| Negocio Redondo.- En esta
entrega debemos continuar con la reflexión de las circunstancias políticas que se viven
en el Estado de Campeche con rumbo al 2003, pero antes quiero traer hasta esta edición un
asunto espinoso que huele a saqueo y se da en el CBTis 9, una institución pública
federal ubicada en la calle Paraguay, muy cerca del populoso barrio de Santa Ana, y gira
en torno a jóvenes estudiantes, cuyos padres de familia aportan
"voluntariamente" recursos económicos para mejoras de la institución con los
que se compra de todo menos lo que supuestamente origina la aportación de ese dinero. El asunto, según se sabe, ya es investigado
por las autoridades, pues no sólo se trata de cuotas voluntarias de 2000 tutores que
reportan $600 por padre de familia por inscripción, sino que la biblioteca de la escuela
se encuentra "habilitada" para prestar servicios de papelería y fotocopias.
"La administración" u operación del negocio está en manos de alumnos de la
misma escuela que prestan su "servicio social" como dependientes o
"sacadores" de fotocopias, cuando que sus estudios los deben de ubicar en
lugares donde se requiera a un laboratorista, un técnico en Combustión Interna, Turismo,
etc.
Fuerza Ciudadana.- Parece mentira
pero los rumbos de la política campechana no sólo inquieta a los paisanos sino también
a muchos otros ciudadanos vecinos cuya actividad depende de los resultados que arrojen las
estrategias, candidatos y posteriores autoridades en el 2003. Nunca me imaginé que los
vaivenes de la política campechana llamaran tanto la atención. Tal vez será porque
Campeche ha vivido en los últimos años tres etapas importantes en su vida política,
donde la fuerza ciudadana ha tenido voz y voto y ha originado movilizaciones ciudadanas
que mucho han aportado para el inicio del cambio democrático en el país.
Los tres importantes impactos ciudadanos en
cuestión fueron encabezados, en el mismo orden aunque en diferente tiempo, por personajes
de la política que aún luchan por lograr sus objetivos. Uno de ellos estuvo muy cerca de
asumir el gobierno de Campeche. En los dos casos campechanos las decisiones cupulares no
fueron a favor y los obligaron a levantar la voz. El otro hoy es autoridad federal.
En Campeche, primero fue Eraclio Soberanis
Sosa, quien con su Coalición de Legisladores movilizó a los responsables de sacar
gobernador y elección en esas fechas y por "no ser el favorito" fue impedido.
El beneficiario, el candidato fue otro. Seis años más tarde, Layda Sansores Sanromán,
obtuvo el apoyo irrestricto de numerosos ciudadanos que organizados en el grupo
Campechanos en Movimiento y sumados en voluntad y esfuerzo con otras organizaciones
civiles, políticas y partidos políticos sacudió al sistema con su personal proyecto 97
y cuyo resultado fue objeto de movilizaciones postelectorales hasta calificarse de robo
electoral y de despojo de la gubernatura del Estado; y en el ámbito nacional, Vicente Fox
Quezada, quien de la misma forma, con Amigos de Fox y agrupaciones no partidistas, rebasó
a Acción Nacional y hoy día despacha en Palacio Nacional y Los Pinos.
Así, las movilizaciones, la verdadera
expresión ciudadana que ha dejado huella en el sentir campechano hoy día son el
trasfondo político del crecimiento histórico de esa participación ciudadana en los
procesos electorales, resultado fundamental de una notable polarización política,
principalmente, en las contiendas por la gubernatura.
Hay que aclarar que a partir de los años
90, la fuerza ciudadana en los procesos electorales ha originado la ruptura entre miembros
prominentes del Revolucionario Institucional. Así, en un mar de confusiones, en 1997
Antonio González Curi resultó beneficiado con la candidatura al gobierno del Estado, al
declinar Carlos Sales Gutiérrez, por presión popular, la que a final de cuentas le
permitió asumir el gobierno de Campeche.
