Septiembre, mes de la patria, mes en que los mexicanos honran a los
libertadores, Hidalgo, Morelos, Guerrero y otros grandes, que abolieron la esclavitud que
le había impuesto la Corona Española, que por cierto, los españoles cuando llegaron a
América, hace varios siglos, ellos eran dueños de la Biblia y los americanos eran
dueños de las tierras. Hoy, los extranjeros son dueños de las tierras y los americanos
dueños de la Biblia. Más tarde, luego de la lucha armada que México y los mexicanos
iniciaron en 1910, contra la dictadura del porfiriato que por espacio de casi siete
lustros mantuvo a los mexicanos sujetos a sus caprichos y a su voluntad, hasta que Villa
Zapata, Madero y otros luchadores sociales y revolucionarios ganaron el movimiento
revolucionario que dio paso a que una camada de políticos tomara el poder, hasta el dos
de julio, en que fueron tumbados todos los priístas para que el nuevo régimen, salido
del PAN, partido con sesenta años de vida, hoy por hoy vitorearan a los héroes de la
independencia de México, que estuvo bajo el yugo español.Para muchos del gobierno mexicano, proclive a la corona española,
hoy están viviendo momentos indescriptibles, porque luego de una tenaz lucha
oposicionista al régimen surgido del movimiento revolucionarios de 1910, que por espacio
de 72 años se mantuvo en el poder, como herederos de los héroes de la revolución
inconclusa, que llevó al poder al gobierno de Vicente Fox Quesada, tirando ahora a la
oposición al representante de los que habían sido "herederos" de la lucha
armada, es decir del PRI, partido político que no pudo o no quiso darle al pueblo
solución a sus más apremiantes necesidades como son trabajo, salud, educación y
vivienda, a pesar que esos conceptos son la base principal de sus estatutos, se dedicaron
a robar y a corromper a quienes entraban a su bando hasta convertir a México en fábrica
de ladrones encabezados por gobernadores y líderes venales y empresarios corruptos.
Gobiernos pasaron desde que se consumó la
Independencia y surgió la Revolución inconclusa de México, y ninguna pudo o quiso
acabar con las desigualdades, con la explotación del más fuerte contra el más débil,
es cierto hubo independencia de México, con los españoles que eran esclavistas, porque
tenían en toda América colonias y pueblos sojuzgados. Sin embargo, surgieron los grandes
y más crueles explotadores que conoce la historia de los últimos ciento cincuenta años.
Estados Unidos de Norteamérica que con más crueldad y con más imaginación se agarró
todo, desde riquezas naturales hasta territorios, recordemos Texas.
Atrás quedaron las guerras independientes
para dar paso a una nueva forma de sojuzgamiento como fue la que empleó Estados Unidos de
Norteamérica, mediante el control de los gobiernos de América y de varios países de los
cinco continentes, junto con otras grandes naciones imperialistas que paulatinamente se
fueron adueñando de todos los recursos naturales gracias a la traición de los gobiernos
surgidos de golpes de estado, o bien de dictaduras militares que se entregaban al
"gendarme de América" que de esta forma sus grandes transnacionales que
controlan las fiestas de independencia de México y de otras muchas naciones de esta
América que fue nuestra.
No hay vuelta de hoja; la penetración
extranjera es el factor principal de las crisis que viven los pueblos en pleno siglo 21,
porque luego de hacer un recuento somero, objetivo o mejor dicho frío, hemos llegado a la
conclusión, que es cierto que Hidalgo, Morelos, Guerrero y otros grandes héroes nos
dieron libertad para dejar de ser esclavos de la colonia española y hoy por hoy somos
esclavos del más criminal consumismo, del más ruin sistema de explotación, donde igual
que como hace doscientos años, hay millones de esclavos, millones de esclavos de la
violencia, de la explotación del hombre por el hombre. Esclavos de las drogas, del
alcoholismo, de la violencia y de los fanatismos más recalcitrantes, quizá hasta más
cínicos y crueles que los de la Santa Inquisición.
