ha tornado en el
adversario natural de Víctor Cervera Pacheco por la disputa del control del comité
estatal.
Lo cierto, nos refieren, es que en los últimos días
Sobrino ha llamado a priistas separados del partido. Les habla acerca de la integración
de una corriente política nueva,. Ajena al partido. Gravita una pregunta: esta fracción
¿será un símil del Movimiento Territorial?
Los conocidos de la política yucateca priista elucubran:
Sobrino sólo ejercer presión ante las respuestas que le dio Orlando Paredes Lara cuando
el ex jerarca nacional de lo que fue conocido como el "cuarto" sector del PRI en
los tiempos del Pronasol esplendente manifestó que él quiere dirigir al comité.
Ambos no abandonan sus aspiraciones. Los dos quieren. Falta
ver si aún pueden.
Donde la situación no cambia es en el ámbito
de los ismos priistas, que siguen tan campantes, como en los mejores tiempos de la línea
y el dedazo. Por aquí, allá y acullá continúan los conciliábulos convocados desde la
clandestinidad con correspondencia al anonimato. Los Nachos, los Jorge Carlos, los Nerios
no paran de asistir a sus juntas secretas, convidados por quien aún cree que puede y debe
manejar los destinos de la política local.
Y todos siguen sin invitar al presidente estatal del
partido y menos al delegado recién nombrado. Prosiguen moviéndose como en los viejos
tiempos, como si aún fueran recipiendarios del poder.
Es decir, las cosas no cambian en el PRI yucateco ni con la
estruendosa derrota de mayo pasado que llevó a perder el control del Congreso y la
gubernatura.
Dicen que a todos los une al menos una causa: Orlando
Paredes, a quien fervientemente desean bloquear ante los ojos del líder, quien a su vez,
prosigue con sus reuniones. Señalan los que conocen que el jerarca mueve con afán sus
piezas no sólo al interior del partido sino en maniobras externas.
No fue para muchos casual el reclamo de los empleados de
confianza incrustados en las dependencias estatales que ahora piden manutención perpetua,
aferrados a las nóminas oficiales. Hay una correspondencia entre la actitud del grupo
demandante y el propósito del llamado "Maestro de los tiempos", elucubran
nuestras fuentes que una vez lo sitúan en Miami, otra en Cheen Pato, otra en la
Petronila.
No deja de moverse, advierten.
Pero los conocedores destacan la actitud sapiente
del gobernador, quien ha preferido guardar cautela antes de protagonizar el enfrentamiento
frontal que, consideran, quizá resulte impostergable, pero más adelante, no por ahora.
El que se fue, señalan, es un experto en estos combates de
baja intensidad, es un guerrillero nato, un amo de las escaramuzas buscadas con astucia.
El gobernador se ha mantenido a la expectativa, aunque no pocos creen que la actitud
podría modificarse una vez comprobadas las cuentas que no cuadran.
En tanto, quien ejerce ahora de una manera evidente la
presión al nuevo gobierno confía que el tiempo restante hasta entonces será suficiente
para asumir el control del PRI yucateco, una posición estratégica para obtener una
protección efectiva ante los embates que se avecinan.
El ex mandatario, señalan nuestras fuentes, no es tan
complejo como se cree. Sigue una lógica sencilla, elemental, y procurará aprovechar las
conductas como la protagonizada por Sobrino para eliminar obstáculos e la búsqueda de la
presidencia del comité, en una maniobra similar a la que propició con la candidatura de
Orlando Paredes al suprimir a contendientes enfrentándolos entre sí.
Es la misma estrategia de siempre, deducen.
Y lo que se requiere, reponen, es una respuesta innovadora.
Serán 200 los consejeros políticos
diputados, alcaldes, regidores, entre otros- quienes se reunirán entre el 10 y 13
de octubre para designar a los delegados priistas yucatecos que asistirán a Asamblea
Nacional.
De cómo están las cosas en el PRI yucateco ilustra la
designación de Jorge Esma Bazán como coordinador de las mesas. Es decir, se optó por
una personalidad histriónica, sí, pero no política para ejercer una tarea política.
¿Acaso no es cuestionable al extremo la capacidad
política del ex director del Instituto de Cultura de Yucatán? ¿Cómo olvidar sus
desaguisados en la campaña, cómo ignorar que fue derrotado por un margen escandaloso,
sus desplantes soberbios como el de pintar por toda la ciudad que él fue "el ganador
del debate"?
Por favor ¿estos son los cambios que necesita el PRI?
Nos refieren que entre los aspirantes a la
dirección del Canal 13 estatal figura uno de apellido Sacramento, integrante nada más
que del equipo de publicistas de Paredes Lara, coautor del "Orlando Sí", y a
quien, dice, le quedaron a deber una buena suma por sus trabajos.
Antes estuvo en Finanzas del gobierno estatal como
encargado de proyectos publicitarios, con Casellas, adonde saltó desde el comité del PRI
estatal, donde vendió los lemas de campaña y cancioncitas de victoria en la campaña que
perdió la señora Myrna Hoyos, que entonces buscaba un triunfo imposible en un distrito
electoral federal con sede en Mérida.
Nos cuentan que este sujeto, quien busca esa posición
desde entonces, ahora renovó sus bríos y pide que de él le hablen al gobernador.
Lástima que no puede acudir con su amigo Jorge Carlos.
Y ya que hablamos de Jorge nos enteramos, como casi
seguro, que perderá la subcoordinación que protagoniza gracias al respaldo de Beatriz
Paredes, quien dejó el cargo a Rafael Rodríguez Barrera, un ilustre político campechano
que se distingue por apego espartano al trabajo y, por supuesto, a los resultados,
características ambas que no tiene el subcoordinador yucateco, uno de los cinco de la
fracción del PRI en la Cámara Baja.
De viaje en viaje, de cuento en cuento se la pasa, nos
relatan, Jorge Carlos, quien no tiene lenguaje político mas que el de la crítica al
nuevo gobierno. Es tan idéntico a su discípulo Límber Sosa Lara, el ex diputado local
que denunció ante la PGR al actual gobernador y que se ha hecho ojo de hormiga en las
desiertas oficinas que tiene en el comité esatal del PRI como , dizque, "secretario
de gestión social".
Priva la confusión y el desconsuelo en la fracción
legislativa del PRI. No son pocos los diputados que por alguna causa ajena a las
cuestiones impostergables, como la salud, que obligaron a ausencias de algunos de sus
integrantes, acuden esporádicamente a la sede legislativa.
"Están fuera de la jugada", consideró uno de
los legisladores que si cumplen con sus tareas legislativas. Las multitudes que
acostumbraban a solicitar entrevistas con sus antecesores en las legislaturas dominadas
por el PRI ahora mudaron su asistencia a los cubículos de los diputados panistas.
A los del PRI pocos se les acercan. El líder de la
fracción, Cleominio Zoreda, fugura también entre los ausentes. "Casi no
viene", nos dicen.
Así las cosas para que quiere el PRI diputados. |