Para nadie es un secreto que en los
últimos años, en Campeche, la lucha por la silla principal del cuarto piso se ha dado,
se da y se dará entre priístas y ex-priístas, y proceso tras proceso se presentan
rupturas, enfrentamientos, desbandadas, producto de los usos y costumbres. Así, en su
momento, se jugaron el todo por el todo Carlos Sales Gutiérrez, Guillermo del Río, y
Layda Sansores, quien primero desde el PRI y apoyada por un equipo de campechanos que con
trabajo de campo y estrategias plurales supo capitalizar políticamente en favor de su
proyecto. Hoy, Layda, nuevamente, va a la lucha y para ello junta sus canicas cobijada por
Convergencia por la Democracia y Eraclio Soberanis insiste en el PRI.
¿Candidatos por volado?.- Hoy
quiero compartir con ustedes el punto de vista de un importante e influyente personaje de
la política campechana en el poder. Tal vez su apreciación no importe a muchos pero sí
influya en los menos, en aquellos que toman decisiones y que por su envidiable jerarquía
sus disposiciones encumbran o destruyen a los que quieren.
El mensaje se da en lugar público, en un
día como cualquier otro, nada más que con testigos. El tema fue la sucesión
gubernamental de Campeche. El sustento, el análisis sobre quien podría ser el ungido por
el PRI para buscar la estafeta y convencer a los campechanos para obtener el sufragio que
lo haga gobernador del estado. Obviamente se partió del ejemplo de Antonio González Curi
y del reto y superación del que lo supla.
Así, nuestro importantísimo interlocutor
aseguró: "Si yo tuviera que decidir por el próximo candidato del PRI al gobierno
del Estado, sin lugar a dudas juntaría a Víctor Méndez Lanz y Jorge Hurtado Valdez y
echaría un volado y que salga el que tenga más suerte. Los dos son buenos".
Buen punto de vista, pero nuestro amigo
sigue viviendo del pasado y aunque - en el PRI - los gobernadores tienen más mano que
antes, no creo que esto se decida con un volado. Hoy más que nunca no se descarta la
urgencia de un candidato de unidad. Pero... ¿Qué representaría esa decisión para el
PRI si hoy se viven otros tiempos?
Civilidad plena.- Por otro lado, en
el tema de un acto que tiene tres meses de distancia, pero aunque parezca fermentado, hoy
día como están las cosas, se convierte en ejemplar mensaje de unidad para todos los
campechanos y de advertencia para los ágiles dueños de la intriga que luchan por fisurar
la todavía débil unidad de los campechanos, por ello lo ponemos a su consideración en
esta Zona imaginaria.
En los albores de las festividades de la
Virgen del Carmen y ante la inminente visita de personajes políticos de Campeche, se
dejó correr el petate del muerto de posibles insultos y agresiones entre líderes del
patio y visitantes políticos, que amenazaban el lucimiento de las festividades.
La verdad es que pese a los negativos
augurios de enfrentamientos personales, disturbios y hechos sangrientos que se vociferaron
ocurrirían durante los festejos de los días 15 y 16 de julio ppdo, las festividades se
desarrollaron enmarcadas de actitudes de alta civilidad por parte de las diferentes
fuerzas políticas que se congregaron en la bella y ya muy poblada isla.
Aun cuando los actos tuvieron detalles
contrastantes que dejaron a la luz pública un activismo político por todos lados y el
cuidado de los anfitriones y visitantes casuales de no dejar de saludar a nadie que en el
2003 "pueda dar el susto", los festejos en honor de la Virgen del Carmen,
patrona del lugar, se desarrollaron con una tranquilidad inesperada aunque no se puede
dejar de mencionar que hubo una tensa calma, nerviosismo de muchos e inquietudes de otros
ante el inminente encuentro de Layda Sansores Sanromán y Antonio González Curi.
Lo cierto es que hubo de todo, pero por
parte del gobernador González Curi y de la ex senadora Sansores Sanromán se dio muestras
de respeto recíproco. La caballerosidad del varón y la gentileza de la dama mostraron en
ambos una madurez digna de "política de alta escuela". La madurez salió a
relucir a lo largo de todos sus circunstanciales encuentros. Ambos mostraron que se puede
participar en un mismo lugar, a la misma hora y en el mismo acto sin importar credos ni
ideologías partidistas y convivir con la ciudadanía sin mayor problema.
