La Secretaría
del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca es la que, por medio de su rubro, se antoja
pensar que se dedica al cuidado de las especies animales (todas), entre otras
fundamentales tareas que cuidan a la salud humana. Tiene, como todas las secretarías de
Estado, su presupuesto y su personal capacitado para esos menesteres, y sabe (o debe
saber) de las diferentes etapas de reproducción animal, de las épocas de caza y pesca,
así como tener en forma imborrable en su memoria los nombres de los animales en peligro
de extinción, mismos que para su reproducción se encuentran en permanente VEDA.
Causónos hilaridad el caso sucedido en la
delegación de esa secretaría en Chetumal, Q. Roo del cual dio cuenta el Diario de
Yucatán, donde su titular, con el apoyo de un "chivatazo", logró descubrir
una bodega repleta (dice la nota) de pieles, todas ellas de especies muy codiciadas en los
mercados de la zapatería, la talabartería, la artesanía en carey y otros, una cantidad
enorme de pieles de animales sacrificados en esa región, como si no existiera la
delegación de la Semarnap en Chetumal. No obstante lo visible de la falta de vigilancia,
y el predicamento en que dejaba a su titular por la irresponsabilidad, la nota del Diario
fue aprovechada por el ominoso funcionario para ventanearse ante sus jefes y ver si se
gana con ello un ascenso. Ya no se comentó posteriormente a la nota nada al respecto, y
se ignora donde fueron a parar los cueros de marras.
En nuestro Estado también hay una oficina
similar que está en manos desde hace muchos años de un mílite. Este funcionario, en
épocas pasadas, tenía bajo su mando una fábrica de muebles de maderas duras, por cierto
muy elegantes después de ser laqueados, que no sabemos qué suerte le corrió. Respecto a
la vigilancia de las especies en VEDA, se supo que hace varios años les fueron incautadas
sus escopetas a varios campesinos, y se encontraron vestigios de hornos para hacer pibil
el venado o el jaleb, o tal vez el pavo de monte, y montones de huesos. Parece ser que les
"dieron facilidades" a los campiranos, les devolvieron sus "armas", y
hay quien afirma que varios políticos saborean en sus mesas los ricos platillos de
nuestra fauna selvática, por la generosidad del funcionario en político adorno. Bueno
sería saber cómo se llevan a cabo esas vigilancias de nuestra fauna montesa; ¿habrá
riesgo y peligro? ¿Se jugará la vida el Capitán? Ciudadano, ¿quieres conocer la fauna
silvestre? Ponte en sintonía con el canal de televisión por cable Discovery (26), no
esperes ver posters ilustrativos en nuestra dependencia federal Semarnap con sus
respectivas especificaciones.
Colonia sureña olvidada
Se trata de las Cinco Colonias. Si le
pregunta a una multitud estimada en mil gentes, ¿a quién le interesa conocer la colonia
llamada Cinco Colonias? Con toda seguridad a nadie le iba a interesar. Esta colonia nació
hace treinta años y dio asiento a la escuela secundaria federal número 4 y a dos o tres
primarias. Por cuestiones políticas le fue cercenado a esta colonia un espacio de una
hectárea donde, contra la voluntad de los vecinos, se construyó un parque de béisbol en
el que juegan visitantes solamente, y es explotado económicamente sin saber los vecinos
qué bolsas engordan. Dos o tres líneas camioneras son las que dan un servicio que da
mucho que desear (no hay servicio de combis).
Tal vez el mal fario de esta colonia se
deba al excesivo consumo de canabis índica, y a los hechos de sangre que continuamente se
suscitan, los asaltos por la nula vigilancia, principalmente a mujeres que están en
espera de sus camiones para viajar. Los teléfonos públicos jamás han durado, éstos los
destruyen los vándalos. Hasta la fecha no se le ha construido ni un solo paso peatonal,
ignoramos las causas. Cuando vienen los políticos en campaña, éstos caminan a media
calle, tal vez por miedo, pero bien aceptan los resultados de las casillas que por mucho
tiempo les han favorecido y encumbrado. Todavía le quedan a esta colonia calles sin
pavimentar, ojalá Ana Rosa Payán entendiera las inconformidades de los pobladores de
esta colonia, y parlamentara con el "Jet Set" de esta modesta urbe, para
que juntos encontraran soluciones a sus problemas.
La Universidad Tecnológica de don Víctor,
donde la ciencia y la tecnología se funden en forma indescriptible, muy poco favorece a
los jóvenes de esta colonia. La educación que se le da a la juventud, tanto de esta
Universidad como de la Preparatoria "Serapio Rendón", necesita una revisión
urgente de sus programas y proyectos, para buscar la claridad en el conocimiento que se
transmite, y las bases para recibir los conocimientos posteriores; no se vale que por
falta de concatenación en las diversas materias el alumno se confunda y fracase, y por
último abandone los estudios. Pero volvamos a las Cinco Colonias: hace algunas semanas el
Diario de Yucatán publicó la relación de las colonias que circundan el
aeropuerto de nuestra ciudad, e hizo referencia del ruido que soportan de los aviones a
diario; el caso es que a esta colonia CINCO COLONIAS no la tomó en cuenta, ignorando que
de sus planteles salieron los terrenos donde fue erigido dicho aeropuerto. En esta colonia
viven yucatecos que a diario trabajan, que a pesar del abandono de las autoridades se
pagan puntualmente los impuestos y se está en espera del diálogo. Aquí viven
hombres
aquí vivo yo
(G.S.M. Mérida, Yucatán, Méx., agosto de 2001) |