Más de un centenar de Amigos de la Trova
Yucateca en el Distrito Federal recibieron como cubetazo de agua fría la noticia de que
el licenciado Fernando Molina Ortiz Monasterio, encargado de la oficina del gobierno del
Estado en la capital de la República, había decidido dejar de prestar el salón de la
casona de Río Atoyac número 9, donde cada último viernes de mes se reunían en alegre
convivencia a disfrutar de más de dos horas de música y canciones del terruño y de
otras entidades del país.
Durante el intermedio de la "Noche
Mexicana" el viernes 28 de septiembre que organizó la Delegación de Amigos de la
Trova Yucateca, A.C. en el Distrito Federal, presidida por el ingeniero Raúl Esquivel
Díaz, se anunció que después de diez años de tener como sede el espacio que le
prestaba la oficina del gobierno del Estado, bautizada por los coterráneos como la
"embajada de Yucatán", tendría que dejarla.
Además del esparcimiento
románticomusical, la noche bohemia mensual fue durante diez años motivo de
convivencia de más de un centenar de personas yucatecos de nacimiento o de sangre,
así como yucatecos adoptados a través de nuestra música y nuestras canciones que
han integrado una alegre familia y que recibió con tristeza pero con entereza y
resignación la noticia de que ya no contaría con ese espacio a partir del mes de
octubre.
Repuestos de la sorpresiva mala noticia,
surgieron voces para proponer la búsqueda de otro local que, provisionalmente, será el
teatro "María Teresa Montoya".
REACCIONES
El cantante De Roy, nacido en Venecia pero
residente en México desde 1957, con ocho años de participar cada mes en las noches
bohemias de los Amigos de la Trova Yucateca expresó: "No soy yucateco, pero me
siento yucateco porque he tenido aquí una maravillosa acogida desde hace ocho años que
llevo de participar en forma gratuita y espontánea, porque me gusta la música y la
poesía de Yucatán. Si nos vamos a otro lado estaré donde estén los amigos de la Trova
Yucateca".
Elizabeth Flores, asidua asistente desde
hace diez años cuando fue invitada por el extinto trovador Juan Magaña y Alonzo,
manifestó en tono nostálgico, "Aquí nos sentíamos como en nuestra casa. La verdad
me da mucha tristeza que tengamos que irnos de este espacio, pero tenemos que obedecer y
sujetarnos a lo que las autoridades digan. Nos encariñamos mucho con este lugar donde
estuvo y del que el maestro Magaña fue apasionado impulsor; él nos enseñó a amar a
Yucatán y nunca nos imaginamos que íbamos a salir de aquí".
Javier Arellano expresó que la
representación del gobierno del Estado tendrá sus razones para haber tomado esta
determinación que no se puede criticar, "pero sí podríamos decir sin falsa
modestia que la mayor y mejor representación que tiene el gobierno de Yucatán en el
Distrito Federal es la canción yucateca; es la presencia misma de los yucatecos de aquí.
Además, la canción yucateca es universal, la trova yucateca no es una cancioncita común
y corriente".
Benigno Lara Villanueva, hijo de Benigno
Lara Foster, más conocido como Yun Lara, calificó la decisión del licenciado Fernando
Molina Ortiz Monasterio como desafortunada.
"Me parece un golpe a la cultura
musical yucateca. Diez años de venir aquí cada último viernes de mes, a difundir la
trova yucateca en México, es muy importante, porque en el Distrito Federal no tenemos
estaciones de radio que mantengan viva la música mexicana en general y menos un programa
tan especial como lo es la trova yucateca, una música que debemos conservar y darle otro
lugar si aquí no se puede.
"Desgraciadamente nos corren de este
lugar así lo percibimos, que nos están corriendo del único lugar que
teníamos en México para la difusión de la trova yucateca, además de que era el único
vínculo de unión de nuestros coterráneos con el amado terruño y sus autoridades. Ese
vínculo se rompe al tener que ir a otro local, porque la tarea de la Asociación de
Amigos de la Trova Yucateca tiene que continuar en otro lugar".
Bajó el telón para la trova yucateca en
el escenario de Río Atoyac número 9 que la oficina del gobierno del Estado prestaba a la
Asociación de Amigos de la Trova Yucateca en el Distrito Federal, mientras llega el
momento de escuchar: "tercera llamada, tercera llamada, comenzamos", en la
siguiente función que tendrá otro escenario, otro local, pero sin el calor hogareño de
la casona que ocupó durante diez años... (M.C.R. México, D.F., octubre de 2001) |