Ello deja el claro ejemplo de que el afecto
fecundado en una amistad añeja puede influir en el ánimo político, sobretodo si lo que
realmente se busca es que Campeche y los campechanos prosperen. Esto que fue observado por
muchos coterráneos y que clarifica todo lo que se puede lograr a través del diálogo, la
paz, la unidad y, principalmente el deseo de servir, tal parece que se pretende quebrantar
por cercanos colaboradores de ambos que en vez de unir a los campechanos insisten en
mantener su particular juego de enfrentamiento. ¡Cuidado!.
Ninguno de los dos merece vivir más
tensión. Campeche necesita de hombres y mujeres valiosos y valiosas que aporten programas
de desarrollo que impulsen al Estado y para ello se requiere de paz, de unidad y mucha
pasión de servicio. La alta civilidad, humildad y sencillez de ambos permitieron además
la pasarela política de los que aspiran.
En el mismo tenor y ambiente se observó a
Víctor Méndez Lanz, quien por cierto, en esa ocasión, evitó los reflectores y flashes
fotográficos obligados en la escalinata del Teatro de la ciudad y abandonó el recinto
por una puerta lateral sin más acompañante que su gentil esposa.
Por su parte, los senadores Araceli
Escalante Jasso y Jorge Nordhausen - quien según me aseguró el buen Mayeya, en un café
del lugar, sus amigos no se explican el calificativo de nórdico -, prefirieron el
"baño de pueblo", acción que emularon los alcaldes de Campeche, Carmen y
Escárcega. Todos ellos hicieron acto de presencia en la pasarela.
¿Candidatos a alcaldes? En Carmen se
habla con insistencia del ingeniero agrónomo Jorge Rosiñol Abreu, miembro del
"prominente Clan Kennedy" carmelita. Jorge es hijo de Jorge Rosiñol Novelo,
capitán de fragata dedicado a la ganadería. Don Jorge es uno de los más antiguos
pobladores del Carmen. Su hijo, el aspirante a la alcaldía ya es nota importante para los
periódicos, pues se le acusa y ellos lo niegan, de que golpeó al alcalde Sebastián
Calderón Centeno.
Allí se asegura que lo único que se
pretende es aislarlo y dejarlo mal parado con la comunidad carmelita y evitar sus
aspiraciones. Por otro lado, también tienen su corazoncito y así lo demuestran, Ignacio
Seara, José del Carmen Vera, Manuel Rivas Batista, Araceli Escalante Jasso y Jorge
Nordhausen más los que se apunten esta semana.
Calkiní.- La otra que empieza a
calentar motores, pues no ceja en su aspiración, es la Profra. Silvia Avilez Rivera. La
gentil y luchadora dama insiste y vaya que si tiene adeptos.
Guerra intestina.- Parece mentira
pero la guerra intestina hacia el interior del PRI por parte de los que se sienten
lesionados en sus intereses se encuentra en marcha. No son pocos los políticos que se
afirman con "derecho" para resultar ungidos como relevo de Antonio González
Curi y son los mismos los que amenazan con dejar las filas del PRI que tanto éxito y
fortuna les dio toda la vida.
En materia política en estos momentos el
camino está tan oscuro y veleidoso como incierto. El panorama deja ver dos opciones: Por
un lado muestra a un priísmo que lucha por dejar la orfandad, soportando las
consecuencias de ese trágico golpe ciudadano del dos de julio del 2000 y camina inseguro,
pues esa postura resulta incómoda y peligrosa para los tricolores que resaltan como
luchadores sociales, militantes convencidos, "cuadros distinguidos",
privilegiados de siempre, etc., etc., ya que hoy día las condiciones políticas
nacionales los pusieron en la orilla del precipicio.
Las mismas circunstancias que aparentemente
se encuentran a favor de los partidos campechanos de oposición ahora mismo son armas de
doble filo para ellos ya que también pueden resultar beneficiosas para el PRI, pues así
como se encuentran actualmente los priístas - en materia de selección de candidatos -,
no tienen que rendir cuentas a nadie. "Se manejan solos".
Esas condiciones resultan totalmente
favorables para el gobernador priísta porque "ahora sí podrá apoyar sin temor la
decisión de su partido". |