Todavía hay esclavos de la muerte,
esclavos que no saben, no sienten más que el flagelo del hambre, el flagelo que le da un
sistema de simuladores, de mentes perversas que se unen para seguir manteniendo en la
ignominia a pueblos y naciones de todo el mundo. Amenazadas de invasiones, de guerras,
países que se van diezmando con guerras y más guerras y que para no fallar, hoy podemos
asegurarles, que mientras en México estamos celebrando la Independencia, la humanidad se
está preparando para lo peor, para lo que viene, porque pueden jurar que la maquinaria de
guerra de Estados Unidos ha echado a andar y sólo sabemos que en algún país o países
del Asia o del Medio Oriente, pronto, más pronto de lo que se imaginan los pueblos,
comenzarán a vomitar fuego contra seres humanos que no tienen la culpa de vivir en el
oscurantismo o la ignominia, mientras las fábricas de guerras se comienzan a preparar,
guerras para que viva la industria militar de Estados Unidos, cuyo pueblo noble y
trabajador, está de luto como están de luto cientos de países que les mataron a sus
hijos por las bestias terroristas que vulneraron al país más poderoso de la tierra.
Ciertamente la independencia de México
quizá sea la fiesta que más fastuosidad tiene al celebrarse, incluso más que las
fiestas de la revolución mexicana, porque quizá hoy por la criminal acción de
terroristas internacionales que han jurado combatir al imperialismo gringo en su propia
entraña o donde están sus intereses, se vieron mermadas principalmente en las ciudades
de Estados Unidos, por la desgracia que sufrieron, hace unos días cuando mentes
criminales secuestraron aviones con cientos de pasajeros a bordo y los estrellaron contra
los más grandes edificios de Nueva York, creando lo que todo mundo sabe: muerte y
destrucción y la amenaza de una tercera guerra mundial, que obviamente sería la última
si es que los grandes mandatarios del mundo o los dueños del mundo pierden la razón y
nos envuelven a todos.
Pasaron muchos años, lustros, décadas y
casi un siglo para que en los balcones de varios palacios de la República, donde están
los gobiernos de la "oposición", para que fueran sus representantes ajenos al
PRI los que salieran a vitorear a los héroes de la independencia. Por ejemplo, en el
palacio Nacional, Vicente Fox, presidente de México, dio la pauta y éste por primera vez
desde que sacó del gobierno a los que escudados en el partido tricolor, robaron, mataron,
asesinaron y reprimieron y corrompieron a generaciones de mexicanos que luego de esos 72
años de borrachera priísta, los expulsaron mediante elecciones que en ese entonces se
antojaban imposibles de lograr, porque el control del gobierno era férreo hasta que un 2
de julio se acabó todo para el PRI. En otros estados también pasó lo mismo, donde desde
hace algunos años los gobiernos salidos de la oposición, o sea del PAN y PRD, vitoreaban
a los héroes, pero el más nuevo, el más espectacular quizá sea el de Yucatán, donde
Patricio Patrón Laviada, el primer gobernante salido de las entrañas del pueblo,
derrocó al más criminal y ratero cacique de la historia en Yucatán, Cervera Pacheco,
quien durante 10 largos años sólo salía a insultar la memoria de los Niños Héroes, de
los grandes héroes de la independencia, como Hidalgo, Morelos, Josefa Ortiz de
Domínguez, y otros tantos, mientras sus cómplices de abajo y de arriba se dedicaban a
asaltar las arcas públicas, al grado de que los cerverracos lo que mejor celebraron fue
"El año de Hidalgo, o lo que es lo mismo, insultado el que deje algo" y así lo
hicieron él y su pandilla y sus socios y cómplices, saquearon el Estado y le dejaron una
deuda que puede sobrepasar los 1,200 millones de pesos. Sin embargo, lo más triste sería
que esto quedara impune. (F.A.C. Mérida, Yucatán, Méx., septiembre de 2001) |