"En la misma noble palestra y
por el mismo hermoso ideal."
Anónimo
Con esta edición La
Revista Peninsular cumple trece años de ejercer un periodismo objetivo y crítico,
satisfacciones y recuerdos agradables muchos, también así con dolorosas perdidas en el
camino andado.
El resultado del balance en estos trece años es positivo,
el esfuerzo desplegado en la titánica tarea de ejercer el periodismo libre sin
ataduras ha sido tremendo, innumerables sacrificios se tuvieron que hacer para
que el barco salga a flote.
No hay nada mas difícil en México, que ejercer el
periodismo libre en la provincia de este país, sentenciaba el ya desaparecido periodista
Don Mario Menéndez Romero, sabía lo que decía, ya que él junto con sus hermanos
y su padre, dieron feroz batalla contra la canalla hecho gobierno desde el Diario de
Yucatán.
Es así como en Yucatán florece el periodismo libre, cuna
de hombres como Eduardo Menéndez Rodríguez y Carlos Castillo Peraza, quienes
ejercieron la profesión como verdaderos gladiadores que bregaban sin escudo y no
más arma que la pluma en el estadio de la prensa libre, a ellos se les suman a
lo mucho algunos pocos que también lucharon y siguen peleando porque en el México de hoy
exista la libertad de expresión.
En septiembre de 1988 una mañana en la que el Estado
completo se encontraba sumido en la tragedia que había traído el huracán Gilberto,
nublado aún el cielo y dañada la ciudadanía por la rabia de la impotencia, da a luz el
primer número de La Revista Peninsular bajo la dirección de nuestro fundador.
Trece años velando por la sociedad en los tres estados de
la Península Yucatán, Campeche y Quintana Roo donde puntualmente
llega nuestro semanario, trece años ininterrumpidos de circulación, hemos visto pasar
varios Gobernadores, Alcaldes, Diputados y Regidores, y nosotros seguimos y seguiremos
pugnando por la dar la noticia y el análisis objetivo de lo que ocurra en México.
Muchos se han quedado en el camino estos trece años, ellos
también son parte de este éxito, sin ellos no lo podríamos haber logrado, gracias a
estas personas y a las que hasta hoy nos apoyan sacamos adelante este barco.
En los momentos mas difíciles aprendimos el verdadero
significado de la palabra amigo, gente que creyó en nosotros como proyecto y le apostó a
la verdad que profesamos.
Mas fácil hubiera sido claudicar, pero nos hubiéramos
sumergido en las aguas negras del silencio y la complicidad, las oportunidades no
faltaron, pero no, no fue lo que nos enseñaron nuestros ancestros, es cuestión de
principios, y así seguimos con la frente en alto.
Nacimos en una época en que en Yucatán no existía la
libertad de expresión, solamente la tolerancia, ocasionalmente el respeto, así, hemos
visto llegar el tan mencionado cambio político, primero en el ámbito federal, luego en
nuestro Yucatán, conocimos el viejo sistema, efectivo, pero no adecuado a los nuevos
tiempos democráticos
Trece años después lo repite hoy quien llevara, en su
momento, esta nave a buen puerto, de la misma manera como dijo Castillo Peraza, "con
las velas izadas y así afrontar mares bravos y vientos tempestuosos, y defender el navío
contra modernos piratas agresivos", hemos navegado por grandes tempestades, aún
no llega la calma, pero pronto llegará, fue difícil mantenernos y lo sigue siendo el
día de hoy. Aun así seguiremos navegando por el mar de la política, enarbolando la
bandera de la verdad, de la justicia y la libertad, esa bandera que pocos levantan con
orgullo, cuyos principios no son fáciles de defender entre tempestades y tormentas. La
tormenta sigue, pero estamos seguros de llegar a buen puerto a salvo.
Gracias, mil gracias les damos a esas personas que apoyan
el proyecto, a ellos y a usted lector: no le fallaremos, la nave es frágil como se
ve- , pero los tripulantes tenemos el rumbo trazado y al parecer comienza a soplar un
viento a favor, sabemos que mitad del camino podemos regresar las mares bravías, pero
estamos dispuestos a afrontarlo y seguiremos en esta brega.
Trece años no son muchos, frente a la eternidad no son
nada, pero para nosotros no han sido ni serán fáciles, seguimos arrastrando obstáculos,
inercias que nos impiden movernos a la velocidad que deseamos, pero aquí, en tu Revista,
sabremos capear el temporal.
Alerta, vigilante, sin más compromiso que la búsqueda de
la objetividad y el bien común, La Revista Peninsular, sigue firme en la lucha por
la justicia y por la patria. |