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Mérida, Yucatán, México

Edición 622 del viernes 21 de septiembre de 2001

Semanario de Información y Análisis Político

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INFORMACION

¡Basta de lamentos!

De ToDo un PoCo
Notas, datos y otras cosillas
Nace una publicación "Mérida Bienes Raíces"

OPINION

Ricardo Carillo Zapata
Trece años en la palestra

Germán Martínez Cázares
Identidades Asesinas

Francisco Aguirre Cambranis
Prioridad Olvidada
Franklin Alonso Cabrera
Entrañas Nacionales
Manuel Acuña López
Rumbo al 2003 en Campeche
Jorge Iván Gamboa B.
El "cambio" y Layda Sansores
Alejandro López Munguía
Patricio, un gobernador titubeante
Freddy Heredia Durán
Se apunta Castilla...
Rafael Acosta Solís
Al dia siguiente...
Miguel A. Gamboa García
La violencia solo origina violencia

Félix Rubio Villanueva
¿El principio del fin del orgullo norte amnericano?

Germán Sosa Monsreal
La biblia, el corán y las profesias de Nostradamus
Fernando Gómez Pool
El aspirante a vedette
Roger Aguilar Salazar
La complicidad SEGEY-SNTE

PENINSULA

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Mun. Benito Juárez
Mun. de campeche
Gobierno de Quintana Roo

 

 

PATRICIO COMO GOBERNADOR

¿CÓMO SIENTES QUE VA EL GOBIERNO DE YUCATÁN?

Muy bien
Bien
Regular
Mal
Muy mal
No lo se


Resultados

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Trece años en la palestra

Ricardo Carrillo Zapata.

  Trece años han pasado desde que Eduardo, incitado por la ausencia de veracidad y objetividad en la información pública en la Península de Yucatán, se aventura a realizar una publicación semanal de información y análisis, y digo "se aventura", no en el sentido que fuera el iniciador de un suceso extraño, sino para calificarlo como lo que era, un aventurero con audacia, atrevimiento, temeridad y hasta con cierto aire de insolencia ante quienes abusando del poder de la información se valían de ése o ésa para satisfacer su egocentrismo e intereses particulares.

Comentaba un amigo periodista, (notarán fácilmente que el que escribe no lo es, ¡soy pésimo para escribir!) a quien respeto y admiro, que lo difícil no es "sacar" el primer número, sino mantener la publicación. Dice: "La integración y publicación de la información del primer número no tiene los problemas ni dificultades de los posteriores, para el primero tienes todo el tiempo para hacer la planeación, elaboración y distribución; contrario a ello, para los posteriores lo que más te afecta es precisamente el tiempo, pues asumiste un compromiso que deberás cumplir periódicamente".

Si bien el comentario de mi estimado amigo contiene una gran verdad, no menos cierto es que para iniciar una publicación de un semanario de información y análisis, como es "La Revista Peninsular", no fue nada fácil. La falta de financiamiento, la labor de convencimiento para con nuestros anunciantes, la oposición de quienes afectaría a sus intereses por la publicación y circulación, mismos que hicieron todo lo posible para que ésta no apareciera, todo eso y más, no generaban un ambiente óptimo.

Eduardo no se desanimó, luchó y logró su objetivo, y con ello puso a disposición de la sociedad, una publicación semanal de información y análisis. Su visión permite que actualmente tengamos un medio de comunicación, que suma a lo anterior la crítica constructiva en el ámbito socio-político y socioeconómico de la Península. Y en su generosidad ofrece su logro a la comunidad para que ésta lo utilice en defensa de sus legítimos intereses.

El fundador de "La Revista Peninsular" logró sus metas. Toca ahora a Rodrigo obtener las propias.

No es tarea fácil, como dice mi estimado amigo, mantener una publicación semanal implica que aun y cuando se tenga contemplada e integrada la información a publicar, la dinámica de los acontecimientos y la cascada de información te obliga llegar hasta el último momento para iniciar la impresión de la publicación.

Además, el ambiente no ha dejado de ser poco estimulante, ya que si bien se obtienen satisfactores personales, estos han sido más emotivos que materiales y sigue persistiendo la actitud de algunas personas que se siente lesionadas en sus intereses mezquinos para que ésta no se publique. Y sume el problema de fondo para las empresas editoriales, el cual es casi insuperable (hasta hoy y creo varios lustros más), el bajo nivel de educación. En México este factor no permite aumentar el número de publicaciones semanales. Hay que recordar que como consecuencia del bajo nivel de educación, los mexicanos no tenemos poca (sin doble sentido), aceptemos que no tenemos la costumbre de la lectura.

El vericueto del periodismo será superado por Rodrigo; no será tarea fácil, pero considero que aún en su corta edad tiene ciertas características: atrevido, temerario y con una pizca de insolencia ante aquellos que agravian a la sociedad.

Desconozco las metas de Rodrigo, pero infiero que están definidas y dirigidas a que "La Revista Peninsular" llegue a tener y mantener un lugar preponderante entre las publicaciones semanales de la República, sin olvidar o descuidar el compromiso social que tiene el periodista ante la sociedad, anteponiendo el interés de ésta a su interés personal, no en el sentido de llevar a la quiebra financiera a la empresa, todo trabajo merece una remuneración, (¡por favor, que ya no se "clave la lana" el corrector!) sino realizando una crítica constructiva, un periodismo imparcial y sobre todo que esa crítica se dirija a señalar las acciones irregulares de las autoridades que afectan a la sociedad, sea quien sea la autoridad, apegándose a los hechos sin distorsionarlos por amistad, simpatía o diverso motivo; todo lo anterior se condensa en uno de los pilares de "La Revista": HONESTIDAD.

Reitero, la tarea de Rodrigo no es fácil, pero sí factible.

Espero que todo lo anterior no se inferirá como "un cepillazo".

Es imposible describir las luchas, triunfos o fracasos de un hombre sin calificarlo. (No lo dijo alguien famoso, éste es mío).

Dicen que para escribir se requiere de disciplina, mi compadre Jorge dice que soy un bárbaro (y no es por lo fiero o cruel, sino más bien por lo inculto y grosero). Creo que muchos ciudadanos están interesados en manifestarse y es loable que "La Revista Peninsular" otorgue el medio y la oportunidad para ello.

Y para terminar, un saludo al maestro Orta, quien dice que "La Revista" antes era más agresiva, "golpeadora", pero que ahora la aprecia parcial, sobre todo con Patricio.

¡Maestro!, le respondo, ¿cómo se puede criticar a Patricio? ¡No ha hecho nada! (Literalmente ¡nada!).

Usted, estimado lector, debe concluir si lo anterior es por el poco tiempo que lleva en el cargo del Ejecutivo estatal o si no lo han dejado actuar o cualquier factor que considere. Pero independientemente del factor que usted estime, así como considero que la tarea de Rodrigo no es fácil, pero sí factible, lo mismo considero para la tarea de Patricio. Si el primero requiere de la participación de sus empleados y colaboradores para obtener sus metas, el Ejecutivo estatal requiere del concurso de la sociedad en general (¡de todos los yucatecos!). (R.C.Z. Mérida, Yucatán, Méx., septiembre de 2001).

 

 

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