Amenaza
anónima contra el avión del presidente Bush, después del ataque al Pentágono
El
servicio secreto de los Estados Unidos recibió un escalofriante mensaje acerca del avión
oficial del presidente, poco después que un avión de pasajeros secuestrado se estrellara
contra el Pentágono.
El mensaje incluía palabras en código
indicando que quien llamaba sabía de los procedimientos de seguridad de la Casa Blanca
para proteger al presidente durante una crisis. Ari Fleischer, secretario de prensa de la
Casa Blanca dice que hubo información específica acerca de que los terroristas estaban
apuntando hacia la Casa Blanca y el avión Air Force One. "El siguiente es el Air
Force One," dijo el que llamaba, según reporta el New York Times.
La advertencia y la decisión de la Casa
Blanca de hacer pública la amenaza ayudan a entender por qué el presidente George Bush
esperó 10 horas antes de regresar a Washington después del primer ataque. Bush ha sido
criticado por seguir una ruta en zigzag de Florida a Louisiana y posteriormente a una base
aérea segura en Nebraska, antes de retornar a la capital de la nación.
El oficial que habló al Times dijo que el
vicepresidente Richard Cheney incitó a Bush a no regresar de inmediato a Washington, sino
proseguir a una base aérea en Nebraska, la cual tenía servicios de comunicación
establecidas especialmente para casos de crisis.
El oficial citó la posibilidad de que una
nave distinta a las cuatro secuestradas pudo haber planteado una amenaza al avión de
Bush. El desvío de Bush a Louisiana fue con el objeto de sacudirse a cualquier atacante,
ya que esto no era esperado. "Hubiera sido irresponsable de su parte regresar,
golpeándose el pecho, cuando naves hostiles podían estar dirigidas a
interceptarnos," dijo el oficial. "Cualquier sugestión de que lo hizo así, es
risible."
A A pesar de eso, al menos dos veces
durante el vuelo, Bush sostuvo que debió hacer precisamente eso, dijo Karl Rove, asesor
de Bush quien estaba con él en el Air Force One.
¿Robo-Cop? ¡No! ¡Robo-cucarachas!
El
gobierno japonés está financiando una investigación sobre cucarachas manejadas a
control remoto. Los insectos son acoplados con una mini-mochila la cual está conectada
por alambres a su cerebro.
Cuando son adecuadamente estimulados, los
insectos pueden virar a la izquierda o a la derecha, avanzar o retroceder, según se les
indique. Japón está metiendo $ 4.99 millones de dólares en el proyecto de la
Universidad de Tokio.
Los científicos esperan desarrollar
robo-cucarachas que puedan llevar consigo mini-cámaras, las cuales podrían
ser usadas en operaciones de búsqueda y rescate, como las que se están llevando a cabo
después del colapso del World Trade Center en Nueva York.
Cada microprocesador-mochila está
conectado a electrodos emisores de pulsos implantados en la cabeza del insecto. Se envían
señales a la mochila la cual así estimula los electrodos, haciendo moverse a la
cucaracha. El sistema no está perfeccionado aún, así que los insectos aún pueden
moverse por su propia voluntad y aun llegar a desensibilizarse de los impulsos.
El profesor asistente Isao Shimoyama dijo:
"Los insectos pueden hacer muchas cosas que la gente no. Las aplicaciones potenciales
de este trabajo pueden ser inmensas para la humanidad."
Un taxi aplastó un proyecto de gato-espía
de la CIA
Documentos que fueron secretos pero ya han
sido declasificados, revelaron que la CIA entrenó gatos-espía para
secretamente reunir información acerca de sospechosos. El proyecto minino
acústico observaba el ajuste de equipos de escucha de alta tecnología a los gatos
y entrenarlos a vagabundear dentro de áreas seguras.
Pero el proyecto nunca pasó más allá de
la etapa de prueba, después de que al primer gato-espía le pasó encima un taxi. La
información proviene de documentos secretos redactados en 1967 por la Dirección de
Ciencia y Tecnología de la CIA, que acaban de ser puestos a disposición del público. En
ese tiempo los expertos llegaron a la conclusión que los gatos podían ser entrenados,
pero decidieron que el proyecto simplemente no funcionaría. Reportaron: "El programa
no se prestaría en un sentido práctico a nuestras necesidades altamente
especializadas." |